Solo bastó unir a dos genios con química perfecta, unas cuantas guitarras y una caja de ritmos para lograr una de las presentaciones más intensas y desgarradoras que ha pasado por nuestro país. El domingo 30 de octubre el C.C. Scencia de La Molina fue ese lugar de ensueño donde ocurrió una rápida dosis de música que nunca pensé sentir por estos lares. Y es que no todos los días se presentan en Lima artistas que uno descubre y descarga en su computadora sin imaginar que algún día podría ver en vivo. En el marco de esa sorpresa vivida por ir a un concierto de artistas no tan mediáticos como los que ya poco a poco nos acostumbramos a ver, me enrumbé al concierto temprano con altísimas expectativas.

Una larga cola esperaba a todos a unos cuantos minutos de las 9pm a las afueras del local. Una vez dentro se podía ver en el escenario que ya todo estaba listo: una enorme tela de leopardo al fondo del escenario dando ese glamour característico, a un lado los amplificadores de Jamie “Hotel” Hince con su caja de ritmos, un teclado, dos tambores y al otro extremo los amplificadores de Alison “VV” Mosshart. Escenografía simple pero perfecta para remover cabezas al mejor y único estilo de The Kills.

Eran las 9.17pm, momento de entrar a ese mundo necio, crudo pero a la vez bello en el que nos tocaría estar durante los siguientes minutos. Se ve descender desde las escaleras del backstage del Scencia a Hotel y VV para iniciar la noche con No wow. El público se empezaba dejar llevar por ese ruido perfecto. Hotel descargaba toda la potencia de su guitarra disparando al público. VV a su lado empezaba a sorprender con su bella y demencial voz.

The Kills había llegado a Lima para demostrar que con solo dos personas en escena y una gran dosis de trabajo, creatividad y locura se puede hacer una de las mejores puestas en escena que hemos podido ver en esta ciudad. Seguía Future Starts Slow, la potente guitarra de Hince chocaba directamente con los nervios del cerebro poniendo a todos a bailar. Bastaron dos canciones para que todo el Scencia se enganche con el británico y la neoyorkina. Mosshart al otro lado del escenario y acompañada de solo un micro cantaba canción tras canción desprendiendo de ella toda esa esencia visceral que posee.

Heart is a Beating Drum y Cheap and Cheerfull hacía que no exista persona en el local sin moverse con la contagiante locura en el escenario “I want you to be crazy ‘cause you’re boring baby when you’re straight” gritaban todos acompañando a VV mientras Hotel hacía de las suyas con su guitarra que manejaba a la perfección golpeándola en los lugares precisos, “desafinándola” en los momentos necesarios, y desgarrándola con las uñas de toda la mano cual desquiciado (llegando al punto de romper algunas cuerdas y tocar con una botella que al parecer le pasaron del público).

Kissy Kissy bajaba un poco las revoluciones momentáneamente mientras las luces rojas se apoderaban del escenario y ponían a Hotel y VV muy juntos cantando desde el mismo micro dejándose llevar por esa increíble química que degenera en desgarradores y bellos sonidos. Después Hince soltaba la pista de ese telefonito sonando. Era U.R.A. Fever y el dúo seguía cantando juntos descargando infinitas dosis de guitarrazos que fluían por todo el cuerpo.

Esa crudeza y simplicidad seguramente aprendida de sus inicios en el punk junto a otras bandas, cada uno por su lado, se unía perfectamente con bases rítmicas creando un sonido único. El concierto seguía con DNA donde VV se colocaba un chullo mientras Hotel hacía con la mano su saludo militar. Satellite unía a todos cantando el “ooohh ooooh ooooooh…” en un acto hermanador donde todo el público era uno solo y se entregaba de lleno al concierto. No sé si es cuestión de gustos personales o realmente ocurrió, pero The Kills venía dando uno de los mejores conciertos que han aterrizado sobre esta ciudad en el 2011. Simplicidad llevada a la perfección, sonidos precisos, de esos que generan escalofríos y se apoderan de tu cuerpo poniéndolo a bailar sin pensar.

Hince y Mosshart se unen al centro del escenario se dan besos y empiezan Last day of magic desafiándose el uno al otro. El concierto había llegado a un punto mágico inimaginable en nuestro país. Baby Says llevaba a VV a los teclados mientras Hotel se lamia los dedos al parecer dañados por su intensa y desafiante manera de usar su guitarra.

“Farewell my black balloon…” cantaba VV mientras en las primeras filas unos seguidores soltaban globos negros y Hotel se acercaba a ellos para seguir con sus descargas de guitarra muy cerca a ellos. El fugaz e intenso concierto ya llegaba a su fin, Tape song era disparada contra nuestros cerebros “You got to go steal ahead, you got to!” gritaba hermosamente VV junto a todos soltando comandados por la apabullante guitarra de Hince.

Eran las 10.10 y con un “thanks very much” dejaron el escenario con el “piiii” de su guitarra reventando nuestros oídos. El público estaba totalmente extasiado con la sorpresa estampada en el rostro. Era cuestión de esperar unos minutos para volver a ver a The Kills descendiendo las escaleras del Scencia directos al escenario.

“Thank you so much Lima” decía Hotel con un trago en la mano para entrar a la recta final del concierto con Sour Cherry. Nuevamente la caja de ritmos era la encargada de iniciar la canción para que Hince complemente esa genialidad con su guitarra mientras Mosshart fluía con su demencia. El concierto era intenso, no tuvo picos pero tampoco momentos bajos, era una descarga continua de esa mezcla de crudeza y belleza sobre el escenario. Cada sonido chocaba contra el cerebro golpeándolo de la manera más satisfaciente que uno puede imaginar.

“It’s the last goodbye I swear” nos cantaba VV en uno o el único momento donde ella dejó un poco de lado la locura para dejar fluir esa increíble voz que posee acompañado de Hotel en un ensoñecedor teclado. El público sabía que todo ya se iba acabando y reventaba en sinceros aplausos y fuertes gritos que sin duda sorprendieron a VV y Hotel sacándoles sonrisas por la gran conexión que habían logrado con el público peruano. Este si era un concierto en el que no solo se sentía la energía desde el escenario sino también desde el público, todos habíamos ido a vivir un momento increíble (por suerte los personajes con complejo de periodista que se pasan filmando todo el concierto se abstuvieron de ir a esta gran noche).

Pots and Pans de su más reciente producción y Fried My Little Brains desde su primer disco eran las encargadas de dar fin a este magnífico concierto. Eran las 10.29 y con un “Gracias, thank you!” el concierto llegó a su fin. Fugaz pero intenso, pasó rápidamente pero fue suficiente para sobrepasar las altísimas expectativas que tenía en este dúo. Fue bellísimo, directo a la lista de los mejores conciertos del año en este país.

Aplauso aparte para Fenix Entertaiment Group Perú, la productora del concierto, por apostar por bandas como The Kills y ahora en pocos días Sonic Youth. Solo nos queda aprovechar tremendas oportunidades y rogar para que este fenómeno poco a poco crezca y que en el 2012 nos siga sorprendiendo.

*Todas las fotos fueron tomadas por Diego Toledo.

Los dejamos con el set list y un video del segundo tema de la noche:
1. No Wow
2. Future Starts Slow
3. Heart Is a Beating Drum
4. Cheap and Cheerful
5. Kissy Kissy
6. U.R.A. Fever
7. DNA
8. Satellite
9. Last Day of Magic
10. Baby Says
11. Black Balloon
12. Tape Song
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13. Sour Cherry
14. The Last Goodbye
15. Pots and Pans
16. Fried My Little Brains

Future Starts Slow