Empire-of-the-Sun-PeruLas nuevas tendencias de música juvenil encontraron sus polos opuestos en Lima. El electropop de fantasía de Empire of the Sun colisionó con el introspectivo dream pop de Diiv. ¿Quién salió vencedor en este duelo de bandas? Eso trataremos de resolver en esta crónica de lo sucedido el martes 17 de noviembre en el Anfiteatro del Parque de la Exposición.

Diiv, al igual que Empire of the Sun, puede dar la impresión de ser una banda psicodélica. Sin embargo, su psicodelia nace de un lugar distinto. Nace de un caos similar al distorsionado mundo de Nirvana y Sonic Youth. Lo que sorprende es que la caótica vida Cole, líder del proyecto, resulte en esta música tan melódica que propone en sus viajeros punteos de guitarra con susurros shoegazing.

El show que nos trajo Diiv fue un verdadero desorden. Su pésimo baterista se equivocó varias veces y no parecía conocer las canciones; Cole dijo “we are Diiv” antes de presentar casi todos los temas y sus agradecimientos a EOTS sonaban más cachacientos que sinceros; y el bajo de Ruben Perez casi ni se escuchaba. Su música se sostuvo principalmente por las guitarras y los delirantes murmullos.

Diiv will always make drug music” dijo Zach en una reciente entrevista. Pues a pesar de sus problemas con la heroína que resultaron en el escándalo del 2013 cuando fue arrestado por posesión de drogas junto a su pareja Sky Ferreira, las experiencias con las sustancias continúan siendo una temática recurrente en las canciones de Diiv. Tantos enredos y adicciones vienen retrasando su esperado segundo disco. Is the Is Are está programado para salir el 6 de febrero del 2016 tras casi tres años de postergaciones.

Pero fue justamente ese caos lo que hizo tan divertido el show de Diiv. Su falta de profesionalismo y su desafiante, a la vez que despreocupada, actitud nos tuvieron atentos a ver qué más podría hacer estos locos que jugaban de visitantes ante el público de EOTS. De todas maneras hubo algunos fanáticos que les hicieron el aguante. “I know you from the airport and the hotel” dijo Zach a quien le regaló un chullo entre la mancha que saltaba y gritaba más adelante.

Lo más gracioso fue que, una vez acabada su presentación, los mismos músicos de Diiv tuvieron que hacer de plomos. Volvieron para recoger sus cables, cargar sus pedales e instrumentos, lo cual nos dejó la duda si el gesto fue una declaración de principios DIY o simplemente la precariedad de no contar con un staff que incluya plomos. Preferimos creer que fue una respuesta ante el cuadriculado glamour que se nos venía.

Ahora le toca el turno al fantástico mundo de Empire of the Sun. La expectativa por ver en vivo el universo paralelo creado en su imagen, sus videoclips y su música nos tenía ansiosos. En eso suena un pequeño sample de “Trans Europa Express” y se apagan las luces. Luego entran las cuatro coreógrafas disfrazadas y comienza un video introductorio con un viejito a lo Zordon de Power Rangers.

Luke Steele sale junto a un baterista y un guitarrista. Nick Littlemore, la otra mitad del dúo, prefiere dedicarse a la producción en el estudio y dejarle las giras a Luke, al menos hasta que le paguen el dinero suficiente. De arranque EOTS resalta por la potencia en volumen y la nitidez de su música que estaba fuertemente apoyada en los visuales y las coreografías.

De la noche resaltaron los temas “We are the People”, “Walking on a Dream” y “Standing on the Shore” de su álbum debut. De su segundo disco, la única memorable fue “Alive”. La dupla de Nick y Luke ha destacado por componer verdaderos hits pop pero también varios temas flojos. Esperemos que su tan esperado tercer disco traiga consigo éxitos como los de su primera entrega.

Dicho esto, al comparar a EOTS y Diiv, debo confesar que me quedo con Diiv. La psicodelia domesticada y calculada al milímetro de EOTS se asemeja más a Disney que a un concierto de rock. Sus tópicos retrofuturistas y sus visuales clichés, romper la guitarra o el solo de Luke mientras la coreógrafa le baila a sus pies bordean con lo caricaturescos. Además sus letras repletas de mensajes positivos parecen sacadas de un libro de autoayuda barato.

En cambio el caos de Diiv mantiene vivo el espíritu del rock & roll. Las vidas conflictivas y alborotadas de Zach y compañía generan mayor curiosidad por conocer las historias detrás de sus canciones. Además que las letras de Diiv son más abiertas y profundas que las de EOTS, las que se vuelven predecibles y simplonas. ¿Tú qué opinas? ¿Estás con Diiv o con Empire of the Sun?

Ahora les dejamos las fotos por Diego García Cadenillas.