Si nos ponemos a enumerar a las veinte bandas más influyentes del emo de los noventas, sin duda alguna, encontraríamos a Mineral entre las cinco primeras posiciones. Este cuarteto originario de Texas encarna, en sonido y composición, el paradigma más desgarrador e infausto de aquella etapa histórica del género. Hasta hace no muchos años eran tan solo un mito transgeneracional que, alimentado por unos contados vídeos caseros que habitan en el basto mundo del Internet, rondaban los foros en inglés y las tocadas de sellos independientes de emo, como LaFlor Records.

La noche del 20 de agosto del 2019 -casi 21 años después del lanzamiento del aclamado EndSerenading (1998)- se produjo un encuentro de magnitud histórica para una modesta cantidad de espectadores. Además, de no haber sido por la unión de siete colectivos independientes de la capital, añadir nuestra fría y gris ciudad al recorrido de Mineral por Latinoamérica hubiese sido prácticamente imposible.

La emotiva velada tuvo como invitados a una variada gama de teloneros que se acercaron al espectro sonoro de Mineral. Los jóvenes Raijeky y Oré Oré y otras festividades fueron los primeros en aparecer a base de rápidas melodías hasta que los habilidosos Guardabosques transformaron el estridente ambiente de The Blood en uno mucho más sosegado. Aunque fue quizá Procrastinación 1 Yo 0 el grupo más esperado de aquellos, pues, tras largos meses de inactividad, volvieron a los escenarios con la flamante inclusión de Andrés Gutierrez como su nuevo baterista.

Aproximadamente, a las 10:30 de la noche, los estadounidenses ocuparon el escenario. Una frágil valla de seguridad y unos escasos metros fueron lo que separaban a los artistas de los más entusiasmados, quienes ocuparon las primeras filas minutos antes de comenzar el show y, desde el principio, amenazaron con treparse a las columnas del recinto. Mineral sabía que la primera impresión era determinante para el desarrollo del concierto, así que soltaron lo más potente de su repertorio gracias a los clásicos “Five. Eight and Ten”, “Gloria” y “Slower”.

Luego de los primeros pogos provocados por las primeras tres canciones del The Power of Failling (1997), Mineral nos trasladó hasta la etapa más contemplativas de su corta trayectoria con temas como “A Letter” y “For Ivadell”. Sin embargo, a pesar de la inminente nostalgia de sus canciones noventeras, la banda se dio el tiempo de presentarnos una versión mucho más moderna y fresca -aunque igualmente melancólica- de ellos en “Aurora” y “Your body is the world”, composiciones que enmarcan su más reciente producción tras aquella primera reunión en el 2014.

Tras un poco más de 90 minutos de show y algunas baquetas que abandonaron las furiosas manos del baterista, solo quedó una canción, contra toda naturaleza, ineludible: “Parking Lot”. Esta pieza, caracterizada por un insigne chirrido de guitarra distorsionada fue la gota que derramó el vaso. Unas cuantas lágrimas se soltaron en algunos y los lúpulos se desbordaron para otros; sin embargo, lo indudablemente cierto de esta noche y, por excelencia, genuino, es que pudimos encontrar, a través de estas canciones, algo de bienestar en la soledad.

Crónica por Gustavo Esteban Ampuero. Fotos por Alexandra Ochoa Andersonn

Setlist:

  1. Five. Eight and Ten
  2. Gloria
  3. Slower
  4. Unfinished
  5. A Letter
  6. Aurora
  7. February
  8. MD
  9. For Ivadell
  10. SoundsLikeSunday
  11. Your body is the world
  12. Waking to winter
  13. &Serenading
  14. LoveLetterTyperWriter
  15. Palisade
  16. Parking Lot