“La banda de new wave que faltaba ver” era el slogan de Move Concerts que acompañaba el anuncio del arribo de los Orchestral Manoeuvres in the Dark por primera vez a Lima. Y si pues, como se hicieron esperar tras largos años queriéndolos ver tocar tantos himnos que acompañaron muchos días felices y algunos grises también. Ellos, en la despedida, se excusaron de no haber venido antes y hasta al mismo Andy McCluskey se le notó apenado cuando agradecía al público que retribuyó con cánticos, saltos, gritos y vivas la entrega de la banda durante toda la velada. Pero no nos adelantemos, vayamos paso a paso a revivir este suceso vivido ayer en la Costa Verde.

Si, el lugar elegido para el show (Domos Art) fue un sauna ayer. Pero eso no es culpa de la organización sino de los días de infierno que estamos viviendo en estos últimos años. Más allá del clima del que nadie se escapa, para ser mi primera experiencia en los domos, fue muy agradable. Llegué a la mitad de la presentación de Theremyn_4 que con el celebrado Lost Moments del año pasado bajo el brazo, resultó un excelente preámbulo para el plato de fondo.

Dieron las 9:15 pm y salieron los OMD. Ahí por fin se podía ver a Andy, eufórico, ya con ganas de dar la vida canción a canción y al siempre entrañable Paul Humphreys, ambos liderando el grupo. Arrancaron con “Isotype”, una joya de canción que parece salida de sus años dorados pero que en realidad pertenece a su último disco lanzado hace apenas dos años, The Punishment of Luxury. Todo el peso de la banda en el escenario por supuesto está en McCluskey que luce la voz intacta y acompaña, vital e indesmayable, cada estrofa con bailes de una teatralidad que rompen esa idea distante de la música hecha por computadoras.

Luego se escucharon clásicos como “Messages”, “Tesla Girls” y una favorita personal: “Pandora’s Box”. El turno de tener a Humphreys al frente y emocionar llegó con la hermosa “(Forever) live and die”. Vi gente llorando a mi alrededor. Ganas de que caigan unas lágrimas no faltaban escuchándola perfecta -el sonido durante todo el show fue impecable, nunca decayó-mientras el buen Paul cantaba como en el disco “I never know, I never know, I never know why / You make me wanna cry”. Perfección.

Las emociones no paraban y ahora, sin contemplaciones al corazón y con un Andy aplaudiendo y pidiendo al público que lo acompañara, se inició “If you leave”, parte del soundtrack del clásico de John Hughes, “Pretty in Pink”. Maravillosa de principio a fin con un McCluskey tocando el cielo en ese crescendo final con los ooooo’s de Humpherys y el saxofón de Martin Cooper arropando buena parte de la canción. Para constatar que era real todo lo que estaba pasando, miraba alrededor, la gente se abrazaba, bailaba, el calor ya no importaba, la euforia ganaba por mucho.

Llegó el turno de tocar dos canciones de su mejor álbum, el ya mítico Arquitecture & Morality: esa preciosidad llamada “Souvenir” cantada por Humphreys desde su posición en los sintetizadores y luego la secuencia de “Joan of Arc” y “Joan of Arc (Maid of Orleans)”. Majestuoso. Y si creía haber escuchado o visto todo, estaba equivocado. En una suerte de homenaje a Kraftwerk -de los que bebieron y seguirán bebiendo- los cuatro músicos se pusieron al frente con luz mínima en una puesta en escena similar a los de Düsseldorf y con instrumentos portátiles tocaron “All The Things We’ve Made”. Luego otra gema, “So In Love” para confirmar que la voz de Andy era de otro mundo, cambiando del grave de las estrofas a esos dulces falsettos del coro como si fuera 1985. El público cantaba, acompañaba hechizado. El saxofon de Cooper cubría otra vez de magia lo que ya era celestial.

OMD

The Punishment of Luxury”, última cita al nuevo disco y luego una seguidilla de hits de la banda. Los teclados iniciales de “Dreaming” coreados por el público te daban una idea de lo que era ese hervidero discotequero en la playa a estas alturas del show. “Locomotion”, “Sailing on the Seven Seas” y por fin la más esperada de la noche: “Enola Gay” como fin de fiesta.

Regresaron con “Walking on the Milky Way” y finalmente otra de las favoritas de todos: “Secret” y luego de un pequeño problema en el arranque (se le escuchó a McCluskey decir “Fuck Technology!” bromeando con el público) “Electricity”, con la que se despidieron, previa advertencia del cantante que era una canción muy rápida, que la viviéramos intensamente, poniendo al público a saltar como poseídos cerrando asi esta fiesta única e irrepetible.
De regreso a casa pensaba: Orchestral Manoeuvres in the Dark, la mejor banda de los 80. La misma sensación, la misma idea que pasaba por mi cabeza cuando vi a los Pet Shop Boys el 2009 o cuando The Cure por fin tocó en Lima el 2013. Más allá de eso, un hito el show realizado ayer. Prodigioso e inolvidable, de los que se hablarán por siempre.

Crónica por Alvaro Torres. Fotos por Fabio D. Miranda.

Setlist:

1. Isotype
2. Messages
3. Tesla Girls
4. History of Modern (Part 1)
5. Pandora’s Box
6. (Forever) Live and Die
7. If You Leave
8. Souvenir
9. Joan of Arc
10. Joan of Arc (Maid of Orleans)
11. Of All the Things We’ve Made
12. So in Love
13. The Punishment of Luxury
14. Dreaming
15. Locomotion
16. Sailing on the Seven Seas
17. Enola Gay
Encore:
18. Walking on the Milky Way
19. Secret
20. Electricity

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