Hace cuatro años Blur hizo su histórico retorno a los escenarios con su formación original en el London’s Hyde Park y como acto principal del Glastonbury 2009. El regreso del cuarteto quedó inmortalizado por el documental No Distance Left to Run, el cual revivió el sueño de ver a los íconos del brit pop noventero otra vez juntos, especialmente luego del éxito de Damon Albarn con Gorillaz y el distanciamiento de Graham Coxon de la banda.

Fue así como este 2013 llegarían por primera vez a Lima para abrir su gira por Sudamérica, la cual los llevaría luego al Quilmes Rock de Argentina, Uruguay, Chile y finalmente al Planeta Terra Festival de Brasil. La cita con el Perú fue el martes 29 de octubre en el Estadio San Marcos para concretarse como uno de los conciertos más importantes del año.

Lo que se nos ofreció fue un concierto conformado por hits tras hits que sacudieron al público sin dar oportunidad para un respiro en un show intenso y corto. Pero además de grandes éxitos pudimos ver en vivo la sinergia de cuatro grandes de la música en un show de lujo donde encontramos lo mejor del britpop con matices de pasaron desde el clásico sonido de «Madchester» hasta raíces del country del sur de Estados Unidos y el góspel afrodescendiente que llenó la noche de la magia de Blur.

Pero vayamos por el comienzo. La velada la inició Francois Peglau, el ex Los Fuckin Sombreros y El Ghetto, quien ahora nos ofrece los temas de sus dos producciones como solista. El show que nos entregó Francois demostró estar a la altura del evento y terminó opacando los actos que seguirían. Los segundos sobre el escenario serían Unión Cinema, la banda del ex bajista de Libido, quienes prácticamente debutaron ante el público nacional el día de ayer. La banda ofreció buenos temas, que sin embargo se vieron ensombrecidos por el acto anterior. Tal vez hubiera sido buena idea que ellos abrieran el concierto, antes de Francois Peglau.

El tercer acto nacional sería una de las bandas más importantes y queridas del rock peruano, Mar de Copas. Sin embargo, la banda no recibió la respuesta que normalmente recibe con la inmensa cantidad de público que los sigue. La gente prestó poca atención a los temas, que además sonaron por debajo del estándar de sonido que solemos tener de Mar de Copas. Incluso fuimos testigos de que en plena Suna les bajaron el volumen, como diciéndoles que el tiempo se les había acabado. Toda una falta de respeto que obligó a la banda a dejar el escenario luego de terminar la canción.

Tal vez Mar de Copas fue la banda que menos se acomodó a los gustos del público de Blur. Pero bueno, el plato fuerte estaba aún por llegar. Ya muchos conocían el setlist que se nos ofrecería en Perú, sin embargo, no importa cuántas veces lo escuches en tu casa, una vez que arranca el concierto te invade la emoción y la sorpresa de ver por fin a tus ídolos sobre un escenario peruano.

Blur comenzó su concierto con Girls & Boys, el primer sencillo del Parklife (1994), tema que catapultaría a la banda al estrellato mundial. Tremenda línea de bajo que sacaba a luz todo el estilo de Alex James para despertar el baile de esta fiesta. Realmente tomó un poco de tiempo poder cobrar conciencia de tener por fin ante nuestros ojos toda la manera característica de Alex y su clásico Fender Presicion Bass.

Pero el show definitivamente giró en torno a Damon Albarn, quien arrancó con toda la energía propia de uno de los genios musicales de esta era. Si bien el cantante no pudo interactuar tanto con los fans peruanos los días previos al concierto, cosa que sí hizo el resto de la banda en el aeropuerto y durante el lunes, la deuda quedó subsanada con la entrega que ofreció desde los primeros acordes. Un verdadero frontman dispuesto a empilar a la gente, animando con agua el desenfreno del pogo de los de más adelante.

El turno de Graham Coxon llegó con las primeras notas de Beetlebum. Grandes temas que marcaron a toda una generación que creció con los videoclips interminables de la videografía de Blur que pasaban en cable, ahora por fin sonando en vivo en nuestra ciudad. Pero más allá de la fanaticada por Blur, es indiscutible la calidad de música que se nos ofreció el día de ayer. Cuatro coristas, dos hombres y dos mujeres, le daban todo el soul al concierto. Además teníamos una sección de tres bronces para los arreglos clásicos y un tecladista que acompañaba al cuarteto. Pues no se escatimó en nada para ofrecer toda la riqueza musical de Blur, la cual rescata de tantas tradiciones que van desde el country americano hasta los ritmos afrodescendientes que caracterizarían los últimos trabajos de Albarn.

El turno de las “caletas” llegó con Out of time, Trimm Trabb y Caramel, por así llamar a la sección del concierto que no estuvo conformada por sencillos. Si bien este fue un concierto de grandes éxitos, intenso y fugaz, también se pudo llevar más por el lado introspectivo que caracteriza a Blur. Pues esta banda tiene suficiente trayectoria y discografía como para mandarse con un show de hasta tres horas.

El pico de la noche comenzó con Coffee & TV, la cual vino seguida de un pequeño tributo al difunto Lou Reed con un fragmento de Satellite of Love. “Bye Lou” dijo Albarn en uno de los momentos más emotivos de la noche. Estaba todo tan feelin que no pudo seguir otro tema que Tender. “Oh my baby” sonaba desde las entrañas de Graham en un lamento blues. Una intensa emoción que hace a una banda como Blur trascender de los límites que constriñen una categoría como “brit pop”.

A estas alturas ya solo seguía ir a lo seguro con los clásicos. To the end, Country house y Parklife con la participación del mismísimo Phil Daniels (el mismo del videoclip) sacaron lo mejor del público y End of a century demostró su calidad de himno propio de una banda inglesa. En eso Damon se dirige a uno de los de adelante que le pedían que siga tirando agua para calmar el calor de los fanáticos de la primera fila. “No problemo” dijo el cantante para salpicarlos.

Se fueron con This is low y volvieron para el encore con Under the westway. El final del concierto fue propio de una banda que viene cerrando los festivales más importantes de Europa y el mundo. Así que se tenían guardado un cierre del concierto capaz de encandilar grandes masas de público. “Its a pleasure to be here. Hope you dont forget us” dijo Albarn entre For tomorrow y The universal para darle el toque épico a la noche y cerrar con Song 2.

Blur llegó por fin a Lima para demostrar que son una de las bandas más influyentes de los 90s. Más allá del britpop, esta banda es evidencia del crisol de culturas y tradiciones que hicieron a Inglaterra ser la cuna y cúspide de lo mejor de la música popular de las últimas décadas. Un verdadero lujo tenerlos por fin en nuestra ciudad.

Finalmente les contamos que acabado el show se fueron a tomarse unos tragos a El Dragón de Barranco, donde tuvieron un ligero contacto con algunos fanáticos que los siguieron hasta el bar. Un bonito gesto de parte de Blur por conocer nuestra ciudad en los pocos días que estuvieron acá.

Setlist:

(Theme for Retro)
1. Girls & Boys
2. There´s No Other Way
3. Beetlebum
4. Out of Time
5. Caramel
6. Trim Trabb
7. Coffee & TV
8. Satellite of Love (tributo a Lou Reed)
9. Tender
10. To the End
11. Country House
12. Parklife
13. End of a Century
14. This is a Low

Encore:
15. Under the Westway
16. For Tomorrow
17. The Universal
18. Song 2