Podría escribir una tesina sobre el impacto que tuvo Pantera en mi evolución como fan de la música, pero me limitaré a señalar que ellos han sido responsables de tantas carcajadas, cicatrices y amistades que he estado salivando profusamente desde que anunciaron la presencia del «Tío Phil» en nuestra ciudad.

Los aperitivos de la noche me causaron opiniones encontradas: el hard rock metalizado para comerciales de jeans de Cocaine Cowboys fue competente pero no le noté mucha personalidad, más allá del alarde que hacían sobre sus hábitos entre canciones y del showmanship de su baterista. En franco contraste, Contracorriente se han beneficiado bastante desde que tienen a un ser humano funcional como cantante, lo cual les permitió exhibir su pericia instrumental sin necesidad de mayores aspavientos.

Es algo paradójico que Anselmo se encuentre en una gira eminentemente del recuerdo cuando está pasando por un momento creativo bastante interesante: los dos discos que tiene con Illegals reflejan la fuerte influencia que bandas tan de avance dentro del metal extremo como Portal o Deathspell Omega han tenido en el rumbo composicional de Anselmo, mientras que, en el otro lado del espectro, su nuevo proyecto En Minor podría asumirse como una prolongación más elaborada de los temas más disipados de Down, con un mood más cortavenas que el bolero con el que tus padres fueron concebidos.

Luego de un playlist hermosamente curado (Amboy Dukes! Melvins! WITCHFINDER GENERAL!!), los Illegals toman el escenario con un fragmento instrumental que podría asumirse como similar a la música con la que un luchador entra al ring, luego del cual Anselmo trepa al escenario, nos mide a todos y empieza a ladrar “Little Fucking Heroes”, tema inicial del último redondo de Illegals que descoloca un poco a la gente con su mezcla frenética de blastbeats y riffs casi atonales gracias a la grave afinación. Este último punto es clave: la garganta de Anselmo ha visto mejores días – su voz al hablar me hizo pensar en Paulie, el cuñado de Stallone en la saga Rocky –, y bajar el tono le facilita la chamba a nuestro héroe, cuya locuacidad incluyó un agradecimiento especial a Contracorriente por un gesto ilegal (jeje) pero moralmente noble de regalarles un «joint».

Luego del otro canapé que fue “Bedridden” llegamos al motivo por el cual, siendo honestos, todos estábamos ahí. “Mouth for War”, tema inicial del canónico Vulgar Display of Power y responsable de iniciar mi romance con la banda de Texas, es recibida por la muchedumbre con una euforia que se tradujo en –cuando menos- tres pogos en simultáneo y alaridos por doquier. Saltó al oído que Anselmo se encuentra completamente en sus cabales, lo cual se reflejó en su dicción y entonación (creo que está cantando mejor que en la última época de Pantera, en la cual se limitaba a berrear desde su alteración de conciencia), y que los Illegals, si bien es cierto carecen del groove mortal que poseía la banda original, le dan a ciertos momentos una pesadez adicional que considerábamos inalcanzable. A manera de ejemplo, el inicio de “Becoming” fue simplemente devastador, y musicalizó perfectamente a la primera de cuatro chelas que llovieron sobre mí.

Yesterday Don’t Mean Shit”, “I’m Broken” y “Walk” se suceden sin dejar mucho respiro al público, cuya exaltación fue más que suficiente para soportar la hermosa avalancha de nostalgia que estaba recibiendo desde arriba, exaltación reflejada por la constante y positiva interacción de Anselmo con el público (felizmente no escuchó al imbécil que gritó «White Power» a pocos metros de mi), y por las increíbles muecas del guitarrista Mike De Leon, quien hizo un trabajo bastante sólido al reproducir los icónicos solos de Dimebag Darrell y canalizar su estilo al vestirse y su legendaria buena onda.

Con “This Love” todos pudimos descansar un poco, más aun ya que la afinación volvió algo difícil reconocerle el riff inicial, y luego de dedicarle “Hellbound” a los fans más hardcore de Pantera (ya casi nadie habla de Reinventing the Steel) llegamos al momento más brutal de la noche: Phil gesticula para que el público se divida en dos y haga un wall of death para dar la recepción adecuada al símbolo de agresión positiva que es “Fucking Hostile”. Juro que vi a alguien volar.

Crónica por Alfonso Vargas. Fotos por Lukas Isaac.

Setlist Philip H. Anselmo & the Illegals en Lima:

  1. Little Fucking Heroes
  2. Bedridden
  3. Mouth for War
  4. Becoming
  5. Yesterday Don’t Mean Shit
  6. I’m Broken
  7. Walk
  8. This Love
  9. Hellbound
  10. Fucking Hostile
  11. Domination/Hollow
  12. A New Level