Casi 15 años desde la primera llegada del dúo techno pop a la capital hacían de esta noche un emocionante reencuentro con los fanáticos que pudieron ver a Erasure en el Muelle Uno de la Costa Verde, épocas en las que eran pocas las oportunidades de ver shows extranjeros en el país.

Sin duda, una esperada vuelta a los bajos sintéticos y las canciones de amor que posicionaron a estos británicos entre los máximos exponentes del género. Épocas en las que la tecnología electrónica abría nuevos horizontes a la música de baile y que fundaron las bases de gran parte del sonido de la música actual. Pero esto ya no es música actual, el regreso de Erasure a Lima llenaba la explanada del Estadio Monumental con un estimulante aire retro.

Ya teníamos un buen rato esperando con una luminosa luz blanca que alumbraba la explanada y nada de música de fondo mientras veníamos de vez en cuando al staff organizando el escenario que nos presentaba una minimalista puesta en escena. El espacio para Vince Clarke contaba con una Mac conectada a un teclado que no pasaba de las dos octavas, suficiente para comandar la pista de baile.

Al rato se apagan las luces para iniciar el show. El deslumbrante Andy Bell se abría paso entre aplausos y gritos vestido con un saco rojo de lentejuelas. La primera canción de la noche era Hideaway. “Estoy aquí otra vez por ustedes” decía Andy para luego abrirse el saco y mostrar su polo de Michael Jackson, haciendo referencia al Rey del Pop y a una época mágica.

Siguieron Breath of Life y Fingers & Thumbs. Las potentes pistas incitaban al baile mientras las dos coristas negras hacían los arreglos necesarios para complementar la voz de Andy. Esa combinación de ritmos afro descendientes que junto con las bases electrónicas creaba la esencia que hizo bailar a medio mundo durante los 80´s.

Así todos fuimos cargados con ese groove sintético. “Angel made in heaven. All I want is your love. Gimme some of that action” cantaba Andy para encandilar a los asistentes que cayeron presa de su carisma y sus constantes comentarios en castellano que lo hacían bromear con la edad de los presentes. “22 años, como yo” decía haciendo referencia irónica a la edad de su público.

Vince Clarke no daba pausa a los asistentes y se apuraba en lanzar la siguiente pisa, teníamos poco tiempo y una enorme cantidad de canciones por repasar. El genio del synth pop comandaba las bases desde su serena posición dándole la oportunidad de soltar las riendas a Andy. Pues esa relación hizo posible que cuando un genio del estudio se encuentra con un alma sensible se crea la música que marcó una época. Bases para la pista de baile y letras de amor, un concepto de música que no pierde vigencia y que sirvió de cimiento para gran parte del sonido del cual gozan los jóvenes de hoy.

Así llegó Victims of Love que luego fue seguida por Breathe. Entre canciones Andy toma otro sorbo de su tasa y bromea con el público, “Esta es mi medicina. Tiene té, limón y whisky”. Esa sencillez que derrocha empatía por alguien que a su edad sigue enfrentando a la vida de forma positiva y dando libertad a su carismática personalidad.

El concierto ya estaba por la mitad y se venía serie de hits. Love to Hate You, Blue Savannah, Knocking on your Doors hacian bailar a Andy, recordando sus años mozos. Aún así a sus 46 años seguía moviendo los pies como solo un hombre blanco puede hacerlo. Pero allá atrás estaban las coristas para mantener el ritmo, pues es inevitable referirse a la influencia del disco y roces funky que tiene Erasure, necesarias para explicar una época y poner a la explanada a bailar.

Luego de un pequeño percance de coordinación entre Andy y Vince, llegó el turno de Oh L’Amour para hablar de otra sufrida historia de amor. Pues no hay mejor forma de abordar el desamor que bailando al ritmo de estimulantes bases electrónicas. Seguida de esta llegó A Little Respect para transportarnos a finales de los 80´s y dar a relucir la voz de Andy Bell.

Se fueron para darse una pausa y regresar con Stop! Así fue como Erasure cerró su reencuentro con sus seguidores limeños. Un concierto que fue una máquina del tiempo que nos traslado a una época, una estética, una música. Sin embargo, es necesario resaltar que el sonido que se nos ofreció no fue el más estimulante posible. La voz de Andy parecía distorsionar en los bajos.

Pero bueno, esos inconvenientes no opacaron el show pues solo imaginaba que la explanada se había convertido, cual máquina del tiempo, en una pista de baile de fiesta de promoción gringa con Molly Ringwald de protagonista. El carisma de Andy y su sensibilidad conectaron con los asistentes en un bello reencuentro y todo esto comandado desde atrás por Vince. Pues esa es la belleza del techno pop, el poder darle vida a las bases computarizadas con bellas letras de amor. Andy fue puro corazón y Vince fue la mente precisa que puso a bailar nuevamente a Lima.

Set List:

  1. Hideaway
  2. Breath of Life
  3. Fingers & Thumbs (Cold Summer’s Day)
  4. Heavenly Action
  5. Always
  6. Push Me Shove Me
  7. Ship of Fools
  8. Victim of Love
  9. Breathe
  10. Chains of Love
  11. Sometimes
  12. Drama
  13. Save Me
  14. Love to Hate You
  15. Blue Savannah
  16. Knocking On Your Door
  17. Who Needs Love Like That
  18. Chorus
  19. Oh L’Amour
  20. A Little Respect
  21. ENCORE
  22. Stop!

*Todas las fotos tomadas por Diego Toledo para Peru.com.