Este sábado 26 de mayo se realizó la segunda fecha del Vivo X El Rock 10, la edición más ambiciosa de este evento que en unos pocos años se convirtió en el festival de rock más importante del Perú. Es por eso que hay mucho que decir al respecto, por lo que resumiremos esta crónica en 4 partes: apreciaciones tras la tan criticada primera fecha, reflexiones acerca del Vivo por El Rock 10, la Concha Acústica y lo que sucedió en los escenarios estelares.

Apreciaciones tras la primera fecha del Vivo X El Rock 10

Se implementaron todas las medidas anunciadas tras las críticas de la primera fecha: ingresos más grandes y fluidos; se ordenó en la medida de lo posible el ingreso y salida a la Concha Acústica; se retiraron las pantallas centrales que tapaban los escenarios y se pusieron a un lado; se amplió muchísimo el largo de la Av. De la Peruanidad con el retroceso del escenario A y así se obtuvo un mayor espacio para el público. Todo esto permitió que este segundo sábado pudiera seguir su rumbo.

No obstante, a pesar de un notorio esfuerzo por agotar todas las posibilidades de mejora, la segunda fecha del Vivo X El Rock 10 siguió presentando problemas en la circulación de la gente, principalmente debido a la anchura del espacio. Estamos conscientes de que uno de los conciertos más grandes del año fue realizado un lugar que fue totalmente acondicionado para este, pero que ciertamente no está construido para este tipo de eventos.

Reflexiones acerca del Vivo X El Rock 10

Si se tuviera que resumir en una sola palabra lo que significó este evento, respondería lo siguiente: aprendizaje. Definitivamente todos aprendimos algo tras el Vivo X El Rock 10, organizadores y público. No recuerdo haberme enterado de un concierto tan masivo con tres escenarios en simultáneo, mucho menos con una cantidad casi equitativa entre bandas nacionales e internacionales. Si el concierto hubiera sido en el Estadio Nacional, como estuvo planeado desde un inicio, la historia hubiera sido otra y muy probablemente no se hubiera experimentado con la propuesta de la Concha Acústica, para muchos uno de los espacios que trajo aires nuevos al festival con gran parte de la camada de bandas peruanas que existen actualmente y nunca han sido parte de este festival.

La realidad fue que tocó sacar adelante el festival, tras la necesidad de cambiar el local por el partido de fútbol entre Perú y Escocia de este martes, y se aplaude ese esfuerzo de sobre manera, pero lamentablemente pienso que no lograron cumplir las expectativas de producción de una décima edición del festival más grande de rock del país. La opción de cambiar de local hubiera sido quizás la mejor, pero hay un gran déficit respecto a alternativas de espacios que permitan tener un precio bajo de las entradas, que cuenten con rutas de acceso, con amplia capacidad y sobre todo con permisos de funcionamiento por parte de las autoridades. Se habla también de descentralizar el festival, de llevarlo a espacios alejados del centro de la ciudad, aunque cabe la reflexión de si el público (y la ciudad) está preparado para ello.

Pero repito, el aprendizaje es para todos y es por eso que también debemos hablar del público. ¿Es posible hablar de nuestros errores, de nuestras cosas a mejorar, sin tirarnos el dedo en el intento? Nuestra pobre cultura conciertera es una realidad. No solo las condiciones de un evento es lo que repercute, es también el mismo público quien logra entorpecer la circulación, sea no dejando pasar o empujando cuando el aspecto del otro no le agrada. Existe un escaso criterio para respetar al otro, no te puedes sentir bacán incomodando al resto, ni el alcohol puede ser excusa de conductas inadecuadas e irrespetuosas. ¿No es esta una clara muestra de nuestra sociedad, reflejado constantemente en el tráfico vehicular, en donde nadie piensa en el otro y el egoísmo y la indiferencia se ponen a flor de piel?

Vivo-X-El-Rock-10

Por otra parte, las personas con la única intención de robar nunca van a faltar en cualquier situación, pero con un poco más de prevención y empatía, podríamos gozar de una unión que nos permita enfrentar a estas lacras de lo ajeno o a las personas que prefieren atacarte antes de pensar. Sí, hay personas que sí te ayudan y que dan esperanzas de que esta cultura pueda crecer, pero no es ni la mitad de la gente. Es triste aceptar que este tipo de conciertos que están hechos para el disfrute del público en general sean entorpecidos por gente sin criterio que ponen en riesgo a los demás.

La Concha Acústica

Pero si hay algo de qué sentirse orgullosos, es de las bandas nacionales que tocaron y que demostraron que en nuestro país sí se hace buena música actualmente, sea rock o no rock, sea mujer o sea hombre. Uno de los mayores reconocimientos que se le atribuía a este festival era que casi la mitad del cartel presentaba a bandas peruanas y que muchos de ellos se presentaba por primera vez en el Vive X El Rock.

Si estás leyendo esto, creo que tienes derecho a saberlo, a mí me encanta la idea de que un festival rockero tenga propuestas que no necesariamente caigan bajo la etiqueta del rock. Fue más que interesante ver cómo proyectos como Alejandro y Maria Laura, Los Outsaiders y Achkirik gozaron de su propio público y supieron hacer suyo en el escenario.

Ya todos sabemos cómo es un buen concierto de Libido, Amen, Mar De Copas, Pedro Suarez Vertiz o Zen, ¿cierto? La pregunta está en si después del sábado alguien descubrió lo que puede ser un concierto de Barrio Calavera o La Inédita, por ejemplo. En cambio, algo que no necesita ser objeto de cuestionamiento, es que el punk hasta el día de hoy se ha posicionado como una buena opción para cualquier festival de música hecha en nuestro país. Dalevuelta, Difonía e Inyectores siguen tocando y transmitiendo como si fueran una banda de jóvenes veinteañeros (envidiable la voz de Gonzalo Farfán).

¿Y Diazepunk? Diazepunk fue el momento más importante y memorable para mí de la parte nacional, qué hermoso retrato fue verlos tocar frente a la Concha Acústica repleta: literalmente no había ningún espacio en blanco donde no vieras a alguien levantar los brazos o escucharas una voz cantando las letras de la banda. Esto es lo que pasa cuando una banda -nacida en una escena tan potente como desordenada- trabaja su carrera de manera ordenada y responsable, además de ponerle ganas.

Escenarios estelares

En el plano internacional, el artista que más gente atrajo fue Juanes, a pesar de las críticas de quienes no quieren nuevos géneros en el Vivo por El Rock. Uno puede hacer pop o baladas comerciales, pero si tienes un alma rockera como el de Juan Esteban, tal vez no importe. Podías escuchar a algunas personas quejarse de no poder llegar más adelante o de no poder ver al colombiano (“odio ser chata”, escuché por ahí), pero en cuanto comenzaba a cantar él, todos lo seguían a una sola voz.

¿Alguna sospecha entonces de por qué los festivales más grandes del mundo mezclan géneros para poder costear y traer artistas menos populares, pero de gran calidad? En nuestro caso, esa banda costosa fue Deftones, a quienes tuvimos que esperar 30 años para poder verlos finalmente en vivo frente a nuestros ojos. Juanes y Residente fueron los que probablemente pagaron la posibilidad de traer a Chino Moreno y compañía.

Juanes

El show de Deftones fue el show que yo esperaba ver para Deftones en el 2018, un show que difícilmente olvidaré y que me permitió escuchar canciones de diferentes pasajes de su discografía. Chino Moreno llegó en un buen estado que le permitió desenvolverse en el escenario de la manera que lo recordamos, mandándose con esos gritos que marcaron a quién sabe cuántas generaciones. Sería injusto decir que Deftones marcó un hito en los 90s. Estamos a puertas de pasar a la década del 2020 y la cantidad de cerebros que explotan a primera oída con el Around The Fur o el White Pony no dejan de aumentar. Fue por ello que ayer podías ver a mujeres y hombres, jóvenes y viejos, disfrutar y perderlo todo.

Es cierto que la banda no tocó el último tema que estaba en su setlist impreso; sin embargo, dudo que esto haya tenido que ver con la disposición de la banda: la banda subió con la misma cantidad de minutos adelantados que los minutos que quedaron sobrando según el cronómetro una vez que se fueron del escenario. ¿Alguien más se dio cuenta que al menos desde Vilma Palma el horario ya estaba desfasado? Siendo la realidad de que este evento era un festival de bandas, Deftones debía ajustarse a las indicaciones.

Zoe

Luego de Deftones, la mención aparte va para Zoé, que para significativa parte del público fue la parte más especial de la noche. Si bien Deftones era la banda principal, eso no quitaba el hecho de que los mexicanos eran uno de los únicos artistas internacionales del line up con una propuesta de rock actual y que venían a presentar un disco recién estrenado. Un León Larregui nos confesó que estaba ante el público más grande para el que había tocado en Perú, antes de ceder ante los efectos de “la emoción” (digámosle así, los que estuvieron presentes entenderán).

¿La sorpresa? Los covers que este sábado también se dieron, como Vilma Palma E Vampiros tocando canciones de Pedro Suarez Vertiz, Drake del DJ Avicii o Juanes de Soda Stereo. ¿Lo rochoso? Mis dos candidatos son Porta con su canción “Reggaetonto” y Drake presentándose con un playback que se le cortó dos veces y sin tocar ninguna canción de la recordada serie Drake & Josh (aunque se ganó unos puntos por decir en español las clásicas frases “Oye, tranquilo, viejo” y “Abrázame, hermano”).

Conclusión

Lima no tiene espacios para festivales de gran magnitud y es urgente en una ciudad caótica donde se necesitan espacios de esparcimiento y cultura (ojo, políticos, muchísimo ojo a este aspecto de la ciudadanía que hace mucho dejó de ser una cosa de pocos locos). La producción del Vivo X El Rock ha tenido que trabajar bastante duro, por lo que se aplaude todo el esfuerzo por sacar adelante el festival en una ciudad que no está preparada. No haber cumplido con las expectativas solo debería dejarlos con un enorme aprendizaje y la suficiente motivación para pensar en lo que podría ser una próxima edición que siga empujando al Perú a tener el festival que todos esperamos.

Crónica por Paulo Contreras. Fotos por Diego García Cadenillas.

Mira más fotos de la segunda fecha del Vivo X El Rock 10 en nuestro Instagram:

3K Compartir