Crónica: Lima Popfest 2017

Era sábado 29 de abril y no faltaba mucho para que sean las 11 pm, por lo que ya debía empezar la presentación de Fiebre Aviar, la banda encargada de abrir el Lima Popfest 2017. Este año se presentaban por primera vez en nuestro país: Medio Hermano desde Chile, Carmen Sandiego desde Uruguay, Los Waldners desde Costa Rica, Niños Envueltos y Nicolás Mateo desde Argentina y Mundaka junto a Fiebre Aviar representando a la casa.

Antes de continuar, presentemos a Lima Popfest, que en los últimos años ha ganado un alto reconocimiento por posicionarse como una grata oportunidad de ver a grandes exponentes del pop latinoamericano en nuestro país a precios accesibles (gracias a gestiones como las del Ministerio de Cultura del Perú y el fondo Ibermúsicas) y, que a pesar de ser un festival internacional, se enmarca en un ambiente que produce la sensación de intimidad y cercanía. No hay mayor barrera que un espacio donde las bandas puedan dejar sus instrumentos y tal vez sentarse un rato después de tocar, todos disfrutan del show en un mismo ambiente y los músicos también son parte del público.

Una vez dentro del local, ya había una banda encima del escenario, era una de las internacionales y estaban probando sonido. Esto era entendible si sabías que algunos de los actos extranjeros habían llegado recién o que una incluso aún no pisaba suelo peruano. Tú sabes, el rock no siempre vence a la rutina y termina siendo un gran sacrificio para los artistas independientes tourear lejos de casa, pero evidentemente esto retrasaba un show que ya estaba programado a empezar y terminar tarde. Si querías disfrutar de todo el show, era inevitable preocuparse un poco.

Ahora sí, iniciaba la función, eran casi las 11:30 cuando se escucha un saludo al micrófono. “Buenas noches, nosotros somos Av. Larco, el musical”, fueron las palabras con las que Fiebre Aviar decidió prender el fuego de la noche. Si bien la banda lleva ya 11 años y numerosos EPs y singles de existencia, hoy es cuando más divertidos y sólidos se sienten y así lo demostraron tocando temas de El Reparte Pizza Me Habló De La Muerte, su LP debut a publicarse este año.

Luego sería el turno de Nicolás Mateo, quien estaría acompañado por Mateo “Santino Amigo” Vega (bajo) y Andres Gutierrez (batería), ambos integrantes de Suerte Campeón. De la mano de una variedad de temas dentro de los matices del folk rock y una actitud suficientemente indiferente típica del rock argentino, Nicolás Mateo lograba relucir por momentos una intensidad que pareciera respirar solo a través de sus canciones y que hacían la invitación a que luego en casa los vuelvas a escuchar. También participaría por un par de temas Ezequiel Acuña en los teclados.

Niños Envueltos seguiría con una mayor presencia escénica al tener seis integrantes. Un amigo me dijo: “suenan como Belle & Sebastian pero de barrio”. Y sí, con un sonido más orquestal que las bandas anteriores y liderado por un calmo pero carismático vocalista lograron llenar todo el FUGA, cuyo escenario de aspecto teatral no hacía más que hacer más bello el momento. Estaba chispeando en las calles, pero eso no detendría a Mundaka de presentarse a continuación como siempre lo hacen: el torso desnudo y en trajes de baño. Aprovecharon en repasar su discografía y también presentar material nuevo, cerrando de buena manera la participación local en el festival.

Faltaban tres bandas. En seguida, Los Waldners (nombre en honor al mayor campeón histórico de tennis de mesa) mostraban una apariencia que te hacía esperar una banda de punk melódico, pero terminarían consolidándose como el acto más pop de la noche gracias al performance de su vocalista. Nos regalarían el momento más fresa de la noche, sin duda alguna, ganando una buena recepción en el público.

Y es así como subía al escenario la banda más esperada de la noche: Carmen Sandiego de Montevideo. Y definitivamente no podía haber mejor momento de venir, ya que andan promocionando el último y mejor disco de su carrera: Mapas Anatómicos. Los saltos y pogos lentos no tardarían en desatarse, cada canción sería celebrada conformando así el momento cumbre de la noche. Pero hay que decirlo: el retraso pronosticado desde un inicio, y ahora generalizado, haría que los uruguayos tocaran solo 5 o 6 temas, por debajo del promedio, dejando con ganas de más tanto a músicos como asistentes.

Sin embargo, llegaría Medio Hermano para superar rápidamente el sinsabor y ofrecer un sólido set a cargo de batería, bajo, sintetizador, guitarra y una sola voz que sabías que venía del corazón. Eran las 4 am y la asistencia no fue muy elevada en números, pero increíblemente la comunión seguía en pie y, mientras que en Chile eran las 6 am, los santiaguinos mostraban las razones de porqué su LP debut Lucha Libre fue uno de los mejores discos chilenos del 2016.

Queremos pronto una nueva edición del Lima Popfest, con artistas que nunca piensas ver, con la misma calidad de sonido y local, resaltando también el arduo trabajo de dos personas que socorrieron tanto a las bandas que entraban como las que salían durante toda la noche. Marcar la diferencia estará en poder ofrecer la puntualidad y el orden en los horarios de bandas que un festival de esta magnitud merece, algo que no parece reinar en esta ciudad.

Crónica por Paulo Contreras. Fotos por Manuel Jose Vela.