Crónica: Morrissey en Lima – 19 de diciembre 2015

A The Smiths le bastó cinco años y cuatro discos para convertirse en un mito del indie rock. Nacidos en una Manchester post industrial sucumbida en la apatía de jóvenes desempleados a causa de las medidas económicas de Margaret Thatcher, su postpunk se distinguió de sus contemporáneos por el romanticismo, la miseria, el humor y la irreverencia que Morrissey mostró en sus letras fuertemente influidas por la literatura británica de Shelagh Delaney y Oscar Wilde, así como una imagen que recogía de ídolos juveniles del cine de Hollywood a lo James Dean como también de Truffaut, Pasolini y Godard.

En cuanto a la música, eran años en que el glam rock y el heavy metal revivían el mito de los guitar heros. Pero Johnny Marr le dio la espalda a los solos épicos y la distorsión. En cambio nos trajo melodiosos arpegios de jangle pop que se convirtieron en el arquetipo del indie: la idea de ir contra la exagerada actitud del macho triunfador del rock de estadio y adentrarse en un estilo íntimo, vulnerable y personal. No por nada Johnny Marr ha sido llamado “el último gran estilista de la guitarra de Gran Bretaña”.

This Charming Man” fue su primer éxito que los llevó a su histórica presentación en el Top Of The Pops el 24 de noviembre de 1983 cuando Inglaterra vio por primera vez a un enjoyado Morrissey meneando un racimo de flores mientras cantaba “will nature make a man of me yet?”. Fue aquel momento que explotó la ferviente devoción por The Smiths. Tras desafiantes títulos como Meat is Murder (1985), su obra maestra The Queen is Dead (1986) y Strangeways, Here We Come (1987), la banda se disolvió en la cúspide de su carrera por diferencias artísticas entre Marr y Morrissey.

¿Qué sería de Morrissey sin Marr? La respuesta fue Viva Hate (1988), lanzado tan solo seis meses después de Strangeways, incluyó el hit “Suedehead” con el que despegó su carrera en los Estados Unidos. Su trabajo en solitario terminó de consolidarse con Vauxhall and I (1994) y You Are the Quarry (2004), y ahora nos tocó conocer World Peace Is None of Your Business (2014), su décima entrega que lo trajo al Perú para saldar la deuda que nos dejó en el 2013 tras cancelar las dos presentaciones –y se rumoreaba una tercera- en Lima.

La cita esta vez se dio en el Parque de la Exposición donde cerca de tres mil personas colmaron las graderías del Anfiteatro para escuchar el último gran concierto del año. ¿Acaso fue también el mejor concierto del 2015? Morrissey es un ídolo en el que sus fans descubren una profundidad infinita, alguien que tanto su estética como su ética evocan un fervor como pocos íconos del rock han logrado. Pues fue eso lo que nos trajo Steven Patrick en este reencuentro con los peruanos, un show que fue un himno a la vida y al amor pero también cargado de urgentes denuncias sociales, políticas y económicas que comprometieron a la audiencia y dejaron a más de uno pensando sobre sus responsabilidades en este cruel sistema.

Tras la proyección de videos de The Ramones, New York Dolls, pop de los sesentas, flamenco, escenas de películas y mensajes como “Thatcher pays police”, a las 9.30 pm apareció Morrissey y su banda vestida de skinheads para iniciar la noche con “Suedehead”. Rápidamente el lado punk llegó como una cachetada con “Ganglord” y los impactantes videos de violencia policial en el que se golpeaba hasta la muerte a gente y perros. Interesante analogía para pensar tanto en los derechos humanos como en los animales. Siguieron con la versión de Simon & Garfunkel de “El Cóndor Pasa” tal vez para hacernos sentir más involucrados aun. Así pasamos de la crueldad a respirar un aire esperanzador con esta versión folk.

El clásico trémolo de la guitarra de “How Soon is Now” fue el encargado de subir el volumen a la noche. Aquellas electrificantes guitarras se metían por el cuerpo y vibraban en nuestras cabezas con una intensidad que merece ser mencionada como uno de los momentos más excitantes de la noche. Obviamente mérito de Marr en hacer que aquella guitarra insignia de The Smiths siga sonando ácida y psicodélica tres décadas después de su creación. Sin embargo, no se podría decir lo mismo de “This Charming Man” interpretada por Morrissey y su banda en una versión punky que da la espalda a los arpegios y arreglos de Marr que hicieron de aquel tema su primer éxito.

Pero no vayan a pensar que el concierto se basó en el legado de The Smiths. Los temas que recibieron mayor respuesta del público fueron los de la carrera en solitario de Morrissey, especialmente “First of the Gang to Die” y “Everyday is like Sunday”. En cuanto a “World Peace Is None of Your Business”, un título que podría parecer panfletario y hasta ingenuo para alguien ajeno al mundo de Morrissey, resultó urgente e importante en el contexto actual del mundo.

Morrissey nos ofreció un show que no se quedó en el romanticismo ensimismado en el yo sino que también aprovechó el espacio y la audiencia para denunciar y comprometer al público con temas tan actuales como el cambio climático. “Meat is murder” fue el mejor ejemplo de esto. Con imágenes de camales se mostró lo que hay detrás del plato de comida que muchos consumen a diario y la innecesaria muerte que significa. Es importante saber que el mayor causante de contaminación ambiental es la industria de la carne. “¿Cuál es tu excusa ahora? La carne es asesinato” se proyectó en las pantallas al final de la canción.

También es importante mencionar a Boz Boorer, el guitarrista responsable del sonido de Morrissey desde 1991, quién recibió la mayor cantidad de aplausos de parte del público al momento de presentar a la banda. Morrissey en vivo fue un show oscuro y agresivo tanto en su sonido como en sus denuncias que pueden causar distintas reacciones pero jamás dejarte indiferente. De ahí que cerraran con “The Queen is Dead”, la misma que da el título a uno de los discos más influyentes de la historia del rock, que además sigue siendo desafiante en su amenaza de muerte a la reina de Inglaterra.

11.10 pm acabó el show de Morrissey en Lima. A pesar de eso, la gente no se movió de sus sitios por más de diez minutos con la esperanza de que regrese Mozz. Dijo que esta sería su última gira por Sudamérica y tal vez una de las últimas presentaciones de su carrera. La situación actual de la industria discográfica ha hecho que Morrissey pierda interés por seguir en el círculo mercantil de grabar el disco y luego hacer su gira. Sea cual sea el futuro de Morrissey, su presentación en Lima será recordada como un intenso y emotivo adiós.

Crónica por Gerardo Silva. Fotos por Diego G. Cadenillas

Setlists:

1. Suedehead
2. Alma Matters
3. Speedway
4. Ganglord
5. El Cóndor Pasa
6. How soon is now
7. First of the gang to die
8. World peace is none of your bussiness
9. Kiss me a lot
10. I’m throwing my arms around Paris
11. This charming man
12. Every day is like sunday
13. The world is full of crashing bores
14. Starcase at the university
15. The bullfighter dies
16. I will see you in far-off places
17. Jack the ripper
18. What she said
19. Meat is murder
20. You have kill me
21. Let me kiss you

Encore:
22. The queen is dead.

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