Kings-of-Convenience-LimaTodo empezó a finales de Agosto cuando un mensaje en el Facebook oficial de Kings of Convenience anunciaba su intención de tocar en Lima. “The South American tour is coming together, and dates will be announced shortly. However, no luck yet with finding a promoter in Peru. Please help. I want to eat peruvian ceviche in Peru” escribieron iniciando esta historia que se logró concretar con la insistencia de los seguidores, los pedidos del mismo artista y finalmente un productor que le hecho ganas y vio el gran potencial de esta música en Lima.

En ese contexto en el que todos hicieron algo por este soñado concierto (sobre todo la productora Veltrac Music), el día de ayer miércoles 30 de noviembre, la discoteca Gótica de Larcomar se copó hasta el último centímetro logrando un rotundo sold out. Entrando, lo primero que sorprendía a todos era ver a mimos dando la bienvenida y mostrando un cartel que decía que por pedido del artista durante el concierto habría que guardar silencio. Un poco confundidos todos ingresaban y dentro del local también se veían varios carteles con el mismo mensaje.

Era poco más de las 11pm y la gente seguía ingresando sorprendiendo a cualquier persona que pensaba que este dúo no traería tanta gente. En ese marco un poco raro para un concierto de Kings of Convenience, Erlend y Eirik aparecieron en el escenario haciendo que toda la discoteca explote en aplausos robándole sonrisas a ambos. Era hora de empezar el concierto pero el dúo se quedaba parado frente al escenario esperando que todos guardaran silencio. Los “shhh, shhh” se empezaban a escuchar para luego de un silencio total el concierto arrancara con My ship isn’t pretty.

Las melodías suaves que salían de las guitarras y las cálidas voces de Erlend y Eirik fluian por los oídos de todos mientras desde el escenario intentaban demostrarnos que el silencio era la nueva bulla. Sin embargo, al parecer los carteles, el mimo y el mismo pedido de los artistas no bastaron para que la gente guarde silencio durante las canciones. Los “shhh, shhh” se volvieron una constante rompiendo esa magia que el dúo buscaba crear. “Nosotros tenemos una filosofía del silencio” comentaban desde el escenario animando a la gente, luego pedían que apaguen el aire acondicionado que no dejaba lograr el silencio que ellos buscaban. Será muy caprichoso para muchos que el duo haga tanto énfasis en lograr ese ambiente pero me imagino que hubiese sido otra cosa si se lograba.

Kings-of-Convenience-PeruEl concierto continuaba con Kings of Conveniences armados solo de dos guitarras acústicas, sus voces y un teclado dando vuelta a canciones soñadas por muchos. Así llegaron Cayman Islands, Me in you, 24-25, Know How entre otras. Su interacción con el público era constante contando experiencias con un carisma muy característico sobre todo de Erlend y también usando al público dentro de sus canciones haciéndolo hacer coritos, chasquear los dedos o haciendo aplausos. La música era genial y una buena parte del público estaba totalmente enganchada con el concierto. Sin embargo, otra gran parte del público, sobre todo de la zona de invitados, parecía haber ido a una noche más de discotecas ignorando totalmente la puesta en escena de Kings of Convenience y su pedido de guardar silencio.

Sin duda, una discoteca no fue la mejor opción para un concierto acústico como el que veríamos, a pesar de todo el esfuerzo de la producción y el artista por hacer que la gente guarde silencio para lograr el ambiente preciso, esto nunca se logró opacando un poco la presentación que pudo ser genial en quizás un lugar con sillas o con gente que entendiera que estaba en un concierto acústico. La molestia del dúo lamentablemente se empezaba a notar incluso llegando a dar dos minutos al público para que hable todo lo que quiera y luego poder continuar con el concierto o también mencionando que era la primera vez que tocaban en un escenario tan alto y lejos de la gente. Pero vamos, tampoco hay que criticar por criticar, uno de los principales problemas de Lima es la falta de locales y sin duda eso se notó ayer. Hubiese sido genial este concierto en un auditorio o un teatro, pero lamentablemente estos no abundan en nuestra ciudad.

El concierto continuó con melodías que tocaban los nervios de los más enganchados con el duohasta que luego de poco más de una hora todo fue terminando con Boat Behind, en donde varios del público levantaron cartelitos de “oh” en la parte del coro sorprendiendo y sacando sonrisas a los noruegos, y finalmente I’d Rather Dance With You en donde el dúo empezaba a jugar y parodiar a las “grandes estrellas de rock” presentándose entre ellos o haciendo solos de guitarra con poses de rockstar. La gente bailaba y, a pesar de algunas incomodidades, la alegría se dibujaba en los rostros mientras el duo dejaba el escenario. La noche ya iba terminando pero todavía falta un poco más. A pesar de eso el desatinado Dj de la discoteca empezaba su fiesta mientras que el sonidista del dúo desesperaba porque todavía faltaba más de Kings of Convenience y la gente se empezaba a ir. Por suerte el dj se logró dar cuenta que todavía no era su turno y paró dejando el escenario para los últimos minutos con Kings of Convenience.

Así Erlend y Eirik volvieron a aparecer envueltos en aplausos. La buena onda que intentaban mantener se opacaba por la estupidez de un borracho de la zona “vip” (que curiosamente dicen que era uno de los dueños del local y los de segurirdad se negaban a tranquilizarlo) que se puso a gritarles “Simon and Garfunkel”, otro dúo de los 60’s que muchos dicen que KOC “copia”, entre otras cosas. Erlend le respondió bastante molesto e irónico dejándolo en total ridículo. Eirik a un lado solo se reía algo resignado por su fallido intento de lograr silencio durante toda la noche. A pesar de todo, agarraron sus guitarras y siguieron con el final del concierto retomando esa onda que produce su cálida música. Así llegó Homesick, Waiting In vain (cover de Bod Marley) y lo que ellos llamaron un “remix de un remix” que les hicieron recientemente soltando una pista. Así rodeados en aplausos se despidieron con sonrisas a pesar de algunos ratos malos.

Sin duda un concierto que sigue abriendo el mercado de los conciertos a artistas más alternativos y que no necesariamente tienen que llenar estadios para hacer una noche inolvidable. A pesar de algunos errores que fueron producto quizás del local o la mala onda de algunos asistentes, de todos modos este fue un concierto que seguirá demostrando que hay público para estos artistas y que todo va en buen camino.
Los dejamos con un video de la noche y el tema Mrs. Cold:

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