Tuvieron que pasar nueve años para que Zoé regresara a Lima con un show en el que ellos fuesen el acto estelar y la verdad es que la espera valió la pena. Lo vivido el pasado miércoles 5 de septiembre en los Domo Arts de San Miguel dejó en claro que Zoé es la mejor banda de rock mexicano de este siglo XXI. Su show de larga duración fue un viaje psicodélico, tanto en lo sonoro como en lo visual, y además permitió la serenidad suficiente para que León Larregui logre conectar con el público limeño como nunca antes lo había hecho.

Luego de robarse el show del Vivo X El Rock el pasado mes de mayo, no fue sorpresa que volviesen en tan poco tiempo para ahora sí ofrecernos un concierto en el que ellos fuesen el único astro alrededor del cual orbitamos sus cada vez más numerosos seguidores peruanos. Además que Zoé llegaba con Aztlán, su sexto álbum de estudio luego de cinco años desde su entrega anterior y el cual viene siendo calificado como uno de los discos conceptuales más maduros de su carrera. De ahí que el local elegido para el cuarto concierto de Zoé en Lima se mostrara repleto de corazones ansiosos por emprender este viaje astral.

Los encargados de abrir la noche serían We The Lion, la banda peruana que en el 2016 despegó en la escena local gracias a su tema “Found love” y que desde entonces siguen en ascenso. Con una instrumentación de base acústica, los nacionales interpretaron sus canciones con raíz en la música country y el folklor anglosajón pero llevados a los tiempos actuales cargados de “millennial whoops”. Luego llegó el turno de cambiar las maderas por sintetizadores cuando Tourista subió al escenario a demostrar que son uno de los mejores representantes del pop con bases electrónicas en nuestro país. Rui, Genko y Sandro nos mostraron su amplio abanico de influencias que recogen desde el punk melódico, pasando por el EDM hasta ritmos afroperuanos y andinos.

Zoé en Lima 2018

Ahora estaba todo listo para recibir a Zoé en el escenario, quienes iniciaron su presentación con la misma canción que abre su disco Aztlán. Las cadencias de sus percusiones y la pegajosa línea de bajo de “Venus” fueron el suave despegue de esta nave dispuesta a surcar el tiempo y el espacio. Respetando el orden del disco, siguieron con “Azul” y “No hay mal que dure”, tema dedicado al partido político PRI que recientemente dejó el poder en México.

Anunciando que esta fiesta iba en subida, siguieron con “Últimos días”. De pronto le arrojan una bandera peruana y León, más hablador que nunca, nos bromea con la anécdota de cuando colgó al revés la bandera de Bolivia y que esta vez no quería cometer el mismo error. Ya antes había recordado su concierto debut en Perú cuando tocaron en el 2009 en la discoteca Vocé pero León se confundió unos cuantos años con la fecha. Bromista y con mucha buena onda, estaba claro que en esta oportunidad tendríamos un show íntimo y cercano con León.

El turno de Sergio Acosta llegó con “Nada” y su lisérgico pero minimalista solo de guitarra que nos llevó por el lado más psicodélico de Zoé mientras visuales de la película 2001 y sus paisajes nos llevaban en un viaje por el universo. Era momento de cerrar los ojos y volar. Al volverlos a abrir, nos encontrábamos en otro planeta, uno perfecto para escuchar el lado romántico de la banda con “Al final” y “Arrullo de estrellas”. Sergio ahora tocaba su guitarra de doce cuerdas y Ángel Mosqueda una guitarra acústica de tamaño jumbo que los hacía verse mexicanísimos mientras las rasgaban con delicadeza.

Zoé en Lima 2018

Luego de que León se ponga un chullo que le regalaron desde el público, el momento de pisar el acelerador llegó con “10 A.M”. Nuevamente el solo de guitarra de Sergio me recuerda que alguna vez fue mi guitarrista de rock favorito gracias a su estilo tan particular. Pero sin duda el show se lo robó León, especialmente luego de cantar “Poli” cambiando la letra entre “mexicana” y “peruana” desatando gritos y suspiros entre los presentes.

En “Fin de semana” brillaban en las pantallas colores azul y rojo como los antiguos lentes 3D al ritmo de los redobles de batería de Rodrigo Guardiola. Luego llegaron visuales que evocaban a los acid tests de San Francisco mientras la dulce “Renacer” era cantada por un León totalmente conectado con su canción. Estábamos a la mitad del concierto y de aquí hacia adelante todo iría en ascenso. “¿Ya se aburrieron? Ahí les van las canciones que quieren escuchar” dijo León antes de seguir con “Vía Láctea” de su obra maestra Memo Rex Commander y el Corazón de la Vía Láctea.

A ver si alguien se acuerda de esta” dice antes de volver a su disco debut con “Miel”, la cual cantó tocando unas maracas que sonaban como serpiente cascabel en el desierto. León jugaba con el público diciendo que ya estaban por acabar pero aún faltaba volver a su Unplugged con “Labios Rotos”. Luego cerró con “Hielo”, el primer single de Aztlán, mientras dejaba su guitarra reverberando sobre el piso y un triángulo invertido color verde neón en el fondo. El público se quedó aclamando “¡Zoé! ¡Zoé!” mientras esperaba el encore.

Ángel, Sergio y León regresan al escenario, los tres con guitarras eléctricas para tocar la espectacular “Reptilectric”. El final del show fue aprovechado por León para recordarnos la historia prehispánica que compartimos Perú y México, y decir que “hay que recuperar lo que somos, hay que mirar hacia adentro, no hay que homogenizar, hay que defender lo que somos” antes de seguir con “Oropel”.

León se pone nuevamente el chullo y comienza a golpear un tambor al ritmo de “Luna” con un arreglo de guitarra a cargo de Sergio que sonaba muy Cocteau Twins. Pero el momento épico de la noche llegó con “Paula” cantada a capela por el público y “No me destruyas” que se sintió como miles de voltios recorriendo nuestro cuerpo mientras la deslumbrante cortadora hacia un juego de luces inigualable. A estas alturas ya no podíamos pedir más. Habíamos recibido estímulos capaces de hacernos entrar en un trance gracias a Zoé.

Antes de retirarse, León se dio el gusto de tocar “Soñé” y comentar sobre las épocas cuando “nadie daba un centavo por Zoé”. Agradeció a Lima y dijo que esta fue una noche inolvidable para cerrar con el tema que cierran todos sus conciertos, “Love”. Sin duda alguna, este ha sido el mejor concierto que ha dado Zoé en el Perú y demostró que la banda ya es parte del Olimpo del rock en español.

Crónica por Gerardo Silva. Fotos por Diego García.

Setlist de Zoé en Lima 2018:

  1. Venus
  2. Azul
  3. No hay mal que dure
  4. Últimos días
  5. Nada
  6. Al final
  7. Arrullo de estrellas
  8. 10 A.M
  9. Poli
  10. Fin de semana
  11. Renacer
  12. Vía láctea
  13. Miel
  14. Labios rotos
  15. Hielo
  16. Reptilectric
  17. Oropel
  18. Luna
  19. No me destruyas
  20. Soñé
  21. Love

Mira más fotos del concierto de Zoé en Lima 2018 desde nuestro Instagram:

883 Compartir