Tener a Elton John en Lima fue un lujo. El ícono del rock, que vivió las épocas doradas del género junto a nombres de la talla de The Who o Eric Clapton, nos vino a ofrecer un show refinado detrás de su piano. Fue como revivir aquella época en la que el rock n roll inglés se nutria del blues americano para convertirse en el fenómeno juvenil más importante del siglo XX. El glamour y el legado de esta estrella de la música fue un verdadero lujo que solo unos pocos asistentes pudieron disfrutar en su primera y tal vez última presentación en Lima.

Llegué al Estadio Nacional a las 8.45 pm para encontrarme con el dúo 2Cellos que animaba a los asistentes con sus versiones de Michael Jackson, U2, Nirvana y AC/DC. Pero el estadio aún se veía vacio, faltaba muy poco para la hora pactada del inicio y el recinto aún no llegaba ni al 40% de su capacidad. Este sería un espectáculo que solo unos pocos tendrían el lujo de apreciar, especialmente por el precio tan elevado de un espectáculo como este.

8.55 pm. Sutilmente aparece Elton John en escena uniéndose al show de 2Cellos. Sobre el escenario teníamos a cuatro coristas, a los 2Cellos, un bajo, un percusionista,  un teclado y a los fieles compañeros de siempre, Nigel Olsson en su clásica DW de doble bombo y Davey Johnstone en la guitarra. Todos enternados, con la elegancia propia para un show como este. La encargada de abrir la noche fue Saturday Night´s Alright for Fighting, interpretada enérgicamente para escuchar por primera vez el emblemático piano de cola de Elton John (marca registrada de 1millon de dólares).

Era inevitable encontrar las raíces del rock y el blues en la música de Elton John, especialmente en su forma de tocar el piano y regalarnos delirantes solos con temas como Levon y Madman Across the Water (a pesar de sus cortos dedos que viajaban por todo el piano). Esta sería una noche llena de grandes temas de la vieja escuela.

Para estas alturas, las tribunas ya estaban con una cantidad significativa de público; sin embargo, la cancha no se mostraba igual. Solo la primera zona, la más cara, parecía haber cumplido con las expectativas, mientras la segunda zona (que significaba 2/3 de la cancha) parecía a las justas llegar a las dos mil personas (siendo generosos).

Pero el tema de la asistencia quedaba en segundo plano cuando desde el escenario no paraban los tremendos éxitos. Tiny Dancer, Philadelphia Freedom, Goodbye Yellow Brick Road y Candle in the Wind provocaban la eufórica respuesta del público. Tal como se prometió, este sería un show de éxitos tras éxitos.

La décima canción de la noche sería Rocket Man con todos sus aires a la década del 70 mientras en las pantallas pasaban imágenes de los años mozos de Elton John. Sin duda un tema que, detrás de la madurez y elegancia del show, aun conserva reminiscencias de la locura juvenil de aquellas épocas de libertad y excesos (Elton John la extendió con un final que quedará grabada en la memoria de muchos con los delirantes “gritos” de la leyenda).

Siguieron I Guess That´s Why They Call It the Blues, Hey Ahab, Gone to Shiloh y Monkey Suit. Entonces Elton John se toma un momento para dirigir la palabra al público. “Its an honor to play music for living” decía para darse paso a presentar a sus músicos.

Luego llegó el momento para que despertara el público con un combo de éxitos. Se trataba de Daniel, Sorry Seems to Be the Hardest Word y Don´t Let the Sun Go Down on Me. Siguieron Bennie and the Jets con su inconfundible ritmo a cargo del piano de Elton John y la batería de Nigel. “Bennie Bennie Bennie Bennie and the Jets” cantaba el inglés, aunque ya no con el falsete de su juventud que tanto caracterizó aquella canción. Finalmente dejaría a todo el estadio bailando con Crocodile Rock mientras coreaban el “la la la”.

La banda se retiró del escenario pero volvió a los pocos segundos con Circle of Life y finalmente Your Song. Elton John puso un pie sobre su piano para despedirse de los asistentes. Muchos se quedaron con ganas de más, sobre todo con las grandes ausentes de la noche como Sacrifice, Nikita, y otras más.

Este fue un show de glamour y lujo. Sin embargo, nuevamente sale a la luz el tema de la necesidad de una arena que pueda albergar un espectáculo para 15 mil o 20 mil personas. Tristemente, el Estadio Nacional le quedó grande a Elton John.

Este fue el primer concierto de estadio del año. Un verdadero placer escuchar a Elton John para entender un poco más este fenómeno llamado rock. Sin embargo, no es lo mismo ver un concierto con un local a su máxima capacidad que uno que no llega ni al 40%. Tal vez fueron los elevados precios que hicieron a muchos desanimarse. Afortunados los que pudieron entrar y pudieron apreciar el lujo y el honor de ver a Elton John en vivo.

 

Setlist:
1. Saturday Night’s Alright for Fighting
2. I’m Still Standing
3. Levon
4. Madman Across the Water
5. Holiday Inn
6. Tiny Dancer
7. Philadelphia Freedom
8. Goodbye Yellow Brick Road
9. Candle in the Wind
10. Rocket Man
11. I Guess That’s Why They Call It the Blues
12. Hey Ahab
13. Gone to Shiloh
14. Monkey Suit
15. Someone Saved My Life Tonight
16. Honky Cat
17. Sad Songs (Say So Much)
18. Daniel
19. Sorry Seems to Be the Hardest Word
20. Don’t Let the Sun Go Down on Me
21. Take Me to the Pilot
22. Bennie and the Jets
23. The Bitch Is Back
24. Crocodile Rock
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25. Circle of Life
26. Your Song