Limp-BizkitPantalón de educación física del cole, bolsillos con cierre y las zapatillas bien amarradas, indumentaria necesaria para una noche como esta. Este no era un concierto cualquiera, era la oportunidad en mi vida de devolverle a Limp Bizkit todo lo que ellos me dieron años atrás, por todas las veces que salté como loco en mi cuarto escuchando el Significant Others, por todas las veces que me emocioné cuando salían sus videos en la tele, por todas las veces que soñé con este momento, ahora era mi turno de devolverles todo el cariño.

Ay gordo, ¿qué hacemos hoy, vamos al cine, al teatro o al concierto de Limp Bizkit?” imagino que dijeron muchas chicas a sus enamorados pensando que se encontrarían con otro evento social, que es lo que se están convirtiendo los conciertos en Perú a raíz del llamado “boom”. Pues no, esta vez serían minoría, esta vez se equivocaron de concierto, esto es Limp Bizkit! El mismo Fred Durst lo dijo en la conferencia de prensa, no se trata de ir a ver un show, se trata de liberar toda tu emoción.

Pero vayamos por partes. La noche comenzó cuando …Por Hablar salió a calentar los motores. Diego Toboada, cantante de la banda, salió a dar claro el mensaje: “a ver si pueden saltar un poco más ¿para eso han venido, no?” gritaba desafiante a un público que aun no despertaba. Pero la cosa fue cambiando poco a poco mientras soltaban temas nuevos y los ya clásicos como “Payaso Willy”, “Por Hablar” y “Ratero”. Así se ganaron el respeto de todo un público que en su mayoría no los conocían, a pesar de tener más de una década de trayectoria en la escena local. Sin duda, un genial show de los nacionales que sirvieron para ir empilando a la gente con su contundente y profesional espectáculo.

De pronto, en cuestión de minutos teníamos a toda la explanada repleta de gente. Primera vez que veo la explanada sur con una multitud necesaria para recibir a un artista de peso. Nada de esto hubiera sido posible si la producción no hubiera permitido que cientos y cientos de personas pudiesen pasar adelante. Si la cagaron con los precios y las zonas, no era posible tener a Limp Bizkit tocando ante 2000 aburridos y remediaron esto dando las medidas posibles para ofrecer el ambiente necesario para un concierto de Limp Bizkit en Lima.

Adelante estábamos los que pudieron pagar los 400 soles, los que pagaron 200 por la reventa y los que pagaron mucho menos pero por suerte lograron meterse adelante. Así fueron recompensados los verdaderos fanáticos que ante los elevados precios no se dieron por vencidos y fueron a la puerta a probar suerte. Ahora sí estábamos reunidos una contundente masa ansiosa de compartir un concierto con la banda de Jacksonville. Pues el público somos uno solo, tan solo una sola masa a los ojos del artista, y como esa unidad nos corresponde demostrarle porqué su concierto en Lima será inolvidable.
Así ya estaba todo perfecto, teníamos el escenario con las caras de los integrantes dibujadas en el telón, una enorme bandera peruana que colgaba del lado de Dj Lethal y la inmensa batería de doble bombo de Jhon Otto esperando a ser poseída. De pronto salen estos gringos, los mismos de toda la vida, los mismos con los que me identifiqué tanto, todos los miembros originales de Limp Bizkit estaban frente nuestro.

Arrancaron con “Hot Dog”, seguida de “Show Me What You Got” y “Bring It Back” cuando Fred Durst advierte a los asistentes “Let all the energy out, cause you have to” pidiéndoles a los peruanos que demostremos más emoción. La gente del lado derecho saltaba y pogueaba con todas las fuerzas mientras el lado izquierdo filmaba y tomaba cerveza. Al rato Fred vuelve a decir “Wake up or get the fuck out. This is Perú”.

Pero ya no importaban todos los pechos fríos pues estábamos los fanáticos de corazón dejándolo todo en la cancha. Gente maquillada como Wes Borland, torsos desnudos, huecos, mosh, stage diving, todo con lo que imaginé un concierto de Limp Bizkit estaba ahí.

De pronto escuchamos “if only we can fly” y estalla “My Generation” para recibir la violenta respuesta de los asistentes. Pues esa fue la única intención con la que fui al concierto de Limp Bizkit, para sacarme la mierda escuchando mis canciones favoritas, y si te asusta mi actitud pues “maybe I am just a little fucked up” pero “life’s just a little fucked up”. A todos los aburridos me toca decirles “Do you know where you are? Welcome to the jungle punk, take a look around” pues se equivocaron de concierto.

Frente nuestro teníamos a Fred Durst, Sam Rivers, John Otto, DJ Lethal y a Wes Borland, gente que a pesar de ser estrellas de rock siguen transmitiendo esa actitud que los hace parecer unos jóvenes más, que piensan y sienten como nosotros. Y si las noticias nos llegaban de excesos en la mansión Playboy y salidas con Britney Spears, pues no los podemos culpar que todos nosotros hubiésemos hecho lo mismo en su lugar.

Con toda la emoción de sentir empatía por todos lados, empatía desde el escenario y empatía con los compañeros alrededor mío, llegó sin previo aviso “Break Stuff”. “We’ve all felt like shit. And been treated like shit. All those motherfuckers that want to step up. I hope you know I pack a chain saw” escuchaba con los ojos cerrados esperando los gritos de Fred Durst para liberar toda mi rabia en el enorme pogo.

Seguida de esta llegó “Boiler” y “Re-Arranged”. Simplemente no lo podía creer, todas las veces que vi estos video clip en mi casa y ahora las podía escuchar en vivo. Con Wes Borland y su escalofriantes disfraces, Sam Rivers y su luminoso bajo y Fred Durst, sencillo pero irreverente a la vez, nos mostraban música con actitud.

Pero hablando de actitud, parece que ese mensaje muchos no lo entendieron pues mientras saltábamos al ritmo de “My Way” Fred tuvo que detener la canción pues no aguantó la actitud de muchos del lado izquierdo, pero de pronto, para salvar al publico peruano salió un chibolo a dar la cara y subir al escenario a saltar junto a Fred Durst al ritmo de “My Way”. Increíble, un niño que no llegaba ni a los 11 años mostraba más huevos que todos los del lado izquierdo juntos.

Pero no todos fuimos así, gracias a los locos del lado derecho pudimos disfrutar el concierto de Limp Bizkit con toda su intensidad. Para todos esos necios nos llegó un regalo especial, se nos regaló temas de Metallica y Nirvana interpretados por Limp Bizkit. No importa lo cansado que estemos, la gente seguía como la selección que resiste los últimos minutos del partido, los más importantes.

Así llegó “Nookie”, la canción con la que descubrí la banda. Las pesadas distorsiones de Wes nos hacían recordar las épocas de sus ojos negros petróleo. Gente que llegó a este mundo como rechazados y ahora tenía la oportunidad de mostrar en sus ojos el tamaño de la flama. Por única vez pudimos cantar junto a nuestros ídolos el desafiante grito. “And nothing’s gonna change ‘cause you can go away and i’m just gonna stay here and always be the same” les gritabamos a los que pensaron que el miércoles 3 de agosto era el concierto de Justin Beiber en el monumental.

Así se fueron los Limp Bizkit. Estábamos cansados, podía ver el sudor evaporándose de los cuerpos, la gente se sobaba adoloridos y daba un respiro después de haber gozado una gran noche. La gente improvisaba arengas para Limp Bizkit y también les gritaban a unas groupies que estaban al lado del escenario “ole ole ole, putas, putas”, ellas respondieron sacando cachita y se las devolvieron con un “Calla cachera! Calla cachera!” Esa criollada que solo fue posible porque mucha gente de otras zonas lograron llegar hasta adelante.

Después de un buen rato regresa Fred Durst y Dj Lethal para interpretar el cover de The Who. Pero nosotros queríamos algo más pesado, aun aguantábamos un poco más. Entonces llegó un tema que nunca pensé escuchar en vivo, son pocas las bandas que logran pegar con un soundtrack de una película pero recuerdo el video clip de “Take a Look Around”, el tema de Misión Imposible II. Entonces todos los del lado derecho nos arrodillamos al ras del piso, y me refiero a todos, no como en Korn que fuimos unos pocos, estoy hablando de todo el lado derecho al suelo comprendiendo que el público debe ser uno solo. “I know why you wanna hate me. Cause hate is all the world has even seen lately” y tremendo pogo que nos sacaba el aire a golpes.

De pronto salieron a luz las fanáticas de la banda, varias mujeres sobre los hombros de sus compañeros mostraban su cuerpo sin polo mientras el resto de hombres pedíamos “tetas! tetas! tetas!”. Para ellas, y también para nosotros, llegó el irreverente cover de George Michaels.

La última canción de la noche fue “Rollin (Air Raid Vehicle)” para que todos los asistentes movamos los brazos de un lado al otro. “People in the house with them hands in the air. Cause if you don’t care then we don’t care” gritaba Fred. Ya no podíamos pedir más, estábamos exhaustos, completamente mojados en sudor y lodo del piso.

Así Dj Lethal nos dejó con Jump Around de fondo mientras nos abrazábamos entre el público, contentos de haber compartido una gran noche juntos. Limp Bizkit tuvo un gran público que los recibió con cariño y fuerza, y no me refiero a los aburridos de los que el mismo Fred Durst se quejó sino de los fanáticos de corazón que llegaron para salvar la noche. Fue un gusto haber compartido el concierto de Limp Bizkit con todos ustedes. Gracias y un fraternal abrazo a todos ustedes que lo dejaron todo y nos hicieron sentir orgullosos del público peruano.

Set List:

  1. Hot Dog
  2. Show Me What You Got
  3. Bring It Back
  4. Full Nelson
  5. My Generation
  6. Livin’ It Up
  7. Break Stuff
  8. Boiler
  9. Re-Arranged
  10. My Way
  11. Eat You Alive
  12. Welcome Home (Sanitariu – Metallica cover)
  13. Nookie
    Encore
  14. Behind Blue Eyes (The Who cover)
  15. Take a Look Around
  16. Faith (George Michael cover)
  17. Rollin’ (Air Raid Vehicle)
  18. Jump Around (House of Pain)

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