Franz Ferdinand en Lima venia causando expectativa desde hace ya varios meses. Luego del éxito de The Killers, esta sería la segunda banda actual en llegar a nuestro país desde el llamado boom de concierto. Por ahí me habían comentado que sus shows vacilaban entre la fiesta y la monotonía de sus temas, y que me terminaría pasteleando, pero preferí no hacerles caso hasta verlos en vivo.

8.00. Autobus se sube al escenario para nuevamente demostrarnos todo su talento. Cancherazos como siempre y con unos buenísimos visuales, Autobus iba calentando los jóvenes oídos de los presentes. Sin duda, un gran show de parte de los nacionales.

8.35. Luego de una rápida preparación, le tocaba el turno de los autodenominados “la mejor banda de rock argentino”. Se trataba de Rey Manta, quienes llegaban con su propuesta rock, con roces heavy. Nadie dice que no sean buenos, pero tal vez estuvieron de más, especialmente tomando en cuenta que otra banda nacional, mucho más afín a la atmósfera, pudo haber tocado (¿alguien dijo Turbopótamos?).

9.05. Se retiran los argentinos y ya solo quedaba esperar. Ya casi no faltaba nada para el concierto y el pequeño local se iba llenando. Sin embargo, la última zona seguía prácticamente vacía y nos causaba mucha curiosidad, siendo esta la que supuestamente se agotó. Pero bueno, lo que importaba es que estábamos los que debíamos estar y las ansias se volvían cada vez más emocionantes mientras esperábamos en silencio.

9.45. Las luces se apagan mientras la gente corre a tomar sus posiciones, la fiesta estaba a punto de comenzar. Uno a uno fueron saliendo los escoceses entre gritos femeninos y arrancaron el concierto con “Come on home”. Los pegajosos riffs guitarreros y la bailable batería al estilo disco hacían mover nuestros esqueletos.

Al rato se corre el telón que decía Franz Ferdinand para descubrir una pantalla central que nos sorprendía con sus oportunas imágenes a pesar que anunciaron que tendrían una puesta en escena austera. La energía corría por cada uno de los cuerpos asistentes. Era imposible quedarse quieto, como si las pulgas nos atacasen en multitud.

Seguían con “No you girls”, “Tell her tonight”, “The dark of the matinee” y no dejaban de sorprender con su vitalizante sonido. ¿Cómo pueden sonar tan retro y a la vez tan actuales? Estaba claro que Franz Ferdinand llegaban a armar el tono y nadie se salvaría de esa fiesta salvaje. Back to basic.

Un show sencillo y directo, sin pretensiones más allá de puro rock directo a la vena que nos fue inyectado con “Do you want to”. De pronto, entre la sobriedad de su espectáculo nos vuelven a sorprender con las sugestivas imágenes que acompañaban “Can’t stop feeling”, simplemente genial.

Franz Ferdinand ya había pasado varios días en nuestra ciudad y nos tenían varias sorpresas preparadas. La primera de ella fue cuando en plena “40′” se mandaron con partecitas de “Ya se ha muerto mi abuelo” de Juaneco y su combo, con esto reafirmaban su entusiasmo por nuestra cumbia “roots”, como anunciaron en sus entusiastas mensajes lanzados por Twitter.

En pleno final de “Outsiders” vemos como Nick McCarthy toma un napoleón y empiezan a armar una segunda batería sobre el escenario. La música llegó a un nivel tan primitivo que el concierto se volvió en un ritual al estilo africano con los cuatro integrantes tocando una misma batería y haciendo al público caer en un trance rítmico. Tremendo final para la primera parte del show.

Así se fueron del escenario, pero ya todos sabemos como es la rutina y solo nos quedaba esperar a que regresen. Al poco rato, sin tanta parafernalia regresaron al escenario, esta vez para iniciar con “Jacqueline” la segunda parte del show, pero esta vez teníamos a Nick transformado en un demonio andino con su máscara de lana, que seguramente compró en sus anunciadas visitas al mercado indio.

Si la primera parte fue una fiesta primitiva de guitarreras melodías y ritmos bailables, lo que nos esperaba en esta segunda parte nos dejaría locos, o mejor dicho, unos “saicos”. Así pues, con un sutil “tatatatata ya ya ya ya”, en plena “Turn it on”, hacían un pequeño homenaje a los Saicos y el  himno del rock nacional “Demolición.

Y son estos detalles los que realmente nos demuestra su cariño, el salir con maracas peruanas, el tocar Juaneco y Los Saicos, el haber ido a Quilca a comprar LPs y haber comido nuestros platos, y no los floros trasnochados de otros artistas que solo quedan en la superficie.

Si todo esto no había hecho de aquella noche una fiesta inolvidable de puro rock, el final sería simplemente indescriptible. Sin duda, el mejor final que haya visto en mi vida. Alex y Nick dejan sus guitarras para tomar nos teclados y enrumbarnos por un lisérgico viaje electrónico. No hay palabras para describirlo, los que lo presenciaron saben a lo que me refiero.

Una noche de música fresca y directa.

Set List:

  1. Come On Home
  2. No You Girls
  3. Tell Her Tonight
  4. The Dark Of The Matinée
  5. The Fallen
  6. Do You Want To
  7. Can’t Stop Feeling
  8. Walk Away
  9. Take Me Out
  10. Ulysses
  11. What She Came For
  12. 40′ / Ya se ha muerto mi abuelo
  13. Michael
  14. Outsiders
  15. Jacqueline
  16. This Boy
  17. Darts Of Pleasure
  18. Turn It On/Demolicion
  19. This Fire
  20. Lucid Dreams

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