Marc nos dijo que Dorian no se entiende sin lo que fue Barcelona de los 90 y su amor por La Movida española de los 80. Los cierto es que lo suyo es una continuación del legado que el indie español nos ha entregado a lo largo de tantos años. Dorian es actualmente la punta de lanza de la escena alternativa ibérica, pero hace ya bastante que los catalanes dieron el salto del under hacia los grandes escenarios. Hoy por hoy son un acto obligado en festivales como Benicássim o Primavera Sound, además de repletar recintos en países como México, donde grabaron sus últimos discos.

Diez años y un día, su más reciente producciónes actualmente el único disco perteneciente a un grupo indie en el top 10 de ventas de discos en España. En este álbum reinventan los clásicos de la banda en un formato acústico, una nueva versión unplugged de la banda. Pero la esencia de Dorían está en los sintetizadores y las guitarras eléctricas. Y eso fue lo que recibimos el jueves 28 de mayo en la discoteca Céntrica, un concierto que encarnó la sinergia entre el rock y la electrónica.

Tras los actos de apertura de Carlos Compson y Mercury Toys, los estelares salieron pasada la medianoche. Dijeron que Lima era una asignatura pendiente y que nos esperaba una larga fiesta. Arrancaron con «Tristeza» y «Soda«, su tributo a la banda de Gustavo Cerati, pero la euforia comenzó con «Verte Amanecer«. Cuando llegó el turno de «Arrecife» y «Los Amigos Que Perdí» entendimos que Dorian es un banda para las masas, para cantar himnos generacionales a todo pulmón. Pero ahora los teníamos en un escenario íntimo para unos pocos privilegiados, así que tremendo lujo el nuestro.

Con «Cualquier Otra Parte» y «Paraísos Artificiales» se despidieron por primera vez y luego volvieron para entregar el encore. Marc se puso la bandera nacional como capa y nos habló sobre los gobiernos corruptos, malestar que compartimos peruanos y españoles, con respecto a la destrucción del medio ambiente y la minería, tema tan latente en nuestro país. De ahí que estarán tocando este sábado en La Oroya, ciudad que vive en carne propia la contaminación ambiental.

El final de la noche fue algo muy especial. No tenían pensado tocarla, pero con plumón se ve que «La Tormenta de Arena» fue incluida momentos antes de subir al escenario para cerrar el concierto con Marc cantando «todo lo que siento por ti, solo podría decirlo así» entre lágrimas. Un cierre desgarrador.

La primera presentación de Dorian en Lima estrechó un lazo de amistad con su público local.Pero el encuentro no acaba ahí, ellos estarán este sábado tocando en el Festival Oroya Dreams. Así que ahí tenemos una segunda oportunidad.

Ahora los dejamos con las fotos de anoche por Diego García Cadenillas.