Crónica: Jarabe de Palo en Lima 2017

“50 PALOS es también una gira. Cuatro músicos (Jaime de Burgos-pianista, Andrea Amador-violonchelo, Jordi Vericat-contrabajo y Pau Donés- cantante) interpretando las canciones más conocidas de Jarabe de Palo. Sonido nítido, arreglos cuidadísimos, respetando la esencia de cada canción, en un espectáculo íntimo, cercano, muy emotivo.” Así es como se describe a la reciente gira que trajo de vuelta al inconfundible catalán Pau Donés a nuestra casa por dos noches seguidas, en las que agotó absolutamente todas las ubicaciones del Auditorio del Pentagonito. No trajó discos ni libros, pero estamos seguros que trajo su mejor versión.

Uno de los guerreros más amados del club del cangrejo (sí, el cangrejo es el cáncer y prefiere decirlo así) encontró las fuerzas para batallar y la felicidad para valorar todos los momentos en estos dos últimos años contra un cáncer al colón que le identificaran justo en pleno transcurso del tour que realizaba en ese entonces. Propio de él, ante la imposibilidad de seguir tocando sacó un álbum en vivo y apenas le dieron señal de poder entrar en actividad organizó un concierto benéfico para un programa con la misión de ayudar a personas que justamente pasen lo que él está pasando.

Pau Donés convenció a todo el mundo de que él nació para regalarnos canciones tan fáciles de cantar como de amar, pero a raíz de las adversidades y en el marco de sus 50 años de vida, vino ahora a buscar hacernos entender que para él cada inyección durante cada una de las quimios, era en realidad un rayo de luz, un chorro de vida que nos haga soñar con que tenemos el jarabe de palo para mucho rato más.

Sin contar con acto previo que arrancara los motores de la noche, solo podíamos ver cómo poco a poco cada uno de los asientos existentes del lugar iban siendo ocupados, para que finalmente -con un ligero retraso- una versión del jarabe que nunca se había visto antes se instalara en el enorme y hermosamente iluminado escenario. Desde España, Pau Donés y compañía salían a regalarnos una interesante selección de su basta discografía, todas reversionadas al estilo “stripped-down”.

Las palmas y sonrisas no se hicieron esperar, incluso en el mismo Pau que tras empezar el recital con “Mucho más, mucho mejor”, sufriría un corte general del sonido en “Dicen” la siguiente canción, tomando el imperfecto de la mejor manera posible y regalándole el tiempo necesario a producción para que pudieran solucionar y asegurar el problema. Retomarían la canción y continuarían con dos clásicos como lo son “Tiempo” y “Depende”, seguidos de dos temas del disco Adelantando (2007) cuyos títulos hacían eco a la temática nostálgica bajo el show pero inyectaban en todos los presentes mucha alegría: “Estamos prohibidos” y “Déjame vivir”.

Sería pronto que llegaría el momento al quizás mayor éxito de todos, aquel célebre tema que no dejó de sonar en ningún momento del 2013 después de ser publicado. “La vida es bonita” diría Donés después de haber hecho poner de pie a todo el auditorio en complicidad de la violonchelista Andrea, quien dejaría su asiento y su estado bastante pasivo hasta ese momento para comenzar a bailar sobre el gran escenario y finalmente bajar para desfilar con jolgorio por el centro del primer nivel, regalándonos así probablemente el momento más festivo de la noche.

Lo cierto es que Pau Donés no había venido a hablarnos de su estado delicado o a darnos una charla informativa sobre lo que es el cáncer, él estaba sobre el escenario para hacernos sonreír, para jugarnos bromas, para ofrecernos fugaces momentos de stand-up comedy incluso: “Las chicas siempre me han dejado… Sí, y si yo fuera peruano, no lo reconocería. Yo sé que el hombre peruano es orgulloso” diría dejando venir las palmas.

A modo de estrategia, cada vez que me dejaron yo hacía una canción, pero todas me salían mal. Esta es la primera canción que me salió bien y fue cuando justo pensaba que la vida se me acababa”, fue así que presentaría “Humo”, la última canción nueva publicada por el proyecto y encargada de abrir el disco 50 Palos (2017). Tan pronto terminada, invitaría a todos a pararse nuevamente con la canción “Yep!”, una de las mejores ejecuciones de la noche.

Vendrían más canciones, entre las que le llegaría el turno a otro de los más grandes éxitos de Jarabe de Palo. “Esta canción va dedicada al público femenino pues dicen que es la canción más hermosa que hemos escrito”, acto seguido, comenzarían a escucharse los primeros acordes de “Agua”.

Luego de eso, habría tiempo para un acto de comedia más en torno a una analogía sexual con jugar tennis y llegar antes de tiempo al matchpoint, una confesión de estar bebiendo después de 2 años por culpa del pisco sour y una dedicatoria a la eterna señora de La Habana, Celia Cruz. Tocarían “La flaca”, aquella canción que los catapultó a la fama allá a mitades de los 90, para rápidamente abandonar el escenario. Volverían un par de minutos después para cerrar este íntimo compartir con “Tú me hacías sonreír” y “Grita”, despidiéndose así de la ciudad que le había regalado dos días “de hostias”, tal como lo dicen en su querida tierra.

“Mil millones de gracias” se proyectaba en la pantalla con los 4 músicos haciendo reverencia por segunda noche consecutiva a cientos de corazones limeños. Felices 20 años a Jarabe de Palo. Felices 2 años de membresía en el club del cangrejo. Que nunca se acabe la medicina, estamos seguros que tenemos Donés para rato.

Crónica por Paulo Contreras. Fotos por Mireya Molero Denegri

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