The Rolling Stones son el máximo símbolo de la juventud y la rebeldía del rock. Lo han sido desde 1963, cuando Andrew Oldham, su primer manager y productor, definió la imagen de la banda como los chicos malos de Inglaterra. “¿Dejarías a tu hija salir con un Rolling Stone?” era la desafiante pregunta con la que promocionaban sus primeros discos.

Si su imagen y sus largas cabelleras incomodaban a los padres de familia, sus conciertos eran una verdadera amenaza para la moral de la época. Bill Wyman cuenta que en el Reino Unido las muchachas se orinaban de la emoción al verlos, mientras que en Estados Unidos los muchachos aprovechaban esta acelerada música para enfrentarse a la policía y armar disturbios en los teatros donde se presentaban.

En estas épocas sus conciertos duraban entre 30 y 45 minutos, si es que algún incidente no apresuraba el final. Aún se estaba explorando el sonido que definiría los conciertos de rock, los amplificadores de guitarra se saturaban al máximo y la voz a duras penas se podía escuchar entre los gritos de los adolescentes enardecidos.

Sin embargo, en la segunda mitad de los sesenta, el rock vivió un cambio hacia un sonido más serio con nuevas temáticas que dejaron de lado el “teen pop”. El público ya no consistía en colegiales alocados sino en universitarios en busca del sonido de la contracultura. Al mismo tiempo que los set se alargaban, también lo hacía la cantidad de asistentes. A finales de los sesenta, ya no se tocaba en teatros sino se pasó a grandes festivales y al rock de estadio con espectáculos de proporciones épicas.

Desde entonces miles de peruanos han soñado con vivir la experiencia de ver a The Rolling Stones en un estadio local. Un anhelo que parecía descabellado hasta que se anunció el Olé Tour, la gira por Latinoamérica que los traería por primera vez a Lima para presentarse el domingo 6 de marzo en el Estadio Monumental.

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Con la noticia también llegó la sorpresa de muchos al enterarse el precio de las entradas. Ver a The Rolling Stones en Lima iba a ser bastante caro, al menos para quienes compraran en las boleterías oficiales. Otros, en cambio, prefirieron aventurarse por la amada y odiada reventa. Sorpresa también para ellos al encontrar boletos entre 100 y 200 soles a las distintas zonas del estadio. Solo así se pudo llenar hasta el último espacio del Estadio Monumental para recibir los reclamos de Sus Majestades Satánicas.

El concierto arrancó a las 9 pm en punto luego de la presentación de Frágil junto a su histórico vocalista Andrés Dulude. “Start Me Up”, “It’s Only Rock ‘n’ Roll (But I Like It)”, “Tumbling Dice”, “Out of Control” y el cover de Bob Dylan fueron las primeras en calentar a las masas. Pero el público peruano realmente estalló en júbilo cuando sonó “Angie”, la que fue seguida de “Paint It Black”.

Fue mágico tener a Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts tocando por primera vez en el Perú. Mick hablaba en castellano y decía palabras como “paja” y «causitas». Además recordó su primera visita al Perú en 1969 cuando llegó junto a Keith y Anita Pallenberg, con quienes conoció Lima, Ancón y Cusco. Pero no dijo nada sobre los meses que vivió en nuestro país en 1981 mientras rodaba en Loreto la película Fitzcarraldo de Werner Herzog (tampoco dijo nada sobre Monique Pardo).

Ver a Keith Richards y su clásica Fender Telecaster cantando “You Got the Silver” y “Before They Make Me Run” fue tener al máximo mito del rock ante nuestros ojos. Y ni qué decir de su química con Ron Wood en temas como “Midnight Rambler”. Para los más detallistas en la música, el pulso firme de Charlie Watts fue digno de aplausos, mientras que el protagonismo se lo llevó el Mick Jagger, quien representa el arquetipo del frontman en el rock. Jagger bromeó con el público sobre tener cuy como plato típico y hasta dijo que «cantan mejor que sus vecinos”.

También es importante mencionar a la grandiosa banda que acompañó a los Stones. Tal vez el más reconocible sea Darryl Jones, quien reemplazó a Bill Wymen tras su salida en 1993. Muchos recordarán el sabroso ritmo en el bajo al tocar “Tell Me”, el éxito disco de las Piedras Rodantes. De todas formas, es necesario mencionar a Sasha Allen (voz), Karl Denson (saxo), Tim Ries (saxo y teclado), Chuck Leavell (teclado, percusión y voz), Matt Clifford (teclado y percusión) y Bernard Fowler (percusión y voz) como el resto de la banda. También recordamos al coro de voces que se unió para cantar “You Can’t Always Get What You Want”.

El concierto de The Rolling Stones nos tuvo a tope durante toda la presentación. Pero el final de la noche fue una eléctrica descarga de rock a la antigua. Desde los enérgicos alaridos de “Gimme Shelter” hasta los visuales en “Sympathy for the Devil”, aquella noche nos hizo recordar que estábamos jugando con la música del diablo. Ese peligroso coqueteo que inspiró a Buddy Holly, Little Richards, Chuck Berry y Elvis Presley a alocar a las juventudes del 50 y que seis décadas más tarde sigue tentando a nuevas generaciones en busca de rock & roll.

De ahí que la encargada de cerrar la noche sea “(I Can’t Get No) Satisfaction”, la canción con la que en 1965 comenzó la locura en los conciertos de The Rolling Stones. Así cerró el concierto de rock más importante que haya tenido el Perú. Es probable que esta sea la última vez que toquen en Sudamérica.

Han pasado 54 años desde aquel 12 de julio cuando Brian Jones, Mick Jagger y Keith Richards se subieron por primera vez al escenario del The Marquee Club de Londres. Son más de cinco décadas y los Stones continúan haciendo historia. El 25 de marzo cerrarán su gira con el histórico concierto que darán en La Habana. Luego de eso, el futuro es incierto en lo que respecta a las próximas giras de la banda.

Setlist.

1. Start Me Up
2. It’s Only Rock ‘n’ Roll (But I Like It)
3. Tumbling Dice
4. Out of Control
5. Like a Rolling Stone
6. Angie
7. Paint It Black
8. Honky Tonk Women
9. You Got the Silver
10. Before They Make Me Run
11. Midnight Rambler
12. Miss You
13. Gimme Shelter
14. Jumpin’ Jack Flash
15. Sympathy for the Devil
16. Brown Sugar

Encore:
17. You Can’t Always Get What You Want
18. (I Can’t Get No) Satisfaction

Crónica por Gerardo Silva.