Aerosmith volvió. Una de esas leyendas que aún siguen vivas llegó por segunda vez a Lima para reencontrarse con sus más fieles fanáticos, como también otros seguidores no tan acérrimos que se quedaron sedientos de más Aerosmith desde su último concierto en Lima en el 2010. La noche de ayer, sábado 22 de octubre, seríamos menos los reunidos en el Estadio San Marcos pero estábamos dispuestos a repetir o mejorar aquella noche del año pasado.

Así preparado para volver a sentir la energía de los chicos malos de Boston me enrumbé al estadio envuelto en el ya cotidiano tráfico limeño que se acentúa con los cierres de calles en las inmediaciones del concierto. Al momento de ingresar a las 7.26 el tumulto todavía no era visible, dentro del local se podía ver el escenario ligeramente más cerca al medio campo como para hacer una noche levemente más íntima, a pesar de estar en un estadio.

La gente poco a poco llegaba mientras de fondo pasaban salsa y reggaetón para el sufrimiento de los oídos rockeros más conservadores. Sin embargo ya faltaba poco para ver en escena la primera dosis de rock a cargo de los nacionales de Emergency Blanket. Ellos aparecieron a las 7.43pm envueltos en un público que lamentablemente en su mayoría no le tiene fe a las bandas locales (sobre todo porque ni las escucha). “Gracias, cómo estamos esta noche San Marcos!?” gritaba Paco Holguin, vocalista y frontman de la banda a quien le bastaron 40 minutos para dejar callados a todos con una increíble presentación. Una banda perfectamente cohesionada que sorprendió dejando claro el talento que existe en el país.

Su presentación se desarrolló con grandes picos en donde el frontman se movía de lado a lado dejando salir esa demencia justa, ingrediente perfecto del rock. Así, con un repertorio perfecto para destapar los oídos y dejarlos listos para el plato fuerte, los Emergency Blanket dejaron el escenario con Warkaman Te Quechua, tema de su segunda producción Combi+Nation.

La gente los despidió entre aplausos mientras rápidamente entraban todos los plomos para limpiar y dejar listo el escenario para el plato fuerte. Los tremendos amplificadores se destapaban, colgaban una bandera de EEUU al lado de Perry y empezaban a probar los micros para que no exista ningún problema en el reencuentro de la leyenda con el público peruano. Por su parte, al estadio seguía llegando gente logrando un mejor marco de público a pesar de que nunca se llenó.

Ya casi todo estaba listo, eran las 8.45pm y caía un telón para tapar el escenario con una malla que dejaba ver con dificultad lo que pasaba dentro. Una gran cantidad de camarógrafos también probaban sus cámaras con la gente haciendo que por lados el público empiece a calentar las gargantas soltando fuertes gritos. Algo curioso sin duda fue la gran cantidad de cámaras que tuvo el concierto, además de micros hacia el público y una gran puesta en escena que podría hacer pensar que estos chicos se traman hacer un video de esta gira o algo por el estilo.

Pasaban las nueve de la noche (hora pactada para el inicio) y la gente ya se empezaba a desesperar cada vez que acababa una de las canciones de fondo. Pero luego de unos minutos la música se apagó en verdad, la gran mayoría del público se metió la mano en el bolsillo y sacó su cámara para dejar fluir el complejo de periodista (todos querían tener el comienzo), pero por suerte muchos ya no se quedaron durante todo el concierto con la mano elevando su aparato grabando todo.

“The show start in one minute” anunciaban las pantallas que empezaban a proyectar dibujitos animados de décadas pasadas. Ya todo estaba listo, eran las 9.15pm y en las pantallas del fondo del escenario se empezó a ver fotos de cada miembro para luego empezar a formar el logo de la leyenda que volveríamos a ver después de solo un año. Una vez formado ese símbolo de alas que enmarca toda una historia se empezó a ver tras el telón que ya Joey Kramer, Tom Hamilton y Brad Whitfor habían tomado sus puestos. De pronto suena una sirena cae el telón y sin que nadie se dé cuenta Steven Tyler y Joe Perry aparecen al borde de la pasarela que habían armado para iniciar una nueva historia de rock en nuestro país.

Draw the Line iniciaba la noche remontándonos a fines de los 70’s. El peso de Hamilton caía sobre nosotros poniendo a saltar a todos. Retrocedíamos un poco y nos tocaba Same Old Song and Dance directo desde 1974 y el disco Get Your Wings. “Buenas noches Lima!!” gritaba Steven Tyler con esa voz que ya es marca registrada y vestido con bata y sombrero que se iba sacando mientras entraba en calor. Y continuando con una introducción soñada para sus fanáticos más antiguos, la banda seguía con canciones en donde la mayoría se quedaba muda a excepción de ese pequeño puñado de clásicos fanáticos, aquellos que no fueron para escuchar 2 canciones específicas sino para vivir toda esa experiencia llamada Aerosmith. Así llegó Mama Kin celebradísimo tema directo desde 1973.

“Dude, looks like a lady!” gritaba Tyler para tocar la primera canción reconocida por la mayoría del estadio. Perry a un lado del escenario con su mechon blanco se encargaba de esos solos que ya están incrustrados en la memoria de todos mientras que Kramer seguía dándole a los tambores con los dientes apretados y la mirada perdida en el horizonte, Hamilton ponía el punche a la banda, Whitford sin sobre salir tanto pero dando los detalles exactos y Tyler bailando de lado a lado con su típico micrófno de trapos.

El escenario se tornaba con un aire selvático y un poco de samba anunciando a una mayoría lo que se venía: Eat the Rich. Tremendo tema que chocaba directo al corazón “eat the riiiich!!” gritaba todo el público envuelto de ese movedizo riff en manos de Joe Perry acompañado de toda la potencia llamada Aerosmith. Steven Tyler se acercaba al micro para el respectivo final con un eructo mientras la gente ya estaba entrando en calor.

La banda seguía con temas algo rebuscados para la mayoría como Chip away the Stone, canción que ni siquiera aparece en un disco y solo fue grabada para un single. “¿Cuál es su canción favorita del primer álbum?” pregunta Tyler haciendo pensar a algunos que cantaría Dream On (aunque la mayoría ni siquiera sabía qué canciones tenía el primer disco y no gritaba nada). Pero no fue así y llegó One way street continuando dando vueltas al repertorio de temas más antiguos de Aerosmith.

La parte superior del escenario se prendía con una pantalla horizontal donde se escribía el nombre de la banda y ponían algunos dibujos referentes a ellos. El escenario demostraba una producción bastante buena con tres pantallas en el fondo, una en la parte superior, lucecitas en el borde de todo y las dos típicas pantallas a los lados. Sin duda conciertos de esta talla son toda una experiencia no solo musical sino visual en donde leyendas como la que teníamos al frente te llevan en viajes interminables por distintas épocas incluso no vividas.

Un fuerte bombo anunciaba uno de los momentos más potentes de la noche: Livin’ on the edge. Sin duda uno de esos temas que generan escalofríos sobre todo cuando tienes en vivo a los artífices de esa genialidad. Tyler iba de lado a lado con sus típicos movimientos recorriendo toda la pasarela y dando la mano a los de las primeras filas sin necesidad de bajar (el escenario estaba sumamente pegado al público generando una sensación de mucha más intimidad). El concierto ya empezaba a llegar a uno de sus puntos máximos y era el turno de Joey Kramer solo en el escenario con sus tambores para sorprender a todos con su solo de batería que deajaría a con la boca abierta a pesar de los años que ya pasaron por su cuerpo. Con todo y tocando sin baquetas (solo con las manos) Kramer se llevó el aplauso y acompañado de Tyler, quien se unió al solo tocando también la batería a su costado, empalmaron el solo con Rag Doll. El concierto seguía de crecida y el público a pesar de no ser el mejor del mundo por lo menos se dejaba llevar por la música a excepción de algunos que seguían con la mano alzada grabando todo (además de tapando a los de más atrás con sus manos).

Pero eso no importaba, estábamos con Aerosmith por segunda vez en nuestro país frente a nosotros y se venía una de las sorpresas más grandes de la noche. Tremendo regalo solo para nosotros. Era Amaizing, tema que no tocan en vivo desde hace más de una década y que, a pesar de algunas equivocaciones de la banda producto seguramente de tantos años sin tocarla, fue increíble. Tremendo regalo quizás para compensar la ausencia de otros temas que para desgracia de muchos faltaron.

Seguido de esto Tyler empezaba a cantar What It Takes a capella, tremendo momento en donde dejó claro que a pesar de ya no llegar a las notas más altas, su voz sigue teniendo ese timbre tan singular y espectacular que perdura desde sus mejores épocas. Esa sinceridad destacable de no usar (o abusar) artificios tecnológicos para suplir vacíos de su voz era de aplaudir y sumaba ese ingrediente infaltable en el rock que es la honestidad con tu público.

“Gracias!” gritaba Tyler para dejar a Whitford dando el inicio de Last Child, era momento de dejarse llevar por las cadencias del blues y aprovechar para descansar un poco mientras se iba a acercando el final. Pero todavía quedaban varios temas que el publico quería. Así llegó Cryin’ que puso a todos a cantar a viva voz “I was cryin when I met you, now Im tryin to forget you!!”. Solo bandas como Aerosmith, bandas que ya se ganaron una página en el libro de la eternidad pueden a pesar de los años seguir rockeando de esa manera.

A continuación Perry tomaba el micro para demostrar sus cualidades para el canto de la mano del cover de Fleetwood Mac Stop Messing Around. Las raíces más profundas de la banda insertas en el blues clásico salían a relucir incluyendo solo de teclados, armónica en manos de Tyler, guitarra en manos de Whitford mientras Kramer y Hamilton precisos en el ritmo acompañaban a todos. Perry agradecía al público para dejar la posta a Hamilton que salía al frente de la pasarela para dar inicio con su bajo a Sweet Emotion. La potencia llevó a que uno de los amplificadores de Perry se quemen o algo por el estilo mientras Tyler se movía de lado a lado dando sus últimos momentos junto a nosotros. “Goodnight, goodnight, goodnight!!!” gritó desde el escenario y toda la banda se retiró a las 10.45pm

“Por favor, muchas gracias” salía en las pantallas en una conjugación de palabras un poco rara pero válida para avisar de que todavía faltaba un poco más de show. A pesar de eso la carente cultura conciertera de muchos los hacía empezar a retirarse del concierto no sé si para ahorrarse el tremendo tráfico que se venía o porque realmente pensaban que ya había acabado el concierto (creo que la segunda opción es menos reprochable, pero bueno).

Aerosmith salió en escena para tocar Walk this way en un final que dejó a todos con ganas de mucho más a las 10.53pm. La verdad nunca había visto que sucediese eso en Perú, pero en el último mes ya va ocurriendo dos veces: primero con Rod Stewart que se fue con solo una canción luego del encore sin despedirse, y ahora Aerosmith que hace algo similar. En ambos casos la gente se quedó sin moverse pifeando y esta vez hasta cantando todos “I don’t want to miss a thing” o para muchos “la de Armageddon” y pidiendo a gritos que vuelvan. El público no sabía qué hacer. En verdad no podían creer que el concierto ya había acabado y todas las caras de felicidad se transformaron en caras de angustia.

Punto en contra para la producción que prometió datos que no estaban confirmados incluso diciendo que “por contrato” Aerosmith cantaría I don’t want to miss a thing y Amazing (de las cuales solo cantó la segunda). Con ese malestar no solo por la ausencia de esos dos temas prometidos por la producción sino otros prometidos por el mismo Steven Tyler en una entrevista como Dream On y Love in an Elevator, y también hits que muchos querían escuchar como Pink, Jaded, Crazy, y un largo etc. el público se retiró con cierto sinsabor a pesar del tremendo concierto que habíamos tenido más que nada para aquellos fanáticos de la etapa más clásica de la banda.

Solo queda esperar si algún día vuelven y ahora sí tocan temas para los seguidores más comunes ya que también el mismo Steven Tyler desmintió que esta era la última gira latinoamericana.

* Todas las fotos fueron tomadas por Andrés Lino.

Los dejamos con el set list y un video con el final de la noche:
1. Draw the Line
2. Same Old Song and Dance
3. Mama Kin
4. Dude (Looks Like A Lady)
5. Intro
6. Eat The Rich
7. Chip Away the Stone
8. One Way Street
9. Livin’ on the Edge
10. Drum Solo
11. Rag Doll
12. Amazing
13. What It Takes
14. Last Child
15. Cryin’
16. Stop Messing Around
17. Sweet Emotion
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18. Walk This Way


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