Estamos en una temporada en la que todo lo referido a Rusia no va a pasar desapercibido. Y, ciertamente, este fue el caso del concierto de Human Tetris de anoche en la Discoteca Cocos. Los cuatro moscovitas volvieron al Perú por segundo año consecutivo con una singular frescura que su última producción, Memorabilia (2018), le otorgó a su repertorio. Es más, a pesar de no concretar un lleno total, la atmósfera de la discoteca nunca tuvo atributos de una experiencia aburrida, sino, por el contrario, durante los casi 75 minutos de performance, el público bailó y vibró como si aquel fuese el debut del cuarteto ruso en nuestra capital.

La noche comenzó con Dead*pop, a quienes no pude ver. Luego siguió la presentación de los locales Crik Faluzi, una interesantísima propuesta que mezcla, principalmente, el post-punk y el new wave. Ellos fueron los responsables de encender a los más puntuales. Con una curiosa indumentaria —e incluso con diálogos en perfecto japonés que confundieron a más de uno— se posicionaron firmes en el escenario y dieron fe de un excelente despliegue musical y visual, a pesar de manifestarse nerviosos por telonear a Human Tetris. Temas como “Estambul” y “Santo” calaron perfectamente en los entusiasmados presentes, quienes, luego de que los teloneros abandonaran la tarima, pidieron a base de gritos y silbidos la llegada de los protagonistas.

A las 10:26, los esperados rusos se manifestaron y, rápidamente, se hicieron dueños de sus instrumentos ante el resonante clamor de las, aproximadamente, 100 almas de esa noche. Comenzaron acertadamente con “Cold Wind”, composición que gradualmente fue creando una atmósfera de tensión que solo pudo ser remediada con aquel baile post-punk de apariencia solitaria, pero que, a fin de cuentas, termina siendo reconfortante. Desde ese momento, fue inevitable que el público no tambalee al ritmo de sus canciones. Luego temas como “Another Day” y “Summer in Crimea” revitalizaron las energías consumidas hasta esa primera mitad del concierto.

No obstante, la música no solo contagió a los espectadores. Maxim Zaytsev, bajista de la banda, nos dio cátedra de cómo se danzaba “Long Flight” durante los primeros segundos de la canción y, desde la comodidad del balcón y el primer piso, muchos lo imitamos. Sin embargo, al terminar, se anunció que, con las siguientes tres canciones, se culminaría el show. Dicho esto, la entrega de la banda y de la audiencia explotó cuando fueron interpretadas “Ruin”, “Insanity” y “Things I Don’t Need”. Inmediatamente después y con un mar de aplausos ensordecedor, la banda se despidió con un acalorado “gracias” y, pese a las constantes arengas que buscaban su retorno, nos dejaron con el deseo de añadirle un tema más a su repertorio de 17 canciones.

Esta fue la primera parada de Human Tetris por su tour latinoamericano. Y, aunque este no haya sido un show donde los presentes corearan absolutamente todas las canciones, fue, en realidad, uno mucho más íntimo. Muchos se comprendieron a sí mismos al envolverse entre las melodiosas conjugaciones musicales del grupo que, a pesar de la melancolía que transmiten, fueron transformadas en una bailable intromisión. De esta forma, público y banda concluyeron la velada satisfechos y con la esperanza de volverse a ver muy pronto.

Crónica por Gustavo Esteban Ampuero. Fotos por Fabio D. Miranda.

Mira más fotos del concierto de Human Tetris en Lima el pasado miércoles 30 de mayo en nuestro Instagram:

@human.tetris en Lima, Perú | 31 de mayo 2018 | Discoteca Cocos | . ?: @registro.conciertos . #humantetris #russia #lima #peru #conciertosperu #concierto #concertphotography #concert

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