Como para no perder la costumbre, justo un día después de la salvajada que fue Cannibal Corpse vs Napalm Death, unos suecos locos caían repentinamente y pasando más desapercibido de lo que deberían. Wolfbrigade (o wolfpack para otros) llegaron en el Salón Imperial para dejar sorda a la gente y con nuevo material bajo el brazo: Run with the hunter, saliendo el abril del año pasado.

Este concierto fue enteramente DIY (hazlo tu mismo) y llegó a ustedes gracias a la gente del Anexxxo de Barranco y Deadbeat así que tampoco podía faltar la feria fanzinera con mercadería oficial de la banda así como discos de las teloneras que fueron Destruye Destruye y Disbrigade, grindcore de Ecuador, Sistemas de Aniquilación, Confronto y Dios Hastió, un caserito en este tipo de eventos.

La gente fue entrando de a pocos, hubo unos que estuvieron a tiempo desde la prueba de sonido para poder ver como iniciaba la velada con Confronto abriendo las puertas del averno. Mandándose con rápidos balazos al cerebro dejaron su hardcore punk en la tarima y de paso dando a saber que el sonido quedo a punto para el resto de la noche.

Le seguía S.D.A. sin perder la carrera soltando temas como “Ghettos del sur” y “Pandemonio“. El salón se fue llenando progresivamente y parte de la gente se puso a investigar los discos y polos a la venta mientras que otros buscaban que sacar de aquel kiosco lleno de cervezas. Todos eran conocidos, todos eran amigos.

Le tocaba el turno a Dios Hastió y como era de esperarse, prendieron a la gente mientras que José nos ahorcaba con su aguardentosa e incomprensible voz, vomitando gargajos de bilis como “Ascenso del error“, “Atrofia cerebral“, “Golum“, y el himno “Lealtad al alcohol“. Cerraron su set apenas a las 11 y 15 de la noche.

Ninguna organizadora esta exenta de posibles problemas que puedan suceder en el transcurso de cualquier concierto, así haya sido hecho con las mejores intenciones y esfuerzo suficiente como para tener una banda por primera vez, una que creo que muchos (y me incluyo) no esperaban ver por estos lares. Pero lo importante es que tuvo la solución esperada y no ocasiono mas que un leve retraso en los horarios.

Con todo en orden y la gente pidiendo al lobo, salían a escena Micke, Jocke, Erick, Johan y Dadde para llenar el salón con ira y su corrosivo crust punk/D-beat bien conocido y recibido por la comunidad. “Feed The Flames” y “From Beyond” fueron algunos de los mensajes que nos dejaron los nativos de Suecia, país cuna de muchas de las bandas emblema del metal extremo en general.

Es admirable que la gente haya seguido entrando, incluso después de que Wolfbrigade se haya bajado del escenario, previa entrega de regalos como baquetas, su setlist e incluso despidiéndose personalmente de cualquiera que le extienda la mano, demostrando la humildad, unidad y compañerismo nato de la escena basada en la autogestión y que debería ser más difundida.

Cerraron Disbrigade y Destruye Destruye que nos visitaban desde Ecuador y con su furioso grindcore el local cerraba sus puertas acabando con otra fecha para el recuerdo.

Crónica por Bruno Díaz. Fotos por Samuel Girón.

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