Crónica: Pet Shop Boys en Lima 2017

Si hay una canción de los Pet Shop Boys a la que siempre vuelvo para sorprenderme una y otra vez, superando todos los años y músicas que vinieron después, es indudablemente el hit “West End Girls” de su primer álbum. Esta canción, suceso radial de aquellos 80, venía acompañada de mucha novedad para la época. La voz de Neil Tennant, tan característica ahora, rapeaba envuelto entre sintetizadores adornados con samplers de voces negras. Modernidad pura que aún hoy suena a futuro.

Y fue esta joya de canción la que cerró aquel memorable concierto del 2009 en el que visitaron nuestro país por primera vez. Inenarrable la emoción de verlos en aquella puesta minimalista a base de cubos. Esta vez volvían para presentar Super, álbum lanzado el año pasado en el que en la mayoría de sus cortes manda más la pista de baile que el home listening como sucedió con su anterior Electric.

A pesar de que el show fue lanzado casi con un año de anticipación, sorprendió y dio gusto ver casi lleno el aforo del anfiteatro. Ya se podía ver en el escenario dos paneles circulares, uno en cada extremo del escenario y ya se podía adivinar cómo iban a aparecer Neil Tennant y Chris Lowe. Y así fue.

Dieron las 9:30 pm y aquellos paneles giraron para mostrar a un Tennant en traje con algunos brillos y a su cómplice con un casco plateado cubriendo la totalidad de su cabeza que iba acorde con su reservada personalidad. Iniciaron con la techno-berlinesa “Inner Sanctum” e hicieron estallar el local en aplausos y gritos. Luego el clásico “Opportunities” y el público se animaba a cantar y algunos otros a mirar atónitos una puesta en escena llena de luces y proyecciones que funcionaban para potenciar cada instante del show.

Llegó “The Pop Kids”, secuela no oficial de “Being Boring”, y punta de lanza bailable de su último álbum. Para esta parte del show, no podía dejar de comentar lo que me parecía lo más relevante en lo que iba del show: la perfecta forma de la voz de Tennant, llenando cada espacio con ese registro particular que posee y superando largamente a otros contemporáneos suyos que nos han visitado con anterioridad.

Durante “In The Night” cayó el telón para presentar a los tres músicos que le sirven de apoyo para esta gira: dos percusionistas y una tecladista que acompañó con el violín en un par de temas. Muy sólidos y perfectamente acoplados con los miembros originales y que mostraría esplendidos momentos mientras el show avanzaba. Por ejemplo resultó emocionante ver a estos tres músicos en la balada “Home and Dry” cantando al lado de Tennant. Y es que esa emoción o conmoción que provocaban las canciones que iban liberando los Pet Shop Boys estaba intacta, todo era nuevo y fresco para los ojos del público ya entregado a pesar de que este show lo están presentando desde el año pasado y esta gira se encuentra en su último tramo probablemente. Esa es la magia de artistas como los Pet Shop Boys, enemigos de todo lo cansino en el mundo.

Ya para “New York City Boy”, el anfiteatro del Parque de la Exposición era una megadiscoteca que no paró luego de escuchar “Se A Vida É”. “Esta es una nueva versión de una canción vieja” se le escuchó decir antes de la hermosa “Love comes quickly”, continuaron el viaje en el tiempo con una más reciente y que presentaron en el 2009, “Love Etc.” y luego con “The Dictator Decides”, asomó su lado político donde le tenía que caer, cómo no, al inefable Trump o a quien se calce el guante de autoritario en este o en tiempos por venir (“if you get rid of me, we can all be free”). Y volví a escuchar “West End Girls” y esta vez las voces negras eran ralentizadas por el vocoder a manera de travesura por Chris Lowe. Perfección.

It’s a Sin” dio inicio a un arsenal de hits inapelables que hizo que todo el público no parara de bailar y cantar. Juro haber visto sonreír a Neil y haberlo visto más feliz que el 2009 cuando el público respondía en los coros en “Domino Dancing” y “Always on My Mind” (antes de iniciar con su versión del clásico de Elvis, el cantante consultó bromeando al público en perfecto español: “¿hay una discoteca por aquí?”) que cerró esta fiesta inolvidable que se pasó como un rayo. Ojalá regresen porque la alegría y emoción que vi reflejadas en las caras de la gente a la salida del anfiteatro no se ven muchas veces.

Crónica por Alvaro Torres. Fotos por Diego García

Setlist:

1. Inner Sanctum
2. Opportunities (Let’s Make Lots of Money)
3. The Pop Kids
4. In the Night
5. Burn
6. Love Is a Bourgeois Construct
8. New York City Boy
9. Se A Vida É (That’s The Way Life Is)
10. Love Comes Quickly
11. Love Etc.
12. The Dictator Decides
13. Inside a Dream
14. West End Girls
15. Home and Dry
16. The Sodom and Gomorrah Show
17. It’s a Sin
18. Left to My Own Devices
19. Go West (Intro: Being Boring / Heart)

Encore:
20. Domino Dancing
21. Always On My Mind
22. The Pop Kids (Reprise)

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