Crónica: Damo Suzuki en Lima 2018

Gran expectativa por ver al gran Damo Suzuki, miembro clave en la historia de los enormes Can y que recuerdo que causó frotarme una y otra vez los ojos cuando vi el anuncio de su llegada a Lima. Y más aún al enterarme la propuesta que trae en sus shows en vivo: rodearse de músicos de la ciudad a la manera de un jam sesión (ya se había anunciado que en Lima se haría acompañar de un ensamble conformado por: Junior Pacora, Jorge Durand, Tavo Castillo, Daniel Lopez Gutierrez, Luis Alberto Linares, Juan Luis Pereira, Manongo Mujica).

No sé si la banda ensayó previamente con Suzuki para cohesionar las intenciones sonoras del maestro pero no demoras en darte cuenta que justamente en ese riesgo habitaba la emoción de la experiencia. Inevitable viajar en el tiempo y recordar los videos de Can que uno ha visto aquí y allá cuando uno ve la performance de Damo Suzuki en acción con esa impronta única, inclasificable, apoderándose del escenario. El maestro conserva intacta la magia profundizando en pantanosas espesuras sonoras e hipnóticos viajes ácidos.

La banda o los “Sound Carriers” como hace llamar Damo a sus cómplices, estuvo estupenda en lo suyo destacando Manongo Mujica, el gran “Tavo” Castillo y Jorge Durand. Como arte de magia, se instaló una sensación de complicidad entre grupo y asistentes que se mantendría durante toda la actuación. El auditorio que nos acogió, configurado en butacas, resultó, por decir lo menos, curioso (muchos de los asistentes se miraban entre ellos durante la tocada) mientras esa sala era un aquelarre de distorsión, una fiesta pagana en celebración y exaltación del ruidismo.

A la salida del show me daba cuenta que muchos que fueron a escuchar algo de Can salían decepcionados mientras los que acudieron a experimentar lo que podía ser una ácida paranoia cósmica, recibieron la medicina que anhelaban.

Crónica Alvaro Torres. Fotos por Fabio D. Miranda

  • Arabela Hidalgo Ayllon

    <3