Bring Me The Horizon llegó a Lima luego de pasar por Lollapalooza Chile y Argentina para un energético show que pasó por sus etapas de metalcore, pop, electrónica y hasta un momento acústico. Todo esto siempre comandado por Oliver Sykes, un frontman que sale al escenario dispuesto a darles el mejor concierto posible a sus fanáticos. Acompañado de una banda y visuales que suman mucho a toda una experiencia catártica.

El 1 de abril la explanada del Parque de la Exposición vibró (literalmente) con cuantiosos pogos. Los primeros de autoría de la banda nacional Difonía quienes conectaron con el público y los prepararon para la descarga que llegaría con Bring Me The Horizon en Lima. Sentenciando que el rock no ha muerto, los locales se despidieron entre aplausos y tras ya haber sacado las primeras gotas de sudor del público más entregado.

Si lo Difonía ya pintaba bien, con Bring Me The Horizon la euforia juvenil llegaría a niveles mayores. Con una introducción compuesta por “Mantra” y “Avalanche” el público reaccionó de inmediato. Humo por los aires y juego visual fueron los complementos para que el concierto arranque por lo alto. Oliver corría de lado a lado, gritaba, sonreía y se encargaba de llevar la fiesta a niveles altísimos, no importaba que recién empezaba el concierto. Con “The House of Wolves” y “Happy Song” reventaban en pogos gigantes.

Con canciones como “Mother Tongue” fueron por su lado más pop y uno se preguntaba ¿cómo una banda ha logrado conectar con canciones tan dispares a un mismo público? Por un momento teníamos a los asistentes del concierto destruyendo todo lo que veía frente a ellos con pogos gigantes, y a las pocas canciones teníamos al mismo público contorneándose con sus celulares al aire rendidos ante el pop del siglo XXI.

Y si no era suficiente con ir del metalcore al pop, Bring Me The Horizon también tenía momentos de EDM como “Nihilist Blues” en donde las pistas electrónicas ponía a bailar al público como si estuviera en un rave. Todo bajo la misma banda, bajo el mismo concierto y haciendo disfrutar con la misma euforia al mismo público. Los géneros se han roto, ahora una misma banda, en pleno siglo XXI, puede ofrecernos en una misma noche un abanico de ritmos y experiencias, eso era Bring Me The Horizon y sus fanáticos estaban pasando la noche de sus vidas.

Y como para bajar un poco las revoluciones y pasar al final del concierto, Sykes se despidió del escenario cantando “Drown” en versión acústica. A su regreso la estocada final sería a cargo de “Doomed”, “Medicine” y “Throne”. Esta última con gran influencia de Linkin Park en donde la banda aprovechó para hacer que el público se sentara en el suelo para estallar un final que deje las piernas doliendo por varios días.

Así fue el debut de Bring Me The Horizon, banda con una legión de fans en Perú que entregaron todo en la noche de ayer durante 1 hora y veinte minutos. Bring Me The Horizon está madurando y aventurándose por nuevos caminos en la música, un camino que otros músicos de su generación, como sus amigos del colegio los Arctic Monckeys, también nos mostraron en su concierto en Lima.

Crónica por Santiago Silva. Fotos por Sebastían Pesadilla.