El miércoles 7 de diciembre nos sorprendió con el clima que nos daba flashbacks de aquella noche en San Bartolo del primer concierto de Groundation en Lima. Nuevamente la lluvia presente en una tarde como pocas en la ciudad. Las cosas se daban como para ponernos en el estado mental necesario para recibir el mensaje de Groundation.

Esta vez la cita sería en el Jockey Club del Perú, donde nos hicimos presentes muy temprano. Llegamos a eso de las 8 pm, siendo uno de los primeros en ingresar y poder ver la prueba de sonido de Laguna Pai. Rápidamente nos llamó la atención el buen sonido y las estimulantes luces que nos acompañarían durante la noche.

Pero las puertas no se abrieron hasta casi las 10 de la noche. Al poco rato fue llegando poca gente que aprovechaba el espacio para descansar en el pasto. En eso comienza la música a cargo del dj Selektor Leandread que daba la pista para que Niko Chiesa subiera a la tarima a invitar a los asistentes a sembrar un árbol en el Amazonas.

A las 11 de la noche todavía el local no daba muestras de ser un lleno. La primera zona era la más colmada, la segunda la menos y la tercera mostraba unos cientos de asistentes. Con poca o mucha gente, el show debía comenzar. Así que fue el turno de La Inédita y su chichamuffin para empilar a la gente. Cumbia, ragga y dancehall a la peruana estaba para hacer que la gente se pare y empiece a mecer el cuerpo. Sin duda, una banda con las herramientas necesarias para comenzar la fiesta. Aunque recurriendo a elementos un poco trillados en la música reggae.

Con un estilo mucho más sobrio, llegó el turno del ska tradicional de Vieja Skina. La banda instrumental nos daba adelantos Ayahuaska, disco que verá la luz en enero del año entrante. Para animar un poco el ambiente, invitaron a Julia de Radio Makonnen a emular el show que nos ofrecieron junto a Doreen Shaffer hace unos meses.

Sin embargo, faltando 20 minutos para la medianoche, en la segunda canción a cargo de la cantante, sale sobre el escenario una gente de la producción y sin previo aviso le apagan el volumen a la banda en una descortés y poco respetuosa forma de botarlos del escenario. Una pena para la banda que venía dando tremendo show. La gente pifeo y los despidió entre aplausos.

Rápidamente sube Laguna Pai a ofrecernos algunos temas de su Kultura Babylon. Sin duda, una bandas que en pocos años ha logrado consolidarse como los representantes más queridos del reggae nacional del momento. Sin caer en rollos planfetarios ni en los típicos clichés del reggae, Laguna Pai nos ofrecía un mensaje positivo con sus letras conscientes.

A estas alturas de la noche, en una pertinente acción de la producción, se dejó pasar a los de la tercera zona a la segunda. Ya faltaban pocos minutos para que salga Groundation y tantas divisiones parecían poco consecuentes con el mensaje de la noche.

La enorme bandera con el León de Judá, el símbolo etíope, presente en el fondo del escenario en donde recibiríamos a la banda. Así a eso de las 12.40 Groundation se hace presente para recibirnos con What could have been. Un baterista, un percusionista, dos vientos, un teclado, dos coristas, un bajo y una guitarra eran la formula de la banda de reggae y jazz para iniciar la sesión.

Rápidamente se hacía presentes el sello de la banda, increíbles vientos nos dibujaban en nuestras mentes paisajes del África oriental y el medio oriente. Las melodías de la trompeta y el trombón acompañan las historias con fuerte carga religiosa de la inconfundible voz de Harrison Stafford.

Jah Jah Know era la segunda canción de la noche que era recibida con el olor de la ganja por los aires. “Perú, this music is talking about you” nos decía la voz de la banda. Pues, más allá de la creencia religiosa que cada uno tenga, es fácil relacionar las letras de Groundation con reminiscencias de la Biblia que muchos deben recordar del colegio. Incluso con un pasado en común, el origen del hombre en el Africa.

Pero pronto llegaría el turno de rendirle tributo al más grande del reggae. Groundation nos regalaba Fussing and Fighting para animar un poco el ánimo pues muchos parecían correr el riesgo de sucumbir al aburrimiento. Los solos instrumentales y canciones a las que nuestros oídos tan acostumbrados al pop de consumo fácil sonaban extrañas. Pero muchos cayeron presa del trance y los cuerpos se mecían en respuesta a las vibraciones que llegaban desde el escenario.

One more day iniciaba con Stafford y su guitarra cantando las primeras frases de la canción. Nada más que un mensaje positivo llegaba de estos californianos. “People if i had only one more time to move, I’d let my soul groove” cantaban los asistentes que recordaban la letra de la canción. Una de las más bellas de la noche. Pues luego de tener un gusto de conversar con Harrison y Marcus en la entrevista que nos ofrecieron, quedaba más claro el mensaje que venía a traernos esta banda. Nada más que consejos para ser un mejor ser humano.

Perú, there is got to be something more to me and you” nos decía Harrison. Pues qué mejor combinación que una música tan rica en ritmos y melodías que unir aquel reggae jazz con letras conscientes. Así que aprovechamos este momento para resaltar la formidable actuación de Marcus en los teclados, varios solos que demostraban su habilidad con las teclas, a las que parecía tocar como si fueran una percusión. Además, otro de los mejores solos de la noche fue aquel que nos ofreció Mingo Lewis Jr en los timbales, su forma de tocar dos y hasta tres platillos de un solo golpe y demostrar que es un mito que un gringo no tiene el sabor ni ritmo.

Pronto llegaría otros de los momentos más emocionantes de la noche, el momento de recordar a las almas que ya no están en este mundo con Head Strong. Una forma de pedirles sabiduría a nuestros antepasados para sobrevivir en Babilonia. Ya eran casi las 2 de la mañana y mucha gente se había retirado del local. Pero aun quedaban varios meciéndose al ritmo de Groundation.

Siguieron con Upon the Bridge y Freedon Taking Over y se fueron del escenario. Pero la gente grito y aplaudió para que regresen por una más. Pues así lo hicieron, solo una más y fue Undivided con la que cerraron el concierto. Sin duda, letras y música a la que no estamos acostumbrados en estos días. Esperemos que el mensaje de Groundation no haya quedado en una stoneada más y que ayude a las personas que reciben su música a tener una mejor vida, positiva y de amor al prójimo.

Gracias a Groundation por ofrecernos una gran noche, grandes músicos que comparten su sabiduría con la gente que esté dispuesta a escuchar un mensaje distinto. Y si se quedaron con ganas de más, acá les dejamos la entrevista que nos regaló Harrison y Marcus.

*Fotos gracias a Diego García Cadenillas ([email protected])

  • julio

    Lamentablemente hay gente que va a los conciertos de reggae por pura poseria y con la sola escusa para fumar marihuana. apenas llegan lo primero q hacen es fumar y despues estan todos paisasos sin saber ni siquierra q estan haciendi ahi, esa gente de mierda q mejor no vaya, le hace daño al reggae. yo estaba adelante y no podía creer que una sarta de chibiolos en pleno concierto (cuando grouindation tocaba cancuionzasas como praising, freedom taking over, undividesd, etc) estén sentados, puta madre dan ganas de cachtearlos y decirles para eso chucha vienes??!! x mi parte, mis broders y yo no paramos de bailar toda la noche y cantar casi todas las canciones de estos genios de la musica reggae. de hecho van a regresar y ojala q vaya solo gente q de verdad le guste y no solo poseritos que van con la sola intención de fumar.

    PD. Muy buena tu nota loco.

  • jonathan

    esperoq suban videos de la people!

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