Crónica: El mató a un policía motorizado en Lima 2017

El Mató a un Policía Motorizado debe ser, desde hace un tiempo, la banda latinoamericana de indie rock más importante en actividad. Pero dentro de toda la acogida que han recibido en sus más de 10 años de carrera, el cariño que han logrado cultivar en el corazón del público limeño debe de ser el más especial de los que se encuentran arraigados fuera de las fronteras de su país. Solo una relación así de especial (que los mismos platenses reconocen) puede hacer factible que una banda que no está dentro del mainstream -ni en el de aquí ni en el de allá- toque por quinta vez en Lima en menos de 4 años y no haya bajado en un ápice la energía y el fervor, tanto de los músicos como del público.

Igual que en las cuatro fechas previas (dos en un fin de semana del 2013 y otras dos, también en un fin de semana, el año pasado), una mayoría considerable del público que llenó el C.C. Barranco no paró de bailar, saltar y poguear a viva voz durante las dos horas del show de EMAUPM, quienes hicieron un repaso a toda su discografía (dos LPs y cuatro EPs infaltables si se quiere saber cómo va la movida independiente en este hemisferio). El énfasis estuvo, cómo no, en su último álbum, La Dinastía Escorpio (2012). Casi la mitad del set estuvo compuesto por canciones de ese disco.

Este álbum es curioso porque se sabe -por actualizaciones de la banda- que antes de llegar a Lima habían terminado de grabar su próxima placa en Texas, Estados Unidos. Hubiera sido interesante escuchar algunas de estas nuevas canciones como adelanto de lo que se viene, que se dice va a ser distinto a lo que han venido haciendo en el pasado. Pero tal vez eso no era lo que el público quería.

La banda, sólida como siempre, no es que sea muy fanática de moverse mucho en el escenario. Sin muchas pretensiones de rock stars o de performar personajes en el escenario, se mantienen en sus sitios y se dedican solo a cantar las canciones. Ellas son las que se encargan del espectáculo y dinamismos. A lo largo de su carrera, EMAUPM ha logrado perfeccionar su particular personalidad sónica, de pequeños himnos basados en letras que son una suerte de haikus y arengas de barra argentina, y un sonido repetitivo, deudor del krautroc y del cruce del indie rock y el punk de bandas como Superchunk o Built to Spill.

Ya con cinco fechas aquí, se confirma que EMAUPM tiene un público fanático en Lima, que podría llenar siempre el C.C. Barranco (local que se ha coronado como el estándar para conciertos indie internacionales en la ciudad) así vinieran cada tres o cuatro meses. Y, además, que con el tiempo van captando más y más fanáticos en las nuevas generaciones. La banda de La Plata tiene un futuro de shows llenos de energía en Lima. “Fue uno de esos conciertos en la que llegas a casa y sigues con la sonrisa de felicidad, algo así como cuando tu equipo de fútbol sale campeón”, comentó alguien en las redes sociales del grupo. Mejor descripción imposible.

Crónica por Nayo Aragón. Fotos por Fabio D. Miranda.

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