Crónica: Trementina en Lima 2017

Trementina es probablemente una de las bandas más importantes del shoegaze latinoamericano actualmente y por ende no es gratuito que estén fichados por el reconocidísimo sello discográfico Burger Records, quienes están a puertas de publicar su nuevo disco titulado 81” (si no conoces el sello, la mejor referencia que te puedo dar es que revises el crucial listado con más de 1000 ediciones en su haber aquí: http://www.burgerrecords.com).

La primera vez que vinieron fue en el 2014 para la primera edición del Lima Popfest junto a Las Ligas Menores, La Ola Que Quería Ser Chau, Diosque y My Light Shines For You como actos internacionales. Ese festival duró dos noches y Trementina fue la revelación de la primera fecha con la cuota noise pop shoegaze. Eso les permitió obtener un buen reconocimiento el cual se hizo presente para esta segunda visita en la que vinieron en solitario y fueron recibidos por Anti-Rudo Records para una única fecha.

El cartel en esta ocasión lo completaron tres bandas locales. El quinteto de dream pop Dan Dan Dero, liderado por Valeria “Negra” Valencia y Jimena “Jim-C” Guinea en las voces, se ocupó de abrir la noche interpretando algunos temas de su primer EP Mini Mini Yako, así como temas que cada vez suenan más sólidos y que estarán formando parte de lo que será su primer disco de larga duración.

Luego siguieron los muchachos de Serto Mercurio, quienes, como ya se había dejado saber días anteriores, dieron lo que aparentemente fue su último show. Esto debido básicamente a que uno de los integrantes fundadores está próximo a dejar el país. Y si bien la banda no mostró muchas emociones al respecto y tocaron fieles a su estilo (es decir, concentrados en hacer el rock y en que el noise fuera ejecutado correctamente), se podía sentir la nostalgia en el ambiente y en el público presente. Dio satisfacción poder oír temas nuevas, que dejaron la sensación de que el evidente segundo disco por salir tendrá matices aún más cercanos al post-punk.

La última banda local en aparecer serían los reyes del indie pop local, Gomas, quienes se presentaron en un formato especial. Ante un tour en transcurso y un motivo familiar por parte de dos integrantes respectivamente, se presentaron tal como recientemente lo hicieron en su fecha con Planeta No, otra banda chilena: voz principal y coros, una guitarra, un bajo y los infaltables fx. Se valieron de dichos recursos acompañados con pistas de beats para relucir los mejores temas de Amuleto, su último trabajo, así como para adelantar material nuevo.

Este es un momento importante también para hablar del local y el sonido que tuvo el show. El Hensley Bar de Barranco abrió las puertas a este show y es probablemente uno de los pocos locales que cuenta con un equipo de sonido propio y adecuado; sin embargo, el no contar con una persona que pueda velar por un maneja óptimo de la consola o que las bandas que presenten ahí no tengan un sonidista contratado, puede jugar en contra definitivamente.

Finalmente llegaría el turno de la última banda de la noche: Trementina, directamente desde Santiago de Chile. Esta vez contando con un nuevo baterista y con Vanessa, la vocalista, sin ninguna guitarra en toda la presentación. Ver instalarse la banda y ver la increíble pedalera del guitarrista ya anunciaba cómo es que se pondrían las cosas. Desde un coqueto inicio con su más reciente single “Please, Let’s Go Away”, pasando por temas nuevos e infaltables clásicos como “Kisses In Your Eyes”, las cosas se pusieron realmente locas hacia el final.

La banda dejó en claro que realmente sabe cómo dejarse llevar sin fallar en el intento y sin perder la humildad, cómo “irse en feeling” y sobreponerse a cualquier falla técnica que pueda pasar para ofrecer realmente una fiesta. Prueba de ello fue la última canción del set, el cual tuvieron que tocar 3 veces, primero porque el guitarrista se olvidara de afinar y luego porque la gente de tanto pogo y fricción terminara yéndose contra los equipos que estaban más adelante. Un final pleno, como para no pedir más.

Crónica por Paulo Contreras. Fotos por Manuel Vela.