Enfrentarse por 1ra. vez a un festival de la magnitud del Primavera Sound me tuvo ansioso desde varios días antes. Era anormal para mi ver en una misma semana a Radiohead, Sigur Ros, LCD Soundsystem, Air, Pj Harvey, Brian Wilson, Tame Impala y un largo etc. Estos nombres eran solo una pequeña parte de los 317 conciertos que tenía para elegir en los 19 escenarios del festival (incluyendo los 6 que estaban esparcidos en las calles de Barcelona).

Agradecí mucho los días previos al festival dedicados a dormir, organizar horarios y decidir los artistas que tenía que sacrificar.

Los main stages y el público desbordando

Publico-Primavera-Sound-2016

Foto: Eric Pamies

La cantidad de gente que desplegaba el Primavera Sound era descomunal. Se habla de un total, sumando todas las fechas, de casi 200 mil espectadores procedentes de 124 países. Un público muy heterogéneo unido por la música y un cartel de lujo. Todos dispuestos a vivir una de las mejores semanas del año paseando por este monstruo llamado Primavera Sound y su decimosexta edición.

La cantidad descomunal de público se sentía sobre todo en los escenarios principales (Heiniken y H&M). Con Explosion in the Sky aprendí que si quería realmente disfrutar a los artistas de uno de estos escenarios, debía ir con bastante anticipación. Sino, el resultado sería no ver nada (estos no eran tan grandes ni altos) y tampoco escuchar (la potencia del sonido también era reducida y muchas veces opacada por el público conversando si no estabas al pie).

Por suerte, para Radiohead ya lo sabía y literalmente fui más de 3 horas antes en busca de un buen sitio. A pesar de eso, ya habían personas ocupando las zonas más cercanas (entre ellas Meme de Café Tacvba). La espera tendría una protagonista: Jehnny Beth de Saavages. Cuando ella se apoderó del escenario Heiniken, lo manejó como quiso logrando ser considerada la mejor frontwoman del festival.

Foto: Andrea Campos

Foto: Andrea Campos

Una hora después, Radiohead salió sabiendo que era el gran headliner del festival y tenía preparado un set list particularmente complaciente al público. Muestra de eso fue su cierre con “Creep”. Quizás no el cierre soñado por sus seguidores, pero sí por el grueso de las miles de personas presentes en el festival.

Las sorpresas no ocurren en los escenarios estelares

Algo que aprendí durante el Primavera Sound es que las verdaderas sorpresas se daban cuando decidía dejarme sorprender y pasearme por los distintos escenarios a probar suerte. En un festival de tal nivel era imposible toparse con una banda “mala”.

Los protagonistas de esas sorpresas eran los escenarios Pitchfork y Adidas. Sobre todo este último donde pude ver a Julien Baker, una chica de 20 años que llegó por primera vez a Europa desde EEUU para robarse el alma de los pocos que nos acercamos a verla. Ni ella lo podía creer.

También fue sorprendente ver al dúo de electrónica industrial Fasenuova, la banda de screamo ibérico Viva Belgrado, lo último del rap español con C. Tangana, la indietrónica de Neon Indian, o al ya consagrado Todd Terje quien tocó en la nueva carpa electrónica del Primavera Sound al lado de la playa y con un despliegue de sonido surround de lujo. En el día cero (gratis para todo el público), desde Suecia, Goat se encargó de ser la sorpresa con su psicodelia tribal.

Foto: Cecilia Diaz Betz

Foto: Cecilia Diaz Betz

Por otro lado, estaban quienes destacaban extra musicalmente como Beach Slang que sobresalió por la actitud de su vocalista. Este completamente ebrio dio su número de celular para que le envíen historias con las que pueda hacer canciones e invitó al público a seguir bebiendo con él al terminar el concierto.

Además de los main stages y los escenarios alternos, también hubo tres escenarios “intermedios”: el Ray Ban, Primavera y Rockdelux. Este último era un auditorio cerrado de lujo donde pude escuchar al genio de Kamasi Washington y en el que me hubiese gustado ver a bandas que requerían más intimidad como Explosion in the Sky.

Por su lado, el Rayban y Primavera fueron los escenarios perfectos para cerrar cada noche hasta ver los primeros rayos de Sol. Battles, Kiasmos, el regreso de The Avalanches, Maceo Plex, y Pantha Du Prince, fueron algunos de los encargados de despedir cada fecha.

Niveles de producción que hay que apuntar

A pesar de las dificultades para escuchar y ver en los main stages si no llegabas con una anticipación considerable, los niveles de producción del Primavera Sound fueron increíblemente sorprendentes.

Por ejemplo, el despliegue del personal de control (médicos y seguridad en uno) que pude ver durante la más intensa y emocionante presentación del festival: Sigur Ros. Mientras ellos tocaban, decenas de personas empezaron a desmayar y descompensarse. Y cuando pensaba que todo se saldría de control, un despliegue de médicos empezaron a correr por las canaletas entre el público dando primeros auxilios y regalando litros de agua a los demás.

Otro ejemplo fue cuando el equipo técnico pudo revivir el sonido que voló en pleno coro de “Eventually” de Tame Impala. Cuando creía que un error garrafal del festival estaba por consumarse, todo fue solucionado, después de unos angustiantes minutos, y la banda pudo volver de una manera épica.

Foto: Eric Pamies

Foto: Eric Pamies

La cantidad de baños (con urinarios que deberían implementar en Perú) y barras lograban que prácticamente no existieran colas (nunca tuve que esperar más de 1 minuto). Los horarios siempre se respetaron, dejaban ingresar con comida, la señal de los celulares no se iba, los ingresos eran fluidos, la variedad de comidas y ferias era asombrosa, y los servicios de transporte permitían salir relativamente rápido, gracias también al civismo y educación de los asistentes que respetaban el orden.

Primavera Sound se apoderó de toda la ciudad y Perú estuvo presente

Al margen de lo que sucedía en el Parc Forum (sede principal del festival). En otras partes de Barcelona sucedía el Primavera Pro, dirigido a profesionales de la industria musical de todo el mundo, y el Primavera a la Ciutat, conciertos en discotecas y plazas (muchos de ellos gratuitos).

Por ejemplo, LCD Soundsystem brindó un show especial días antes del inicio del festival para los pocos afortunados que pudimos ingresar al Barts, una sala de conciertos de capacidad muy reducida. Un lujo total.

En el Primavera Pro se realizaban paneles, ruedas de negocio y más con los nombres más importantes de la industria musical. Aquí fue donde la delegación peruana (IMIP) se hizo presente con empresas como Veltrac Music, I2M Producciones, Kids On Coffee Management, entre otras tanto en algunos paneles de la realidad latinoamericana como también presentaciones en vivo gracias a Marca Perú y Prom Perú.

Foto: Andrea Campos

Foto: Andrea Campos

En el Parc Forum, donde se instaló el escenario Night Pro, se presentaron Gala Brie, Kanaku y El Tigre, Wolves As Friends y Los Outsaiders. Por su lado, en la feria de discos estuvo el sello peruano Plastilina Records quienes llegaron en representación del mercado discográfico independiente del país.

Una anécdota agradable fue cuando mientras esperaba para ver a Sigur Ros, escuché a un grupo de alemanes y españoles conversar sobre las presentaciones de Gala Brie y Kanaku y El Tigre destacando lo curioso que eran las bandas peruanas. También cuando me pude acercar a ver las presentaciones de los peruanos fue agradable ver a gente escuchándolos y uno que otro bailando como loco.

Resumiendo lo mejor

Si tuviera que resumir el festival en sus picos tendría que centrarme en Sigur Ros y Radiohead. La intensidad emocional de ambas presentaciones me tienen hasta ahora (varios días después) sin saber qué pasó, teniendo solo claro que fueron momentos completamente intensos e inimaginables.

Musicalmente Kamasi Washington hizo explotar mi cerebro con su saxofón en el auditorio Rockdelux. También la batalla que significó poder ingresar a ver a LCD Soundsystem en una sala de conciertos para no más de mil personas en la previa al festival fue increíble. Otro momento épico fue poder escuchar a Brian Wilson tocar el Pet Sounds de principio a fin.

Explosion in the Sky y Moderat fueron dos bandas que tuve que ver desde lejos por las dificultades del main stage pero que me dejaron con una deuda pendiente de verlos algún día en un espacio más íntimo. La misma deuda que significó sacrificar la impecable presentación de Pj Harvey (que la tuve que ver desde las pantallas mientras esperaba a Sigur Ros) o Air que por suerte pude llegar por lo menos al final.

Tantos artistas, tantos escenarios, tantas experiencias y momentos al final te dejan atónito. Te confirman que has vivido uno de los mejores festivales que existen en todo el planeta y te llaman a tomar un gran descanso físico y emocional.

Foto: Andrea Campos

Foto: Andrea Campos

Escrito por Santiago Silva (@santiagosv90)

200 Compartir