Ciudad-Rock-01Ciudad Rock apuntaba a ser el gran festival de rock popular del Perú. Un formidable cartel con los máximos representantes del rock en español y un estelar ícono de la música alternativa en inglés, un escenario gigante con grandes pasarelas y una infraestructura imponente, y un estadio repleto de amantes de la música parecía la formula necesaria para que Lima se sienta orgullosa de tener un nuevo festival.

Sin embargo, todo esto se fue al tacho con una producción que será recordada por tener los peores servicios que se han podido ver en conciertos de este calibre: colas de más de una hora para comprar cerveza, comidas y bebidas que se agotaron en todo el estadio cuando faltaba más de 3 horas de festival, fallas con el sonido, falta de seguridad, robos, una hora de retraso en el horario programado y más hicieron del Ciudad Rock una experiencia desagradable para muchos de los que compraron su entrada esperando vivir una noche inolvidable.

Sorprende bastante viniendo de una productora como Kandavu con tantos años de experiencia en nuestro país caracterizada por realizar conciertos de altísimo nivel. Es que las exigencias logísticas que involucran tener un festival de más de 12 horas ininterrumpidas con 16 bandas ante más de 20 mil personas pueden terminar en un caos. De hecho los problemas se veían venir desde el cambio del local por irregularidades con el IPD, quienes decidieron negarles el alquiler del Estadio Nacional, o la triste cancelación de Jarabe de Palo por problemas de salud de su cantante.

Ciudad-Rock-02Pero vayamos a hablar de lo bueno. El cartel del Ciudad Rock pintó atractivo por su combinación de grandes luminarias de la talla de Fito Páez, Café Tacvba y Hombres G como también de propuestas más frescas y alternativas como Estelares, Lo Pibitos y Los Vicentes, además de los clásicos nacionales como Rio, Mar de Copas y Amen. Sin duda una maratónica jornada que prometía desde su inicio.

Con tantas bandas había que hacer un esfuerzo por guardar energías y tuve que sacrificar a las primeras del cartel. Llegué al Estadio Monumental a las 5.30 pm cuando estaba tocando la banda uruguaya No Te Va Gustar. Pensé que me los perdería pero el retraso en los horarios me jugó a favor en este caso. Quise alistarme para ver a la primera banda de reggae argentino y me aventuré a buscar una cerveza pero desde entonces las inmensas colas terminaron alejándome de poder disfrutar un refrescante sorbo escuchando a una de mis bandas favoritas.

El show de Los Pericos repasó sus grandes éxitos que incluyeron una versión de “Sin cadenas” con Emiliano de NTVG. Los siguientes fueron RIO, quienes desataron el furor del Estadio que ya se mostraba con abundante gente. En eso, en plena canción se va el sonido. Pasaron cerca de 5 minutos hasta que volvió y los nacionales regresaron para recibir el inmenso cariño del público. Acabada su presentación le siguió el turno a Miguel Mateos para traer el sonido de los sintetizadores y recordar sus épocas de gloria. En lo personal, lo mejor del concierto estaba aún por llegar.

Ciudad-Rock-03Ya siendo de noche apareció Café Tacvba sobre el escenario vestidos con unos fluorescentes atuendos para demostrar que son la encarnación de la música popular latina. Como es típico en sus presentaciones, los comentarios sociales no faltaron: desde crítica a la minería, un recuerdo a los 43 estudiantes desaparecidos y una invitación a la marcha antitaurina del 1 de noviembre. “Déjate caer”, “Eres”, “El baile y el salón” y “La chica banda” demostraron su poder para animar un estadio.

Pero el toque de revolución rock n roll llegó con Fito Páez, quien invocó a íconos como Charly García y Pete Townshend. Su presentación estuvo cargada de una actitud rockera con burlas de los “chicos ricos con cámaras” de adelante y quejas a la producción por no iluminar las zonas traseras, además de fastidio porque en el escenario del costado hacían bulla mientras preparaban a la siguiente banda. Con su piano de cola y la guitarra eléctrica Fito nos regaló “11 y 6”, “A rodar mi vida”, “Mariposa tecknicolor” y una versión de “Circo Beat” cantando “rayos y culebras con Chabuca Granda”.

Ciudad-Rock-04Los siguientes fueron los Hombres G para desatar los alaridos y suspiros de las chicas cocodrilo que mueren por Summers. Los españoles demostraron su peso en las radios locales y que luego de más de treinta años de trayectoria siguen siendo la sensación. Lo mismo se puede decir de los Enanitos Verdes, una de las bandas argentinas con más pegada en nuestro país quienes recordaron sus visitas al Sargento Pimienta algunas décadas atrás.

Para estas alturas ya pasada la medianoche el público estaba agotado. Las bebidas y la comida llevaban varias horas de haberse acabado y muchos optaron por irse antes de recibir al gran estelar de la noche: The Wallflowers. La banda que saltó a la fama en los noventas cuando el videoclip de “One Headlight” rotaba en canales como MTV le tocó tomar el inmenso escenario que estaba repartido en dos y hacerlo suyo por completo. Sin embargo, el marco de gente fue decepcionante, más de la mitad del estadio había optado por irse demostrando que el esperado headliner sorpresa no cumplía las expectativas de la mayoría.

Ciudad-Rock-05Los liderados por el hijo de Bob Dylan cerraron el festival con el estadio casi vacío. Los pocos que se quedaron se ganaron con un show que defendió la tradición del rock anglosajón en la noche. Una pena por ellos el tener que salir a tocar cuando la fiesta ya había muerto. Así terminó la primera edición del Ciudad Rock, un festival que lamentablemente dejó un sabor amargo entre los asistentes que esperaron no solo escuchar bandas de su agrado, sino vivir toda una experiencia de festival.

Te dejamos con más fotos de la fecha: