Rod Stewart por fin llegó a Lima para cerrar una historia inconclusa para muchos fanáticos que se quedaron con un sueño frustrado en el ya lejano Febrero del 2002 cuando el concierto del cantante británico fue cancelado. Pero esa historia ya era pasada y ayer, sábado 15 de octubre, la Explanada del Monumental se plagó de gente que volvió a comprar su entrada y otros que se sumaron a esta fiesta que recorrería las mejores épocas de esta estrella.

Si hay algo que hace que la gente llegue más tarde de lo normal son las sillas numeradas (todos tenían su lugar asegurado), y este concierto no fue la excepción. Recién poco antes de las nueve de la noche, un mar de gente copó gran parte de la Explanada del Monumental para empezar a encontrar sus lugares o conversar por ahí. Las luces ascendidas anunciaban que aun había tiempo para esperar un rato, pero de un momento a otro a las 9.23pm, empezó a sonar música. El público aun no se daba cuenta de que el concierto ya había empezado a pesar de que los músicos muy elegantes ya se empezaban a acomodar en sus instrumentos.

Los luces pasaron a apagarse y poco a poco más gente se daba cuenta que era momento de ir a sus sitios. La música de fondo iba transportando el concierto al pasado con música de décadas ya lejanas. Las pantallas mostraban colores de manera algo psicodélica y luego un tren con la cabeza de Rod Stewart en los vagones. Así el imprevisto comienzo no logró llamar la atención del público que seguía conversando hasta que apareció la estrella de todos con un saco y corbata dorado.

Recién en ese momento el público estalló en aplausos que fueron correspondidos con las primeras frases de Lover train y una gran sonrisa en el rostro de Rod Stewart. Poco a poco el público empezaba a pararse de sus asientos para unirse a esta fiesta que ya había empezado muy puntual. En el escenario todos estaban uniformados sobresaliendo la elegancia de color negro los músicos y las coristas de rojo. La escenografía completamente blanca (incluido la mayoría de instrumentos) y el hombre de la noche Rod Steward de dorado acompañado de pantallas gigantes dentro y a los costados del escenario que lo ponían de tamaño gigante para todos.

De hecho no me gusta hablar de los vestuarios y esas cosas, pero aquí sí se notó una total preocupación por estar todos en perfecto orden sobre el escenario, y hasta tenían coreografías. Perfecto complemento (un poco cursi pero sorprendente) para la música del británico. Esa voz áspera que lo caracteriza empezó a dar rienda suelta mientras por las puertas seguía entrando corriendo impuntuales seguidores.

Having a Party, Tonight’s the Night, Sweet Kittle Rick n Roller y más temas calentaban el publico remontándolo a recuerdos de épocas pasadas. La tompetista, saxofonista, violinista y coristas sobresalían por sí solas en pequeños solos que dejaban fluir todo lo que sabían hacer. Forever Young, cover de Bob Dylan y Rhythm of my heart iban subiendo poco a poco la temperatura de la fría noche limeña. La bandera de Perú aparecía en todas las pantallas en uno más de esos actos precisos para emocionar al público con un poco de ego patriótico.

Pero no era muy necesario, la voz de Rod Stewart era suficiente para hacer una noche mágica para todos sus seguidores. Una leyenda sobre el escenario dando rienda a un concierto que prometía una tanda de hit tras hit (por las puras la gira no se llamaba The Hits Tour). Así llegó otro cover, esta vez de Cat Stevens y el tema The first cut is the deepest que era coreado por una gran mayoría que reventaba en aplausos terminando el tema con una venia de agradecimiento. Rod Stewart ya entraba en calor y se sacaba el saco jugando con el público.

Parecía un momento de covers, así también pasó Some guys have all the luck de The Persuaders, Downton Train de Tom Waits, y Have I told You Lately de Van Morrison. El percusionista y el baterista pararon un momento el concierto para dar rienda suelta a un duelo de tambores mientras los demás músicos incluido Rod Stewart descansaban. Cabe resaltar el fanatismo del protagonista de la noche que lo llevo no solo a tener impreso el escudo del equipo de sus amores en los bombos de las baterías, sino a dedicarle el tema You’re in my Heart con videos del Celtic metiendo goles.

Para esto, Rod Stewart ya había cambiado de vestuario a uno de color morado y sus músicos también con otros sacos rojos con negro y sus coristas ahora de negro. Al parecer cada movimiento estaba planeado al más mínimo detalle. Así seguía el baile con Twistin’ the night away, cover de Sam Cooke; y Proud Mary de Creedance Clearwater Revival, tema donde Stewart dejó a las coristas haciendo de las suyas sobre el escenario mientras él descansaba.

El concierto ya iba terminando y el ídolo británico de la noche volvía enternado de blanco para la última tanda de canciones (esta vez más propias). El gracioso video del perro corriendo mientras dormía y unas fotos de “Rod Stewart borracho” eran el gracioso inicio de la última etapa del concierto. Así sonó Hot Legs mientras repartía pelotazos hacia el público. Sí, mientras cantaba empezó a patear pelotas despertando al público que empezó a hacer todo para agarrar una de las varias decenas que pateo desde el escenario.

Una vez con el público despierto Rod Stewart atacó con Maggie May y para ir cerrando la noche una trompeta de carrera de caballos anunciaba el hit de los hits de la noche acompañado de bolas de disco en las pantallas. Se trataba de Do ya Think I’m Sexy y los “Ooh-ooh-ooh-ooh” que rezonaron entre todo el público. Y por último antes del encore, Baby Jane.

Así Rod Stewart dejó el escenario por unos minutos anunciando que no faltaba mucho para terminar el concierto. El problema fue que no muchos se esperaban que solo quedaba un tema más: Sailling de Sutherland Brothers. Sí, Rod Stewart cantó este tema y se fue del escenario sin decir una sola palabra. El público se quedó con los crespos hechos debido a que nisiquiera dijo un “gracias”, además de la auscencia de varias de las canciones que esperaban, sobre todo Young Turks, Hove you ever seen the rain? de John Fogerty, I don’t wanna Talk about it, Every Picture Tells a Story, entre otras.

El concierto ya había terminado a las 10.57pm pero nadie lo podía creer. Todos esperábamos que volviera a los pocos minutos pero eso nunca ocurrió, las luces del local se ascendieron anunciando que era hora de regresar a casas y muchos empezaron a pedir desesperadamente por más canciones mientras otros pifiaban el descortés final. Como si fuera poco, las pantallas se empezaron a prender ilusionando al público con el esperado regreso, pero esto nunca ocurrió y el escenario se fue desarmando mientras de fondo, no sé por qué, colocaron en las pantallas la foto de una calle limeña.

Pasaban los minutos y la gente no se iba del local, todos se quedaron con el gusto en la punta de la lengua y resignados al ver que nunca más saldría empezaron a retirarse de a pocos. A pesar del curioso final, el concierto cubrió seguramente las expectativas de la mayoría y saldó el triste pasado del 2002 en un concierto que se encargó de revivir épocas doradas en una hora y media de canciones.

* Todas las fotos fueron tomadas por Alejandra Morote Peralta

Los dejamos con el set list de la noche:

1. Love Train (The O’Jays cover)
2. Having a Party
3. Tonight’s the Night (Gonna Be Alright)
4. Sweet Little Rock ‘N’ Roller
5. Forever Young (Bob Dylan cover)
6. Rhythm of My Heart
7. The First Cut is the Deepest (Cat Stevens cover)
8. Some Guys Have All the Luck (The Persuaders cover)
9. Downtown Train (Tom Waits cover con solo de batería)
10. Have I Told You Lately (Van Morrison cover)
11. You’re in my Heart (The Final Acclaim)
12. Twistin’ the Night Away (Sam Cooke cover)
13. Proud Mary (Creedence Clearwater Revival cover)
14. Hot Legs
15. Maggie May
16. Da Ya Think I’m Sexy
17. Baby Jane
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18. Sailing (Sutherland Brothers cover)

Finalmente, los dejamos con uno de los momentos más celebrados de la noche:

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