La misma noche en que el último de los Ramones pisaba suelo peruano, hacia acto de presencia una de las bandas de rock más interesante de los últimos tiempos. Estoy hablando por supuesto de Red Fang, que junto a otras agrupaciones como Queens of the Stone Age, Kyuss y Fu Manchu, por decir algunas, se encargan de llevar en alto la bandera del stoner rock. Su llegada a Lima sorprendió ya que el género no es tan conocido en el país a pesar de tener bandas tan destacadas como Reino Ermitaño o El Jefazo.

Los tíos de Portland llegaron con su nuevo trabajo de estudio llamado Only Ghosts (2016) bajo el brazo. Hasta ahí han recorrido un largo camino desde el 2005, cuando comenzaron esta aventura musical llena de altos, bajos, cervezas y nerds que los trajo hasta este país para cerrar una noche de punk neoyorkino setentero.

El reloj daba la media noche cuando Aaron Beam salía primero saludando al público, luego pasaban Bryan, David y John a tomar sus puestos. Probando el sonido ya se podía escuchar lo que se venia y lo que podían hacer. Guitarras rasposas pero afiladas, como una vieja navaja oxidada; un bajo que compite con estas en peso y volumen, tal como Lemmy de Motörhead lo hubiera aprobado; y una batería que marcaba el paso y velocidad de los pies y cabezas de todos los presentes.

Abrieron con “Blood like Cream” del Whales and Leeches y la gente se encendió otra vez. Fueron soltando tema tras tema de este y el anterior disco, como “Crows in swine” y “Prehistoric dog” para los que pudieron aguantar semejante noche y seguir como si nada hubiera pasado (horas antes habíamos tenido el concierto de Marky Ramone en el mismo local).

Hicieron una pequeña pausa para saludar a la gente. “Lima! Are you having a great fucking time or what?!!” Exclamo Aaron desde el micrófono para recibir como respuesta el ruido y cariño de los fans. Es indiscutible la presencia que tiene en el escenario, una mezcla extraña entre James Hetfield y Lemmy Kilmister y los coros de Jhon y David que le dan una atmosfera más pesada y oscura.

Se escuchó “Wires” y otra pausa con un fuerte “De puta madre!!” de parte de Bryan para pasar a terminar con un tema del nuevo disco y “1516” para cerrar definitivamente la noche del 17 de marzo, una que quedara marcada en la memoria de los fanáticos, esos que no la pensaron dos veces para comerse mas de 6 horas de puro ruido, movimiento, locura y mucho sentimiento.

Crónica por Bruno Díaz. Fotos por Samuel Girón

Mira más fotos del concierto y video desde nuestro Instagram:

93 Compartir