Para muchos el éxito del Festival Vivo X El Rock radica en la variedad de bandas y en su popularidad. La 8va edición traía un lineup casi del todo extranjero (solo 6 Voltios, Libido, Amén y Mar de Copas por Perú).

Las primeras horas del sábado traían noticias desde medios sociales: ya había gente a las afueras del estadio de la UNMSM desde las 8AM y eso vaticinaba gran aforo.

Llegué alrededor de la 1:30PM mientras tocaba Ill Niño, no esperaba ni más ni menos (manejan la típica fórmula new metal de inicios de los 2000 con guitarras pesadas y gritos matizados por elementos latinos en las percusiones), incluyeron canciones como ‘Re-Birth’ y ‘How Can i Live’. Dato: entre los integrantes había un peruano: Dave Chavarri en la batería.

Seguía Aterciopelados y fue demasiado feeling ver a la banda de Andrea Etcheverri. Abrieron con ‘Cosita Seria’ e hicieron un repaso por lo mejor de su discografía con singles como ‘Baracunátana’, ‘Bolero Falaz’, ‘Florecita Rockera’ e invitaron al escenario a los nacionales Nico Saba de Kanaku y el Tigre y a la pareja Alejandro y María Laura.

Tal vez para algunos uno de los más esperados fue José Madero (vocalista de Pxndx). El mexicano se presentaba por primera vez como solista en un festival. Sin embargo, fue más el peso de su popularidad con Pxndx lo que animó al estadio que sus nuevos temas en solitario.

Hoobastank saltó al escenario casi a las 4PM, la banda de Doug Rabb empezó con Same Direction. Mucha energía, mucho llamado a prender al público, pero la reacción era mínima. Casi todo el mundo esperaba ‘The Reason’ con celulares en mano, tocaron singles como ‘Out Of Control’ y ‘Crowling in the dark’.

Miguel Mateos sí que motivó a todos, el argentino presentó su nuevo disco Electropop e incluyó canciones que casi todos (por no decir todos), coreaban: ‘Cuando seas grande’, ‘Tirá para arriba’, ‘Atado a un sentimiento’, ‘Obsesión’, ‘Llámame si me necesitas’, entre otros. Gran banda, excelentes guitarristas, una puesta en escena impecable.

El bloque “punk” (mejor dicho, pop punk), empezó con Simple Plan. La banda canadiense no dejaba de brincar sobre el escenario y hasta hicieron un mix de covers con ‘Uptown funk’ de Bruno Mars y ‘Can’t feel my face’ de The Weeknd. La banda invitaba a todos a retroceder 15 años, recurriendo a la nostalgia del pasado que fue mejor, con ‘I’d do anything’, ‘Addicted’, ‘Welcome to my life’, ‘Perfect’ y algunas otras nuevas canciones como para aprovechar e ir a los servicios higiénicos.

Ya casi a las 7PM ‘The hell song’ sonaba a cargo de Sum 41, la banda empezó con mucha energía y potencia (se sentía el peso de 3 guitarras) y también se sentían empujones de algunos sectores que empezaban a poguear. La banda presentó su nuevo disco 13 voices (2016).

Garbage fue de lo mejor de la noche, ¿pueden creer que uno podía pasar adelante sin problema? La mayoría optaba por ir a la siguiente zona y perderse el show de Shirley Manson. Qué perfecta performance, impecable en todo sentido. La banda incluyó canciones como ‘Stupid girl’, ‘Cherry lips’, ‘Special’, ‘Only happy when it rains’, ‘I think I’m paranoid’, ‘Empty’ y cerraron con ‘Push it’.

Qué decir de Fito Páez, el argentino desde antes de subir al escenario ya tenía al público en el bolsillo, fue el único en exceder el tiempo permitido y nadie se quejó, sin duda una excelente presentación. Infaltables ‘Circo Beat’,  ‘Mariposa Tecknicolor’, ‘Te vi’ y más, buena compañía mientras aproveché para ir a un food trucks por una hamburguesa.

Papa Roach tocó por primera vez en Lima, llamó la atención que lo hicieran en medio tono menos (considerando que son jóvenes), pero esto hizo que las canciones no sonaran como en antaño: ‘Between angels and insects’, ‘Getting away with murder’, una versión acústica y en spanglish de ‘Scars’, la infaltable ‘Last resort’ y algunas rarezas (considerando a cómo suenan) como ‘To be loved’ y ‘Face everything and rise’.

Ya casi a medianoche Los Fabulosos Cadillacs pusieron a bailar a medio estadio (la otra mitad estaba echada esperando a Cranberries). ‘El genio del dub’, ‘Calaveras y diablitos’, ‘Matador’, ‘Mal bicho’, los argentinos fueron un todo de energía en hora y media de show.

El festival continuó con una de las bandas más esperadas: The Cranberries. Los irlandeses, liderados por Dolores O’riordan, hicieron un repaso por lo más conocido de su discografía. A estas alturas de la noche (pasada la 1AM del domingo), las personas empezaron a retirarse en grandes cantidades y solo continuaron en pie aquellos que llegaron tarde y que esperaban ver a Scott Stapp de Creed, Los Pericos y Gondwana hasta casi las 5AM.

Vivo x El Rock es el festival de rock más grande del Perú. Su crecimiento ha sido imparable durante todas sus ediciones marcando un precedente nunca antes visto. Esta octava edición tuvo ingresos ordenados y poca cola en los baños, aunque el sistema de los food trucks colapsó.

En resumen, se trató de una fecha que suma a nivel de experiencia en festivales, en esta ocasión no hubo desorden con los ingresos. Lamentable el sistema de comidas, colapsó. Hay detalles que deben seguir puliéndose para sentirnos todos orgullosos de por fin tener en Perú un festival de la magnitud de los más grandes de la región.

Crónica por Daniel Vergaray.

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