El regreso de Hombres G a Perú significa mucho, tanto para los fanáticos locales como para los músicos españoles. Hay que recordar que la primera gira que hizo Hombre G en Perú, allá en 1987, cuando llenó dos Estadios Nacionales, fue la primera vez que la banda salió de su país para conquistar el continente americano.

Sabiendo esto, se entiende el cariño de David Summers y sus amigos hacia estas tierras. Cariño que los trajo a Huancayo y Lima en esta gira que seguirá durante el fin de semana por Cusco y Arequipa. La cita con la capital sería en el C. C. Maria Angola para celebrar sus 25 años desde su primera visita al país. Sin duda, un concierto cargado de nostalgia de las mejores épocas de Hombres G.

Es que existe una gran diferencia entre conciertos donde el público es un simple espectador y concierto para fanáticos. Esto es lo que sentimos desde que llegamos al local de Miraflores al encontrarlo colmado de seguidores dispuestos a compartir una gran noche con la banda. Es que en el contexto de conciertos en Lima de este 2012, queda claro que más vale tener un Maria Angola repleto que una explanada a medio llenar.

Sin duda, los Hombres G nos tenían preparado un show de lujo por los 25 años de su primera visita a Lima. Un enorme escenario, con toda la presencia suficiente como para satisfacer un estadio, sorprendía imponente en el local. Escenario que luego de ver pasar a Pignoise, recibiría el plato fuerte de la noche.

A las 10 pm aparecen los españoles al escenario. David Summers, Dani Mezquita, Rafa Gutiérrez, Javi Molina y Jason Paradise salen a escena con sencillez y a la vez una imponente presencia acompañada de instrumentos de lujo (ni qué decir del bajo Fender de David). Además, hay que mencionar el buen espectáculo de las luces que sorprendió por su creatividad y aportó mucho a la personalidad del concierto.

Desde el inicio se arrancó con éxitos como El ataque de las chicas cocodrilo y En mi coche. “Gracias Lima. Es un gusto visitar esta ciudad. La vamos a pasar de puta madre” decía David para despertar el cariño de los asistentes. Pues el carisma de David no dejó de encandilar desde el inicio del show. Letras de amor con una vitalidad juvenil y espíritu inocente eran cantadas a todo pulmón por quienes vivieron muchas historias y recuerdos acompañados de la música de los Hombres G.

Es que parecía que los años no habían pasado. Si no fuera por las canas, cualquiera pensaría que los músicos sobre el escenario no pasaban de los 25 años, como la primera vez que nos visitaron. Pero también hubo su toque romántico, como cuando tocaron Si no te tengo y el público cantó haciéndose parte de la canción. Lo mismo con Te quiero, te que David dedicó a las “preciosas limeñas” y que además confesó que es uno de sus temas favoritos de tocar.

Para volver a la fiesta llegó Indiana para despertar al público, especialmente a un grupito al lado izquierdo del escenario, que creo eran españoles, que daban el ejemplo de cómo vivir la fiesta que es un concierto de rock. Con esta alegría que colmaba el local una fanática le tiró su ropa interior a David, quien sonrió, la colgó del parante del micro y anunció que llegaba el fin del concierto. Pero faltaban muchos temas más aun por saldar.

Al regreso, llegó el turno de Temblando, la cual fue interpretada por el teclado y David quien dejaba el bajo para cantar junto a los limeños que llenaban el recinto con su voz. Fue tanto así que Summers se quito el monitoreo de la oreja para poder escuchar la voz de su público rendido ante la balada.

Pero la fiesta regresó cuando Javier Molina se acerca al micro y luego de brindar con tequila nos lanza las primeras palabras de Venecia. Luego corre hacia su batería para seguir el tema junto al resto de la banda. Sin duda, una de las canciones más divertidos de la noche.

A estas alturas ya no se podían bajar las revoluciones y siguieron con Marta tiene un marcapasos y Sufre mamón. “La hemos pasado de puta madre, seguid así” dijo David para despedirse de su público que revivió grandes recuerdos en esta fiesta que celebró los 25 años de Hombres G en el Perú.

*Fotos extraidas del facebook de MichelGmen y Nicolás Amodeo