Arjona llegó nuevamente a nuestro país, esta vez no solo para estar en Lima sino también Arequipa. La primera víctima de su “letrada poesía” fue la capital el día de ayer, jueves 7 de junio, en el Jockey Club del Perú. El local estaba cubierto hasta el último centímetro con un público desesperado por ver a este personaje que puede ser considerado por algunos uno de los grandes poetas contemporáneos y por otros uno de los más grandes exponentes del sin sentido. El saber si Arjona era solo una víctima de las críticas por una especie de moda de criticar por criticar o en verdad hacía gala de todas estas me hizo ir a su concierto con bastante curiosidad, dispuesto a escucharlo sin ningún prejuicio.

Lo primero que me sorprendió al ingresar al local fue, además de la gran cantidad de gente, toda la producción que desde ya se podía ver en el escenario. Un gran telón con visuales tapaba el fondo del enorme escenario instalado al centro del hipódromo. Al costado dos pantallas de altísima calidad y debajo del escenario un mar de gente que esperaba en sus asientos pifiando cada vez que pasaban el video de seguridad del evento.

Así, poco antes de las 10pm se apagó todo y empezó la introducción del concierto. “¡Sientateee!” gritaban algunas ingenuas seguidoras que pensaban que el concierto sería con la gente sentada. En el escenario seguía el telón con la sombra del saxofonista introduciendo el concierto. Por las pantallas se veían imágenes de El Chavo del 8, Ronaldhino, Obama, Los Simpson, entre otros personajes incluyendo a Mario Vargas Llosa y un noticiero llamado Metamorphosis (el mismo nombre de la gira) que daba la bienvenida. Después de esto cae el telón dejando a la vista un escenario súper producido con la escenografía de un hogar y los músicos posicionados en distintas partes. El saxofonista sigue haciendo una especie de teatralización con los demás músicos y una chica que hacía de mucama limpiando la casa. Mientras esto pasaba, el noticiero seguía diciendo que “la cosa estaba jodida” y recomendando que gastemos todo nuestro dinero y otras recomendaciones banales para hacer nuestra vida más feliz.

Poco después de unos minutos y de escuchar la voz de Arjona sin poder verlo, finalmente apareció en escena entre los libros de la biblioteca de la escenografía haciendo delirar a todas sus fanáticas y uno que otro seguidor del guatemalteco. En la pantalla superior del escenario se leía “Mejor – Peor music show” como haciendo referencia a los polos a los que te lleva el concierto de Arjona, para algunos sería el mejor de sus vidas y para otros el peor, aunque ciertamente también tenía que ver con la primera canción de la noche: Lo que está bien está mal. “Entonar una canción y esperar el trago de cortesía que siempre venía, era mi filosofía” cantaba empezando a hacer “gala” de sus letras con su tema Animal Nocturno. “Y es tanta mi fe que aunque no tengo jardín ya me compre una podadora” cerraba el “gran poeta” con un sentimiento tan extremo que me hacía pensar si en verdad sentía en el alma estas letras, o solo estaba actuando riendo por dentro.

El concierto seguía con Hay amores en donde Arjona miraba a la cámara y sonreía haciendo gritar a todas. Luego comentaba que empezó a hacer canciones el día que se dio cuenta la diferencia de decir las cosas hablando y cantando. “No es lo mismo decirle a una mujer por la calle: `no es ninguna aberración sexual, pero me gusta verte andar en cueros, el compás de tus pechos aventureros, víctimas de la gravedad´ y decirlo cantado” agregaba haciendo caer a sus pies a todas sus seguidoras que arrancaban a cantar Desnuda. ¿Me pareció o con esto estaba justificando que escribir estupideces es válido cuando uno las canta? En todo caso, su capacidad de hacer que una letra sin sentido suene como uno de los mejores poemas de la historia era de aplaudir, y esta vez no lo digo irónicamente. La producción y esta capacidad que guarda Arjona sorprendían a cualquiera con solo escuchar cuatro canciones de su repertorio.

Perú, buenas noches, ¿cuánto paso desde la última vez? ¿tres años? ¿dos años?” preguntaba el hombre de la noche agregando los motivos por los que tenía muchas ganas de quedarse todo el tiempo posible sobre el escenario. “Perú, gracias por estar aquí” terminaba para pasar a Acompáñame a estar solo y El Amor en donde aprovechaba para dar consejos a las parejas. Seguía con el tema de su nuevo disco Independiente: Mi novia se me está poniendo vieja (dedicado a su madre). Para esto, la escenografía cambiaba cierto tiempo girando y mostrando la parte trasera. Sobre este una pantalla continuaba pasando visuales hasta que apareció nuevamente una mujer (la violinista) con la que Arjona entabló un diálogo invitándola a pasar al escenario. Después de esta teatralización, la mujer apareció para un duelo de violines que introducía Dime que no seguida de Cuando, tema que hiso explotar el público en cantos. No existía persona bajo el escenario que no cantaba a viva voz las canciones, sin duda un público totalmente entregado a su artista.

Y Arjona también entregado a su público dejó un momento para leer los carteles que sus fanáticas le habían preparado. “¿Te quieres casar conmigo?” le preguntaba a una de ellas agregando que mejor “practicaban” antes de casarse para ver si funcionaba. Seguía Señora de las cuatro décadas y para esto tenía que elegir a alguien del público. La “afortunada” fue una señora que una vez en el escenario se reusó a abrasarlo desatando los celos y cólera de las demás fanáticas. Arjona tenía al público completamente rendido ante él, aprovechaba también para dar consejos de matrimonio diciendo que los terapistas no sirven y que solo hay dos opciones cuando uno se pelea: asumir a la pareja o agarrar las maletas e irse. Esta era su introducción para Reconciliación, tema que fue tocado con una batería de baldes a lo Kiko en la Banda del Chavo del 8.

Fusite tu, y Tarde (sin daños a terceros) seguían con el concierto. Pero no fue hasta Te conozco que me di cuenta por completo el tremendo potencial de Arjona para mover masas y hacer que las canciones lleguen a los corazones de miles de personas por más sin sentidos que cante.Las canciones pueden lograr cosas enormes”, decía él mismo con total razón contando la historia del tema que cantaría dedicado a una de sus ex novias. Solo le bastó hacer la introducción de la canción para que el público entero la cante completa y a todo pulmón. Era sorprendente y hacía ansiar ver un público tan entregado en otros conciertos.

Te quiero y Si el norte fuera el sur iban haciendo terminar el concierto. La bandera del Perú aparecía en las pantallas junto a otros personajes como Elvis, los Beatles, Michael Jackson y logos incluidos el de Woodstock y el Rock in Rio. Después de esto seguía la tanda final protagonizada por sus máximos hits: El Problema, Minutos y Mujeres. “Perú, se les quiere, hasta siempre” se despedía dejando al público completamente extasiado después de dos horas de concierto. Sin duda un espectáculo con un artista que sorprende por su capacidad interpretativa. Mover a masas con esas letras que te llevan a la risa no debe ser tarea fácil y si su deficiencia está ahí, su virtud está en la interpretación (¿o sino dónde?). El concierto había terminado, y era momento de regresar envuelto en el mar de gente con mujeres perdidamente enamoradas del guatemalteco. Ahora le toca a Arequipa.

Escrito por Santiago Silva (santiagosv90)

* Fotos por Alejandra Morote Peralta.

Te dejamos con el set list y video del concierto:

1. Lo que está bien está mal
2. Animal Nocturno
3. Hay amores
4. Desnuda
5. Acompáñame a Estar Solo
6. El Amor
7. Mi novia se me está poniendo vieja
8. Dime Que No
9. Cuando
10. Como Duele
11. A ti
12. Señora de las Cuatro Décadas
13. Reconciliación
14. Fuiste tú
15. Tarde (Sin Daños a Terceros)
16. Te Conozco
17. Te quiero
18. Si el Norte Fuera el Sur
19. El Problema
20. Minutos
21. Mujeres

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