Crónica: Cosquín Rock Perú 2017

La primera edición del Cosquín Rock Perú nos dejó con mucha morlegría por tener una nueva oferta festivalera en la ciudad. Celebrado el pasado sábado 14 de octubre en Chorrillos, el gigante argentino tuvo como actos estelares a Fito Páez, Residente, IKV y Los Fabulosos Cadillacs junto a otras bandas de peruanas y argentinas de reggae, thrash metal, indie folk, entre otros estilos y sonidos. A pesar de algunos detalles por mejorar, Cosquín Rock Perú se perfila a ser uno de los mejores festivales del país.

El principal malestar vino con las largas colas para recargar las pulseras con las que se debía pagar todos los consumos que se hicieran dentro del Cosquín. Este sistema aún nuevo en el Perú resulta ser la forma más eficiente con la que se trabaja en los festivales más importantes del mundo. Sin embargo, no muchos sintieron sus beneficios pues había que esperar cerca de una hora de cola en los tres puntos de recarga dispuestos en el local de Chorrillos.

La otra novedad fue la ubicación elegida para el Cosquín Rock Perú: el Cultural Lima de Chorrillos. Ante la dificultad de encontrar locales adecuados para la realización de este tipo de eventos en una ciudad como Lima, es necesario que nos acostumbremos a ir un poco lejos de casa. Y aunque a muchos les haya parecido “muy lejos”, debemos decirle que no fue ningún problema llegar ni volver del Cosquín Rock Perú.

El espíritu festivalero se sentía desde el bus alimentador del Metropolitano repleto de jóvenes que nos llevó rumbo al Cosquín Rock Perú. Llegamos cerca de las 4pm para ser recibidos con un lindo día de sol mientras tocaba Dread Mar I. Dos escenarios estelares, un escenario alternativo, domos de música electrónica, dos patios de comida con abundantes mesas y una inmensa variedad de food trucks para elegir, feria de merch, tatuajes y hasta juegos mecánicos nos anunciaban que este era un festival especial.

Si bien hubo imágenes circulando por Facebook donde se mostraban un escenario casi vació de público, otra era la vista desde el festival al que asistieron más de 10 mil personas que iba calentando motores con el rock nacional de Cuchillazo, La Sarita, Uchpa y el punk de Attaque 77, otro de los favoritos del cartel. La cantidad de asistentes fue ideal para sentir todo el calor del público pero a la vez tener la facilidad de estar cómodo y poder llegar hasta las primeras filas sin mucho problema.

La personalidad del Cosquín Rock se fue haciendo cada vez más marcada mientras avanzaba la noche y llegaban bandas como Las Pastillas del Abuelo, No Te Va Gustar, GIT y Fito Páez. Este último fue de los que más cariño recibió del público, a pesar de las demoras en salir (se rumorea que no quería tocar hasta que acabarán en los otros escenarios), gracias a clásicos como “11 y 6”, “Mariposa tecknicolor” y “Circo beat”.

Lo mejor del festival llegaría con la parte menos “rock” de la noche. Desde el lado nacional, Kanaku & El Tigre demostró su inmensa proyección al dominar el escenario Cosquín con su folk psicodélico. Pero uno de los regresos más esperados fue el de Residente de Calle 13, quien ahora como solista volvía a Lima para hacernos bailar con su fusión de ritmos latinos y su lírica irreverente. Luego el funky futurista de Illya Kuryaki & The Valderramas sonó con clásicos como “Coolo”, “Abarajame”, “Expedición al klama hama” y “Jennifer del Estero”.

Lo mejor de la noche fue sin duda los pesos pesados de Los Fabulosos Cadillacs, quienes dejaron claro su inmenso legado cuando sonó “El aguijón”, “El genio del dub”, “Calaveras y diablitos”, “Manuel Santillán, el León”, “Matador”, “Mal bicho”, “Vasos vacíos” y otros clásicos de la banda de Buenos Aires. Vicentico y Flavio estuvieron acompañados por sus hijos Florian y Astor, respectivamente, quienes han traído sangre nueva a la banda desde su incorporación a Los Cadillacs con el disco La Salvación de Solo y Juan.

Cosquín Rock Perú fue una linda forma de pasar el sábado con una variada propuestas de rock latino y otros ritmos que esperemos se vuelvan a repetir. Perú y Bolivia son los dos países de la región que ahora tienen sus propios Cosquín Rock, que al igual que su versión argentina, esperemos que sigan por muchos años más. Hasta el Cosquín Rock Perú 2018.

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