Se cerró un ciclo. El día de ayer, sábado 11 de junio, pisó suelo peruano la última banda que faltaba para poder haber visto a los cuatro más grandes del género. Slayer llegó a Lima para una cita imperdonable para cualquier mortal amante del thrash metal.

Una vez en la Tribuna Norte del Estadio San Marcos, curiosamente no habían tanto de los comunes revendedores de entradas, ni vendedores de polos y demás artillería. Para este concierto solo teníamos una sarta botellas (y hasta galones) de licor, polos negros y gente dispuesta a vivir el mejor concierto de sus vidas.

Fue así como una vez dentro se vivió una fiesta en donde se desafió el tiempo, la velocidad y esa energía que rebota en el cerebro moviéndolo por sí solo. Los nacionales de Epilepsia y Mortem fueron los encargados de ser la magnífica apertura del concierto. El pogo se apoderó de toda la cancha y se pudo ver cómo estas bandas nacionales encendieron esos cuerpos que no pararían hasta las 10.45 de la noche.

Los de Mortem fueron los últimos en dejar el escenario pasada las 8.30pm. Los merecidos aplausos se prolongaron sobre su salida mientras anunciaban lo que vendría después.El escenario se empezó a transforma con una simple bandera enorme donde estaba escrito”Slayer“.

Cinco minutos después de lo pactado, la música se cortó súbitamente (no esperaron que acabe la canción como en todos los conciertos) y empezó la instrucción a una noche oscura en donde todo el poder guardado por los miles de asistentes explotó en un interminable y masivo pogo.

World Painted Blood retumbaba en toda la tribuna mientras las luces rojas generaban una atmósfera perfecta para dejar salir toda esa brutalidad. Hate Worldwide continuaba mostrando el más reciente trabajo de la banda. Tom Araya, Kerry King y Dave Lombardo estaban dispuestos a hacer brotar todo las cargas que pudiéramos tener dentro para que volvamos nuevamente tranquilos a la tierra, todo esto junto a Gary Holt de Exodus que remplazó con lo que se pudo a Jeff Hanneman.

Retrocedíamos un poco en el tiempo para desgarrar las guitarras y que el bombo destroce nuestro cerebro mientras Tom Araya reventara su voz contra nuestros cuerpos junto a su contundente bajo. Así llegamos a uno de sus discos más celebrados: Reign in Blood y el tema Post Mortem. “Buenas tardes, bueno, y ¿cómo se sienten? ¿Están bien?” preguntaba Araya en su perfecto español. “¿están listos? ¿están seguros?”, eran las primeras palabras anunciando la tremenda masacre que se venía.

Toda esa potencia no paraba y el inagotable pogo parecía no tener fin. Dittohead talaba como una metralleta directa al cerebro, ni las tribunas se salvaban de los pogos y a pesar de las gradas, la locura no fue esquiva a esta zona. Algunos envueltos en la masacre, otros envueltos en sí mismos moviendo la cabeza y otros atinaban a ver el conjunto de tremenda noche.

Dead Skin Mask, Hallowed Point, The Antichrist, Americon y demás temas exprimían todo el poder de la banda y el público. Si bien se sintió en algunos un pequeño descenso de las revoluciones, eso no duro mucho y se empezaron a recuperar con Payback y Mandatory Suicide.

La noche ya se iba acabando y así llegaba la oscura Seasons in the abyss, momento perfecto para descansar y seguir introduciéndonos en ese mundo que liberaría a todos en los brutales pogos. El primer y único “ole ole ole ole Slayer, Slayer” se expandió por toda la tribuna despertando una sonrisa en Tom Araya. Así llegó el fin del primer bloque, Snuff dejaba salir la última descarga de metal previa al final.

A las 10.28 abandonaron el escenario para volver al poco tiempo. Eran los últimos minutos que tendríamos a Slayer sobre suelo peruano y tanto la banda como el público sabían lo que tenían que hacer. El intro de South of heaven envolvía a todos, las manos alzadas se movían y el final ya iba llegando. Raining Blood el tema más celebrado de toda su discografía se encargaba de reventar contra todos en un histórico pogo. Así, con lo poco de cuerpo que le quedaba a los miles de asistentes llegó Black Magic y finalmente Angel of death, con una bengala que envolvió a todos en una nube roja perfecta para volvernos a la tierra.

Y finalmente, “gracias, muchas gracias por todo, gracias por esperarnos 25 años, buenas noches, good night”, y Tom Araya dejaba el escenario junto a toda la banda.

Los dejamos con el set list y video de la noche (pronto subiremos más):

  1. World Painted Blood
  2. Hate Worldwide
  3. War Ensemble
  4. Postmortem
  5. Temptation
  6. Dittohead
  7. Stain of Mind
  8. Disciple
  9. Bloodline
  10. Dead Skin Mask
  11. Hallowed Point
  12. The Antichrist
  13. Americon
  14. Payback
  15. Mandatory Suicide
  16. Chemical Warfare
  17. Ghosts of War
  18. Seasons in the Abyss
  19. Snuff

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  1. South of Heaven
  2. Raining Blood
  3. Black Magic
  4. Angel of Death

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