Nuestra aventura en busca de Cuco comenzó en la tarde del pasado 3 de abril cuando fuimos al C.C. Barranco durante la prueba de sonido persiguiendo una entrevista y desde entonces ya había gente haciendo cola. Lo que sabíamos sobre los pasos de Cuco en Perú era que había comido dos veces lomo saltado y paseado por Barranco, según su cuenta de Instagram, pero queríamos hablar con él y fue gracias a su manager Doris que pudimos programar una entrevista en el backstage antes de que salgan a tocar. Al costado del escenario conocimos a Omar Banos, quien nos habló de su música favorita, desde la psicodelia de Tame Impala hasta el hip hop de SahBabii y un montón de bandas indies que ya conocerán cuando estrenemos el capítulo de Las Tres Preguntas con Cuco.  

El telonero del show fue Santa Madero, otra banda de jóvenes de la misma edad de Cuco que sorprendió el año pasado con su single “Pero Frágil”, una de las mejores canciones del 2018. A pesar de algunas dificultades técnicas, la banda de Chaclacayo dejó claro el gran futuro que tienen entre los amantes del indie pop al estilo de The Cardigans.

A penas inicia el concierto, Cuco nos recuerda que es su primera vez en Lima y también en Sudamérica. La gente se alegra de esto y responde con emoción. Se sabían todas las canciones que sonaban pero fue con la cuarta canción, “Summertime Hightimes”, que el público se empieza a soltar y demostrar su alegría. Comienzan a saltar y le gritan “te amo” mientras Cuco sigue con sus baladas. Con piano y voz, “Lover is a Day” hace a la gente cantar. Luego deja su sitio tras el teclado, coge el micrófono y camina por el escenario cantando/rapeando para comenzar la parte más hip hop del concierto.   

Justo cuando pensamos que empezaría la fiesta trap sigue con otro hit suave, “Lo que siento”. Cuco canta “this is for you, baby, listen it’s your..” y el público la completa gritando “sooong!”. Omar se acerca al público y le regalan un racimo de flores. La gente le grita “te quiero” y canta “you know you are my sueño!”. Saca la trompeta y llega lo más sublime del momento.

Ahora es turno de que Diego Trip suba al escenario a cantar “Amor de siempre” junto a Cuco. Después de su tema con el peruano, Cuco avisa que ya no tiene muchas más canciones. ¿Qué más le podemos pedir al joven de 20 años? Su baterista, que ha estado tocando con mucha energía, se para y le dice algo al oído. Cuco pide que la gente se prenda con esta canción y grita “¿cómo nos sentimos, Perú?”. Se van todos los de la banda y se queda Cuco solo para llevarnos por el lado más drill y oscuro del trap. Los hi hat rolls suenan y Cuco comienza a marcar el ritmo con “ey, yo, ey, yo” para agarrar flow antes de rapear con “Lucy”. El baterista se para sobre el parlante y empieza a hacer esos bailes de esta década sacados de algún meme o videoclip de rap.

Como en los conciertos de los SoundCloud rappers, toda la banda está sobre el escenario para animar al público a que armen el desmadre. Tiran agua a la gente incitando el pogo pero no logran desatar esos moshs como se ve en los conciertos de Lil Pump, Lil Xan, Lil Skies, Lil Peep (QEPD) o todos los otros lils. Tampoco es culpa del público local, que minutos antes había estado coreando baladas. Este chicano tampoco es uno de esos raperos con joyas y tatuajes en la cara. En cambio, Cuco canta de andar con sus amigos en su camioneta SUV. Se trata de una fusión de indie rock con hip hop, como Mac DeMarco con algo de Shoreline Mafia.

Si con “Lucy” la gente titubeaba en ponerse loca, con “CR-V” se llegó al punto más alto de la noche. El bajista coge la bandera del Perú y se nota que está tan afanado como nosotros. “Prometo que regresaré pronto. Los amo” dice Cuco con verdadera honestidad. La gente de su banda sigue sobre el escenario tomándose fotos y alzando la bandera. Es un gran debut que estoy seguro Cuco siempre recordará.

Ole, ole, ole, Cuco, Cuco” gritan el público como se hace en los concierto épicos pero se prenden las luces y la música de fondo para decirnos que el show acabó. Algunas personas se empiezan a retirar pero Cuco regresa para hacer un verdadero encore.

El chicano ya había hablado que su madre escucha Hombres G y Enanitos Verdes, como todos en Latinoamérica. De ahí que cerrar con “Sufre mamón” fuera un regalo para nosotros y para él también. Acaban y siguen sobre el escenario muchos minutos más. Saludan a la gente, se toman fotos, siguen alzando la bandera. Conciertos como estos no pasan todos los días.

Cuco es un joven talento del indie de Estados Unidos y un representante de la nueva generación de jóvenes que pasan del trap al rock psicodélico, como quien cambia de ventana navegando en internet. En la entrevista nos contó que estaba grabando en cinta análoga sus nuevas experimentaciones psicodélicas junto a Jonathan Rado de Foxygen. Estamos seguros que ese cruce de vapor wave, trap melódico, soft rock y psicodelia que encarna Cuco seguirá tomando nuevas formas y regalándonos más canciones para cantar. Cuco, ya sabes que en tu siguiente gira por Sudamérica tienes que volver a Lima. Hasta entonces.

Crónica por Gerardo Silva. Fotos por Samuel Girón.

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