La cantante islandesa, Björk, dio uno de los mejores conciertos realisados en Perú la noche de ayer en el Vértice del Museo de la Nación.
La singular cantante cumplió el sueño de muchos peruanos que al escuhar la noticia de su llegada lo veían como algo imposible (cómo no pensarlo en un país donde difícilmente llegan artistas de esa talla) y que a pesar de estar ya en el concierto seguían sin poder creerlo.
Björk dejó en los 4 mil asistentes al concierto, a pesar de solicitar de una manera muy amable que no la filmen y que quería verles la cara, una sensación incomparable, algo indescriptible.
Esperamos que esta “racha” de artistas importantes en Perú no termine y que continuen llegando artistas de este nivel. Por ahora, solo queda decir “gracias Björk”.