Les voy a ser honesto, había escuchado muy poco sobre este grupo y tenía nulas expectativas. La verdad es que no les tenía casi nada de fe a estos señores de Nueva Jersey, pero fue fe lo que sentí el día de ayer, 29 de septiembre, en el estadio de San Marcos. Sentí fe pues viví lo que es el milagro del rock. Fue una experiencia religiosa, Bon Jovi me hizo comprender que la música es mi religión.

Vayamos por lo primero. El concierto anunciaba desde ya varios meses que sería uno de los eventos más importantes que viviésemos en nuestro país, las entradas se agotaron rápidamente y nos hacía soñar con volver a sentir una noche con más de 50 mil almas unidas por un mismo sentimiento. Pues el feelin de vivir un estadio lleno no tiene comparación, la emoción se siente en el aire y crea un ambiente único.

El show comenzó con una puntualidad admirable. A las 8 pm ya teníamos a Jhovan Tomasevich y su banda sobre el escenario que animaba a las masas con sus versiones de Zen y sus nuevos temas como solista, demostrando su talento y dominio del escenario. “Los invito a compartir el mejor día de mi vida” anunciaba con gran emoción. Jhovan nos prometía que esta noche sería mágica.

9.00 pm. Se apagan las luces y nos sorprende una espectacular pantalla sobre el escenario con un hipnótico círculo mientras la gente grita y se apresura a llegar lo más cerca posible. Los nervios se apoderaban de las fanáticas y la tensión se podía sentir en el aire. De pronto un destello rojo inunda el recinto y suenan las distorsiones de Blood on blood, el primer tema de la noche.

Tuvieron que pasar décadas para que los seguidores pudiesen tener a Jon Bon Jovi, Richie Sambora, Tico Torres y David Bryan tocando en nuestra ciudad. Pues ahí los teníamos y los veíamos con una nitidez que no dejaba de sorprender. Era como tenerlos cara a cara. Pocas veces hemos tenido una calidad de visuales y luces como esa noche.

This one goes out to the man who mines for miracles” cantaba Jon con una energía y un carisma que solo puede venir de un artista, un alma sobrenatural, un ídolo. Las vibraciones viajaban por el aire, era un golpe revitalizante, una inyección de vida que solo puede dártela una banda como esta. Bon Jovi sabían lo que hacían, este era su campo, nacieron para llenar estadios y conmover las multitudes. Eso nadie puede negarlo.

Lima, are you with me? Show me what you got!” nos gritaba desafiante desde el escenario. Así siguieron con el primer bombazo de la noche, You Give Love A Bad Name. El insaciable Jon pedía al estadio que cante con toda sus fuerzas y la gente respondía en una sinergia de brío.

Na na na na” gritábamos al ritmo de Born to Be My Baby. Estímulos sónicos, estímulos visuales y sensaciones que no se pueden limitar a nuestros cinco sentidos recorrían nuestros cuerpos y almas. Estos señores tienen años en esto y tocaban como si fuesen unos adolescentes en su primer concierto. Una desbordante vitalidad que contagiaba a todos los asistentes.

Tico se mostraba sólido y poderoso detrás de su enorme batería, David le sonreía a la cámara mientras tecleaba a diestra y siniestra, Richie nos electrificaba con sus guitarras y Jon se robaba suspiros por doquier. Esta banda sabe cómo comportarse en un estadio y robarse los corazones de cuantos miles de fanáticos tengan en frente.

That’s what you get for falling in love” cantábamos mientras unas enormes siluetas femeninas se contoneaban en las pantallas al ritmo de Bad Medicine. La gente había enloquecido pero satisfacer a Bon Jovi parece una tarea imposible. Entonces Jon le pasa la voz a Bobby Bandiera para pedirle ayuda pues, según ellos, el público todavía no estaba a la altura. Así que deciden recurrir al clásico de Roy Orbison para animar aun más la fiesta con Oh, Pretty Woman. Y cerraron este potente mendly con Shout!

El concierto estaba en su pico máximo y fue así como llegó el turno para que Richie tomase su famoso talk box y comenzar el popular “wou wou” que daba inicio a It`s My Life. Fue solo en un momento tan mágico como este concierto que pude comprender el coro de esta canción. Qué clases de filosofía ni qué libros de autoayuda, gracias a esta canción estaba aprendiendo más cosas sobre la vida que en ningún otro lugar. “It’s my life. It’s now or never. But I ain’t gonna live forever. I just want to live while I’m alive”.

Después de esta revelación no hubo nada más apropiado que Richie Sambora tomando el frente para mostrarnos la luz. Estábamos en la iglesia de Bon Jovi y cual coro de góspel, con las manos alzadas, solo podíamos gritar “Lay your hands on me” mientras vivíamos en carne viva el milagro del rock. Habíamos llegado al éxtasis y para dejarnos en esa sublime sensación siguieron con I’ll Be There For You.

El carisma de esta banda no nos dejaba respirar ni por un instante. Era una fiesta de alegría guiada por Bon Jovi. Ahora estaba todo claro, ya comprendíamos porqué llevan tantos años recorriendo el planeta y llenando estadios en donde se presenten. Esta banda tiene el poder de crear esos momentos únicos, idílicos, sobrenaturales, esos momentos que no se pueden poner en palabras pero que te llenan el alma.

Por eso, para despedirse, no hubo otra canción más indicada que Keep the faith. Así Jon, armado con un par de maracas, se contoneaba y bailaba. Con esta canción se fueron del escenario pero la gente sabía que estaban en deuda, que aun faltaba más. Mientras tanto, la gente trataba de llamarlos con distintos coros, aunque fuese bastante difícil rimar el nombre de la banda.

Al rato, sobre el escenario se alza un enorme Sol que poco a poco deslumbra el estadio para mostrarnos a estos vaqueros listos para tocar Wanted Dead Or Alive. “I’m a cowboy, on a steel horse I ride” cantaban pero con esto no bastaba y no pudo venir otra canción que un clásico. Los primeros rifs del bajo y el talk box anunciaban el bombazo final.

Woo, we’re halfway there. Woo, livin’ on a prayer!” gritábamos todos, con la esperanza de hacer de este momento infinito. Lamentablemente todo tiene su final, o eso es lo que nosotros pensamos. Pues no, hay cosas que nunca acaban, momentos infinitos. Suena imposible pero este concierto fue una revelación que nos demostró que hay emociones que pueden durar por siempre.

Por eso, no hay cómo poner en palabras la pasión que vimos por Jon al cantar Always. Así,  palabras tan poderosas como “always” y “forever” cobran sentido cuando son dichas por un artista como Bon Jovi. “I know when I die, you’ll be on my mind. And I’ll love you, always”. El concierto había acabo pero por siempre quedará en nuestras almas el haber comprendido que aunque todo tenga su final, hay cosas como el amor que pueden durar por siempre.

Set List:

  1. Blood On Blood
  2. We Weren’t Born To Follow
  3. You Give Love A Bad Name
  4. Whole Lot Of Leavin’
  5. Born To Be My Baby
  6. Lost Highway
  7. In These Arms
  8. Captain Crash & The Beauty Queen From Mars
  9. We Got It Goin’ On
  10. Bad Medicine / Oh, Pretty Woman / Bad Medicine / Shout!
  11. It’s My Life
  12. Lay Your Hands On Me – Richie Sambora en la voz
  13. I’ll Be There For You
  14. What Do You Got?
  15. Have A Nice Day
  16. Runaway
  17. Who Says You Can’t Go Home
  18. Keep The Faith

encore 1

  1. Wanted Dead Or Alive
  2. Livin’ On A Prayer

encore 2

  1. Always

Los dejamos con un video:

  • Madeley

    El concierto de Jon Bon Jovi fue LO MAXIMO, esperamos tanto …… tiempo. Y al fin pudimos cumplir nuestros sueños.
    El siempre guapo y con mucho carisma nos hizo deleitar con su musica.
    Hay tanto que decir…………… Pero no hay tiempo.
    Solo se que siempre quedara en mi recuerdo.

  • El sonido y los efectos visuales fueron lo mejor que vi estos ultimos años, es cierto que se veia con una nitidez que parecia que los tenias en frente…

    IMPRESIONANTE, en este concierto fue donde la gente canto como nunca a pesar del idioma…

  • Christian

    pota yo taba en otra desde el comienzo hasta el final ksm taba en otra taba por jupiter y saturno por ahi… fue el mejor concierto en Peru y de mi vida, punto final.
    Se que volveran, eso ta cantadaso!

  • Fue realmente un concierto inolvidable. Los que estuvimos presentes, podemos dar fe… religiosamente que aunque pasen los años, estan canciones siguen sonando frescas en la voz de Jon. Bon Jovi es fuera de serie, esperemos regresen alguna vez al Peru, para que nuestros hijos menores tambien valoren el placer de la buena musica. Como buen rockero, valio la pena pagar la primera fila.