Con tiempo muerto luego de atravesar Lima y llegar con más de una hora de anticipación a la entrevista del viernes, con Pedro, Pepe y Andrés -guitarras, bajo y voces de Planetario– nos preparamos para una partida de ajedrez en el hall de una amplia casa donde está el estudio de Conciertos Perú.

El juego, con algunas libertades en sus reglas, comienza con Pepe y Andrés en las figuras negras, y con Pedro junto a mí en las blancas. Afuera, lejos del pronóstico del tiempo, está despejado y hay sol. Algo poco usual, según nos han dicho personas de la ciudad durante el transcurso del día. Tan poco usual como jugar ajedrez de a cuatro.

Casi todas las conversaciones de los chicos con periodistas comienzan un poco frías, tímidas. En Lima no es la excepción. Pero en pocos minutos se sueltan, olvidan nuestros ensayos (en broma, pero no tanto) de dicción y vocabulario, y comienzan a expresarse con libertad, con los típicos modismos chilenos.

Mientras Alan y Daniel –batería y guitarra de Planetario– aterrizan en el aeropuerto, desde un rincón de la sala, tratando de ser periodista y algo así como un manager al mismo tiempo, miro atento a Pepe, Andrés y Pedro junto a Gerardo Silva de CP conversando de Los Prisioneros, de las Supernova, de Los Ángeles Negros, del show acústico del jueves en el Gato Tulipán de Barranco junto a Martín Berríos, Mari Montenegro y Gomas, y del evento que con Planetario tuvimos que levantar improvisadamente para esta noche en el Vichama Rock Bar junto a los peruanos de Radio Kachina y los chilenos de La Playa.

Un poco más temprano, nos enterábamos de que el evento que teníamos en agenda para este viernes se había bajado. O que nos habían bajado. Justo cuando llegaba el resto de la banda desde Santiago.

No sé si hubo un minuto de desilusión. Pero eso y no mucho más. Nadie reclamó nada. Después comenzamos a enlazar ideas. Llamamos a Gerson Pucurimay, el joven gestor de Rock Lima Sur, a quien habíamos conocido el día anterior en una entrevista, y al poco rato ya estábamos diseñando un nuevo afiche y consiguiéndonos backline para este nuevo desafío (porque viajamos sin instrumentos). Estuvimos en jaque, pero seguimos jugando.

Eso fue posible gracias Jessica Rodríguez, vocalista y bajista de Indiependencia y gestora del festival Ruido Estéreo, a través de quien se concretó la idea de que Planetario tocara en Lima. Ella ayudó a que pudiéramos dormir en el mítico Sargento Pimienta y nos consiguió algunas entrevistas, además de pan, queso, mantequilla y café para desayunar. Todo mientras sacaba adelante la misión de organizar un show internacional autogestionado, con exigencias enormes. “Ya me siento parte de la banda”, me dice cuando le escribo que la grabación en Conciertos Perú va bien, que necesito algunos instrumentos para la noche y que no sé qué transporte tomar de regreso.

Escucho paciente a los chicos responder el cuestionario de Gerardo. Se sorprende cuando le cuentan que desde el aeropuerto al centro tomamos una combi, al parecer un clásico de la ciudad poco usual para los turistas. Más tarde, Andrés me comentará que le impresionó mucho el tráfico y el transporte de la ciudad, “partiendo claramente con las combis extremas y lo saturado del Metropolitano, que para nosotros es chocante, pero para los peruanos es demasiado común”.

La conversación prosigue y llegamos a la parte de las influencias, a la pregunta sobre “las bandas peruanas que han escuchado”. Antes, en el camino, Pedro reflexionaba sobre eso: “Me da un poco de vergüenza conocer tan pocas bandas de acá. Eso habla mucho sobre la falta de instancias para compartir música”. Sin embargo, la instancia significativa, al menos para nosotros, se daría un día más tarde, el sábado, en el evento principal de nuestro viaje: la primera edición del Festival Ruido Estéreo.

Con un cartel abultado, con nombres como Juan Gris, Protistas, Prehistöricos y 16 Bits en el line up, el evento promete una noche agitada. Seguramente, los chicos de Planetario probarán sonido atrasados, con el estómago vacío y bastante expectación. Luego, más relajados, se sorprenderán con excelente ejecución musical de 16 Bits y hasta se acercarán a hablar con ellos sobre la posibilidad de que viajen a tocar a Chile. Más tarde, con el Lima Rock Club cargado de público, se presentarán en un show interrumpido por fallas en la batería, una cuerda cortada, las peticiones de la organización de acortar el show y la insistencia del público que pedirá alargarlo. Pese a eso, lograrán cerrar la presentación a gusto y terminarán bailando al ritmo de Mariana Montenegro. Algo que desde ya anticipan fuera de cámara tras la entrevista con Conciertos Perú: “Vinimos a darlo todo”.

Y así fue. Sin darnos cuenta llegamos a la madrugada del domingo. Medios dormidos, viendo videos y esperando nuestro vuelo todos juntos en el aeropuerto, hacemos balances y anotamos algunas reflexiones para esta crónica.

Lo que más me impresionó fue lo respetuoso y apañador del público con nosotros. Que hayan cantado nuestras canciones es algo que me puso los pelos de punta, me emocionó muchísimo”, expresa Andrés.

Es cuático que gente de tan lejos se sepa los temas. Y si no te conocían igual como que te escuchaban y se prendían con las canciones”, recuerda Pepe.

Llegar a Perú significa un gran hito para Planetario y ojalá sea solo el comienzo para visitar otros países. Cuando armamos la banda solo era diversión y querer grabar para escuchar cómo sonaban nuestras canciones. Pero desde que sacamos nuestro primer EP la banda no para de crecer. Jamás había salido del país y que la música me brinde estas oportunidades me llena de confianza y ganas de seguir creando canciones”, comenta Pedro.

Sin duda la gente que conocimos fue muy acogedora y de buenas intenciones, esperamos seguir volviendo y cada vez hacer conciertos más grandes”, añade.

Para eso ya estamos trabajando. Después de todo, la partida de ajedrez la ganó Andrés con Pepe. Y no es que me afecte perder, pero las jugadas las conversamos entre todos. Finalmente, así funcionamos.

Crónica por Mauro Cordero. Fotos por Kevin Castillo.

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