Siempre me vence la idea de que hay tanta pero tanta música que una vida no alcanza para escucharla toda; no obstante, no siempre ocurre que llega por primera vez a Lima un o una artista del que nunca escuchaste pese a tocar un género que sigues y tener una base de fans tan sólida como es el caso de LP.

Cuando se anunció la llegada de Laura Pergolizzi al Perú, bastó tan solo dos días para que el evento se quedara sin entradas en su totalidad. Fue cuestión de horas para saber que algo realmente interesante estaba en camino y que los llamados a ser parte de un nuevo capítulo en nuestra historia conciertera ya habían sido elegidos.

Las preguntas de si habría una segunda fecha o de si habría algún telonero para este concierto ya agotado no se hicieron esperar, pero eventualmente no hubo más vuelta que darle al asunto: sin repetición y sin ayuda, LP saldría a robarse los más de mil corazones que se dieron cita por una sola noche en el C.C. Barranco Arena.

Estos corazones en su mayoría era gente bastante joven que apenas superaba la mayoría de edad (recordemos que el evento no era apto para menores de 18 años) y esta era probablemente una de sus primeras y más grandes experiencias en un concierto. La cola había estado desde temprano en el día y se había mantenido hasta la noche, se sentía en el aire mucha euforia y al mismo tiempo ansiedad.

De hecho, por ello nos tomamos de buena manera mi amigo y yo los constantes reclamos y señalamientos debido a nuestra altura por parte de un grupo de jóvenes ubicadas en la zona posterior y aferradas a la reja división. Probablemente llevaban horas ahí paradas. Nadie quería perderse ni un segundo de ver a uno de los más aclamados gritos del pop rock en la actualidad, el cual yo estaba por descubrir.

La productora puso énfasis, cuando anunció los horarios oficiales del show, en que los tiempos señalados eran aproximados y que probablemente iban a haber ligeros retrasos. Sería así que luego de una espera extra de 20 minutos, aparecerían los músicos de LP para hacer sonar sus instrumentos y más de un millar de voces con ellos.

Laura aparecería en el escenario momentos después para desatar la locura en el público, sin si quiera haber dicho una sola palabra, y realmente quería entender a qué se debía todo este fenómeno. Una vez que empezó a cantar me quedaría claro que estaba frente a una de las mejores artistas contemporáneas, de esas cuyo show en vivo logra superar lo hecho en estudio.

Cuando escuché a Pergolizzi en Spotify, capté sus emociones y entendí cómo es que había compuesto temas para Cher, Backstreet Boys, Rihanna o Christina Aguilera, pero encontraba una cierta incongruencia entre su sonido pop e indie y su glamorosa forma de vestir que proyectaba una actitud imponente.

Sentía que algo me faltaba ver y lo encontré en su show en vivo. Detrás de capas sonoras que abrazan el pop y el indie, ella es una de esas mujeres con alma y hueso de rockeras que vienen haciendo lo que se les da la gana con un género musical que mucha veces peca de masculino (y lo vienen haciendo bien).

Con un ukelele colgado, con el teléfono celular tomado prestado de alguna fan o estirando el brazo para recibir un regalo hecho con amor, LP nunca paró de dominar el escenario valiéndose de su tipo de voz mezzosoprano. Y no solo eso, sino que nunca paró de conectar con su público, podías ver la sonrisa en su rostro que demostraba que para ella estar parada en un escenario limeño era el mismo honor y placer.

Me situé estratégicamente un poco alejado del escenario, pero en la parte central de la primera zona, como para recoger las mejores impresiones sonoras y visuales. En más de un momento pensé «el volumen está muy bajo», pero ante el respeto y amor por la artista sumado a los cuidados técnicos que se habían tenido para el show, pasé a pensar si tal vez el hecho de poner los niveles bajos era parte del ritual para poder escucharse uno al otro entre la estadounidense y los peruanos.

Si bien para mí canciones como «Lost On You«, «Other People» o «Girls Go Wild» serían los hits esperados de la noche, declaro que los 18 temas interpretados fueron una serie de éxitos celebrados. Heart To Mouth (2018) es el último álbum que LP viene promocionando alrededor del mundo, pero ella sabía que era su primera vez aquí y estoy seguro que es por ello que terminó tocando incluso más del álbum que la catapultó a la fama: Lost On You (2017).

El rumor de un segundo show no se hizo realidad, pero a estas alturas ya es casi una certeza que Laura Pergolizzi volverá el próximo año. Una serie de presentaciones en los Lollapalooza sudamericanos durante marzo 2020 y las propias palabras dichas por ella en este concierto lo respaldan. La pregunta es, ¿nos sorprenderá con un nuevo disco para tal entonces? Esperemos que sí. Y, si te gusta la yapa y preguntas ¿es candidato a ser parte del top 10 de conciertos peruanos 2019? Sí, también.

Crónica por Paulo Contreras. Fotos por Mireya Molero Denegri.

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