Alejandro y María Laura cumplieron 10 años transmitiendo dulces emociones y sentimientos por medio de su música, de tinte indie folk con el romanticismo que los caracteriza y decidieron celebrarlo con “Crisálida”, show creado por la pareja. Y no pudieron encontrar mejor lugar que el Gran Teatro Nacional.

A un cuarto para las 9 pm, una voz nos invitaba, luego de algunas recomendaciones a disfrutar del espectáculo a seguir. El telón se levanta para mostrarnos a los músicos de espaldas listos para comenzar y el público les muestra su aprecio.

Comienzan con “Últimas luces del día” y “Avión”, temas de su reciente disco La casa no existe. Las proyecciones de videos y fotos de la infancia de Alejandro, así como del aspecto más maternal y tierno de María Laura, se mantendrían presentes durante toda la noche dando a sus fans una mirada íntima, cercana y personal, como si nos hubieran invitado a una cena en su hogar para mostrarnos su álbum de fotos familiares con emoción y una taza de té al costado.

Luego de conocer a “La abuela de Alejandro” por medio de los recuerdos del cantante, le toca el turno al mago Bruno Tarnecci para salir a escena al son de “El pez cachetón de China”, acompañado de una coreografía de luces de colores suaves que le dieron la atmosfera perfecta a las voces y el ritmo juguetón de la canción.

Juanito el cantor, amigo de esta familia y productor de su último disco, vino para ayudar en “Una fiesta cualquiera”, regalándoles un tiempo libre a Alejandro y María Laura para bailar con ese lento ritmo ante los suspiros del público.

Las canciones van y vienen como una ráfaga de sentimientos, junto a invitados de lujo como La Lá y Kevin Johansen, que apoyó en “Estrellas de Hollywood”. Canciones como “Matrimonio”, “Jaula” y “La película”, una carta para aquellas parejas cinéfilas, desfilan con gritos y aplausos.

 “María flojera” llega con bostezos y harta locura con Giacomo (trombonista) y María Laura siendo el alma y locura en la canción. Suena “Agüita de equilibrio” después, dedicada para todas las mujeres viajeras de Latinoamérica.

Lo más característico del dúo es que buscan plasmar experiencias personales y familiares en sus canciones. Recuerdos salidos de grabaciones de antaño, fotos viejas de los abuelos y rostros de personas especiales que todos guardamos en nuestros corazones se sienten en cada estrofa. Esto lo demostraron con “Feliz aniversario” y unos invitados del público que pasaron uno a uno para expresar su agradecimiento a la banda por brindarles este espacio y oportunidad para expresar sus sentimientos.

Finalmente, y pasadas las 11 de la noche nos despedimos del teatro que le brindó a esta tierna pareja de músicos y jóvenes padres una noche para compartirnos retazos de su vida, familia, carrera y sueños.

Crónica por Bruno Díaz. Fotos por Sebastían Pesadilla.