Crónica: Whitney en Lima 2017

El día después de la clasificación de Perú al mundial la escena indie de Lima estuvo bajo otra competencia entre el concierto de Whitney en Miraflores y Phoenix en el Parque de la Exposición. Probablemente como estrategia para captar al público dispuesto a atender a ambos shows, el evento en el bar Bazar de Miraflores comenzó considerablemente temprano (6PM) con los teloneros Camille Jackson (ascendente representante del indie acústico en nuestra ciudad) y Números Primos, quienes tuvieron en escenario a un artista cuyas ilustraciones se iban proyectando en un écran para la audiencia al estilo de Drexler/Liniers años atrás.

La estrategia del horario parece haber favorecido al concierto que estaba bastante lleno incluso antes de que comience la banda principal, con muchos rumores entre los asistentes ante la posibilidad de ir camino al concierto de Phoenix una vez terminase de tocar Whitney; una muy buena señal sobre el nivel de consumo y compromiso de la escena indie limeña.

Entre aplausos y altos humores, los numerosos integrantes de Whitney tomaron el escenario a las 8PM en punto y arrancaron con una de sus canciones más populares: “Dave’s Song”. De ahí en adelante a audiencia receptiva se fue en filin de manera permanente con las suaves melodías de esta banda proveniente de Chicago que se autodefine como “country soul”. Su mezcla de estilos le sienta bastante bien, con dos guitarras, bajo, trompeta, teclado y un vocalista a cargo de la percusión. Muchas de sus canciones parecen soundtrack apropiado para un largo viaje por la carretera.

El espacio del concierto fue un componente bastante favorable también. Con las coloridas decoraciones de Bazar colgando del techo y relativamente chico que ofrece, el concierto tuvo un sentimiento de intimidad que encaja bastante con las emociones que traen consigo la música de Whitney. Entre la audiencia podías ver a personas emocionadas cantando las canciones e incluso bartenders bailando al ritmo de canciones que quizá oían por primera vez. Siempre una buena señal.

Después de una hora exacta la banda tomó un breve descanso y volvió al escenario con las camisetas de la selección peruanas puestas, para deleite de la audiencia. Felizmente tampoco se fueron en floro con la celebración de la victoria peruana y más bien aprovecharon para cerrar el concierto con broche de oro tocando todas las canciones más populares que habían hecho falta durante la noche, en especial “No Woman” que, según Spotify, es de lejos la canción más oída por sus seguidores.

Una vez finalizado el concierto el bar seguía funcionando y podías ver paseando entre las personas a los miembros de Whitney tomándose fotos y bebidas. La noche continuó y siguió con un concierto de Mundaka a las 11PM, en parte yapa; en parte todo otro evento. Una noche completa para la escena indie.

Crónica por Rafael Gutiérrez. Fotos por Fabio D. Miranda