Zoe-en-Lima-2014La eterna pregunta de por qué Lima no tiene un festival de música independiente, fresca, contemporánea y que está dando la hora, parece haber terminado. Lima ya tiene su festival y ayer, sábado 20 de septiembre, se demostró. El Festival L.I.M.A. ha aparecido como una nube salvadora que esperemos crezca año tras año y no muera en el intento de ser un eje fundamental de la industria independiente regional.

El Festival L.I.M.A. convirtió la ciudad por cuatro días en una sede de la música independiente Latinoamericana. Teníamos por un lado conferencias y conversatorios con profesionales de la industria, por otro lado showcases en distintos locales de toda la ciudad con bandas de Chile, Argentina, Colombia y Perú, y para terminar un concierto estelar el sábado 20 de septiembre que brindó música ininterrumpida con lo último que ha parido nuestro continente.

Telebit-en-Lima-2014Fue muy paja llegar temprano esperando encontrarme una banda de medio calibre abriendo el festival, y toparme con Telebit, una banda Colombiana que salió de frente a romperla caracterizados con una raya roja en la cara. Con un electro rock con sus toques latinoamericanos, los colombianos supieron poner a bailar los primeros cuerpos que se hicieron presentes con una puesta en escena sorprendente. Si esto arrancaba así, no quería ni imaginarme lo que seguiría.

De arranque el Festival L.I.M.A. nos demostraba que esto era más que el concierto de Zoé, era un día para celebrar la música a la cual los medios tradicionales le dan la espalda. Y es que eso no es solo tema de Perú, todas las bandas del festival en entrevistas volvían a lo mismo “en mi país la cosa está difícil, uno tiene que autogestionarse”. Y es que queda claro que los medios tradicionales día a día dejan de ser una opción importante y hay que voltear a ver otros caminos que pueden dar mucho mejores resultados.

Maria-Colores-en-Lima-2014No por nada Daniel & The Dead End aprovechaba el escenario para dejarnos claro un mensaje: “no escuchen radio, que se joda la radio”. Esto fue después de que la joven banda local Riviere pasara por el escenario alterno y empalmara con Burbujas, una banda argentina que llegó para ponerle la cuota de un pop más meloso a la noche.

La nueva banda nacional Takeoff & Landings hizo su aparición en vivo y le dio pase a la chilena María Colores quien con un teclado y una guitarra se encargó de encantar con su cálida voz y un tributo a Cerati que cautivó a gran parte del público ganándose fuertes aplausos. A estas alturas del festival las ansias por ver a Zoé aumentaban, pero tendríamos que esperar un poco más.

Seguía Tourista, una de las bandas nacionales con mayor proyección y que en esta noche nos soltó algunas de las canciones que saldrá en su primer disco de larga duración. Le dedicaron “Anestesia para gatos” a sus nuevos amigos de Telebit que ya estaban en el público pasándola bomba y también recordaron con “Requiem” a Raúl Pereira, la histórica voz de El Polen.

Tourista-Festival-LIMAPor ahí entre el público también podíamos ver a la gente de Niño Cohete, Burbujas y las demás bandas todas compartiendo del festival. La noche se hacía eterna y Altocamet de Argentina se subía nuevamente a un escenario nacional. Al otro lado, en el escenario estelar, Niño Cohete ya tenía todo armado cuando de pronto lo empiezan a desarmar y entra el staff de Zoé. ¡Cambio de planes! Había llegado la hora del estelar de la noche, a la hora pactada a pesar de que el horario se había retrasado, Zoé estaba listo para volver por segunda vez a un escenario peruano.

Todo el ambiente estaba preparado: música de fondo para entrar en el mood y a esperar. “Vamos a levantar, un vuelo cósmico, vamos a alimentar la fuente de poder, para sentirse bien, para sentir mejor…”. Zoé ya estaba en escena y nos cantaba “No hay dolor” introduciéndonos en su mundo y como recordándonos que la pasaríamos bien en el viaje, sin dolores e introducidos en un sueño del que pronto despertaríamos.

“No tengas miedo, déjate llevar, que tarde o temprano, tienes que despertar…”, seguía cantándonos León Larregui con “Dos mil trece”. Una larga introducción que nos invitaba a ingresar a ese mundo onírico que crea Zoé cuando se posa sobre un escenario. Teníamos al frente una de las bandas más importantes del rock latinoamericano en la actualidad directo desde México. Un show con el sonido más sofisticado del continente con una altísima producción con hasta cuatro sintetizadores sonando en simultáneo.

Zoe-en-Lima-2014-2Era la segunda vez que lo hacían en Perú, y su fanaticada había crecido largamente y curiosamente con sus temas más nuevos. Fue así que se mandaron con una gran cantidad de tema del Programatón. La banda estaba mucho menos introverida que cuando los vi por primera vez en la Discoteca Vocé, ahora parecían estar con una actitud más festivalera como intentando empilar al público, interactuando más con él y rompiendo esa mística que caracterizaba a la banda.

Me sorprendí cuando “Arrullo de estrellas” hizo que se prendan lucecitas en el público, todos sacaban su celular para grabar el último hit de la banda. “Te lo digo desde el alma, y con el corazón abierto…” cantaban todos. Los visuales no eran de esperarse menos y es que Zoé en vivo es toda una experiencia extra musical, es un viaje y es por eso que de alguna manera me empezaba a fastidiar que ahora la banda dedicara más tiempo a interactuar con el público rompiendo un poco esa magia, aunque tampoco estaba mal. Incluso invitó a los de la segunda zona a pasar adelante, pero los de seguridad lo impidieron.

Y como para no bajar el ambiente logrado, León agarró la acústica y se mandó con “Paula” una de esas canciones que había dejado de tocar por mucho tiempo. Las canciones del último disco siguieron protagonizando el set list de la noche hasta que llegó “Labios rotos” y anunciaron el fin de su presentación.

Zoe-en-Lima-2014-3Fue como si me despertaran de golpe, no lo podía creer, cunado uno tiene tan poco tiempo como en un festival casi nunca hay encore y pensé que todo estaba echado a perder. En el escenario alterno Autobús ya estaba listo con las guitarras puestas para empezar; sin embargo, el milagro ocurrió y Zoé volvió a aparecer en escena. Imposible satisfacer con tan poco tiempo a todos, pero por lo menos unas cuantas canciones más valían.

Era una larga despedida que empezaba con “Luna”, como para volver a introducirnos y no despertar de golpe sino de a pocos. El bajo de “Reptilectric” fue quizás uno de los momentos cumbres de la noche, esa canción que abre el disco con el que tuve la suerte de conocerlos. No quería que el concierto termine, pero ya era hora. “Y todo el tiempo estoy pensando en ti, en el brillo del Sol, en un rincón del cielo…”, cantaban todos.

El final había llegado, y fue así como después de sepultarnos con “No me destruyas”, Zoé cerró su presentación cantándole al amor con “Love” al mejor estilo beatlelesco.

Zoé tenía para tocar una hora más, la verdad ni sé cuánto tiempo había pasado, pero la presentación de la banda mexicana había terminado y era momento de seguir con el festival, a pesar que el grueso del público se empezaba a ir.

Niño-Cohete-en-Lima-2014Todavía quedaban algunos que caminaban para ver a Autobús y Niño Cohete de Chile, otra de las grandes promesas del festival y que se ganó una buena cantidad de seguidores en esta primera llegada a Perú en donde nos presentaron su genial disco Aves de Chile (2013). Sin duda, una de las grandes revelaciones del festival junto a Telebit. Los chilenos nos presentaron canciones con un sonido muy orgánico propio de Concepción, la ciudad desde donde llegaron y donde grabaron su primer disco en medio de la naturaleza en el lago Lanalhue.

Después de Niño Cohete sí casi no quedó nadie para Los Outsaiders y Wolves As Friends, el proyecto solista de Rodolfo Cáceres quien se apareció con toda su banda para cerrar el festival como los grandes a pesar que ya no quedaban más de 100 personas en el público. Cautivó con una presentación muy intima y perfecta en la que terminó regalándole su disco a todos los que nos quedamos hasta el final. Un gran gesto de humildad de un gran artista que muy pocos pudieron ver.

Dengue Dengue Dengue nunca apareció, pero seguramente  ya hubiese estado de más ya que el público había dejado el local después de ver a las bandas principales. Falta de cultura de festival o interés por lo nuevo que esperemos poco a poco vaya cambiando. Sin duda el Festival L.I.M.A. ha sido un gran avance y un gran riesgo que esperemos dé frutos con el tiempo, ya que ha sido algo sin precedentes en nuestro país.

Escrito por Santiago Silva (@santiagosv90)

Van algunos videos de ayer: