Entrevista-Lucho-Quequezana-2015En el 2005 Lucho Quequezana emprendió un proyecto muy ambicioso: recorrer el mundo en busca de músicos de todas partes, enseñarles los secretos de la música peruana, y montar un espectáculo que muestre los resultados. Este proyecto se llamó Sonidos Vivos y lo estará presentando en vivo el miércoles 27 de mayo en el Estadio Nacional de Lima. Aprovechamos esta excusa para ir a entrevistarlo a su estudio en Miraflores, poco antes de que parta a Montreal a reencontrarse con todos los músicos de Sonidos Vivos e iniciar los ensayos generales para el concierto que se viene en Lima.

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Estamos en tu estudio que es como la oficina de un músico. ¿Cómo es tu día a día en este trabajo?

Yo a veces digo que yo vivo en mi estudio pero duermo en mi departamento (risas), pero creo que como cualquier músico la pasamos todo el día acá. Claro, o estoy componiendo o estoy arreglando o estoy produciendo los proyectos que hacemos nosotros, porque nadie va a venir a tocarme la puerta a decirme “oye, yo te quiero hacer el concierto, o producir no sé qué”. Además, aquí también grabamos varios capítulos de Prueba de Sonido.

Tu música se hizo recién conocida después de más de 20 años de trabajo. ¿Qué tuvo que pasar para eso?

Yo creo que a mí me han ayudado mucho las redes sociales, yo sabía que, desde el primer día que yo había puesto un acorde, a mí no me iban a poner en la radio (risas). Entonces yo he crecido con eso en la cabeza, yo no tenía ninguna esperanza de que a mí me pasen en la radio. Hasta antes de que aparezcan las redes sociales se había generado un público que seguía mi música que había crecido durante 20 años y podíamos hacer un concierto o llenar un teatro.

Lo que han hecho las redes sociales es democratizar un poco la música, en cierto modo. El boca a boca que había pasado con mí música sin redes sociales, con las redes sociales se expandió.

Quequezana-1Tu música nunca la pasaron en la radio… ¿qué opinas de los artistas que buscan aparecer en ellas?

Olvídate, la radio es un medio masivo que existe pero no es el único camino. Te lo digo ahora que existe el Internet y las redes y el YouTube. He dicho también antes que el músico que piensa que la radio es el único camino para que su música se haga conocida, está completamente en camino al suicidio. El músico peruano tiene que chambiar y autegestionar su música y su distribución con la última prioridad que sea la radio.

Empezando desde sus patas, su familia, su barrio, sus amigos, su núcleo de trabajo, su fanpage en Facebook, su Twitter, su canal de YouTube. Además, si tu quieres escuchar lo nuevo que está sonando en el Perú, el último sitio al que vas a ir es a la radio (risas). Creo que es el último sitio al que alguien va a ir a buscar algo nuevo o una nueva propuesta. Creo que los músicos de cierta manera sabemos eso así que chambiemos por otro lado.

Pasando a Sonidos Vivos, ¿qué diferencias hay en cómo toca un músico de otro país la música peruana? ¿Hay otra interpretación o sensibilidad?

Sí, claro. De hecho al comienzo ellos no conocían nada de los ritmos peruanos ni de los instrumentos peruanos. Cuando empiezan a aprender a tocar, a interiorizar el landó, el festejo, o el huaino, de pronto es emocionante cómo un japonés con su shakuhachi, que es un instrumento que es tan milenario como la quena, lo toca y tú sientes que al estar tocando con un instrumento tradicional de una cultura tan antigua, sientes que es como eso que tiene la música andina que es completamente nostálgica y festiva al mismo tiempo y que llega directamente a la sensibilidad de cada pelito de la piel, la sientes igual porque ellos también tienen de eso, que es mostro. Escuchar a un vietnamita tocando el charango o cuando toca su instrumento tradicional y toca un landó, hay esa carga emocional que culturalmente la tienen solo que ahora la transmiten a través de la música de otro país, es medio loco el concepto.

Con tantos viajes musicales, ¿has podido encontrar la respuesta de, por ejemplo, por qué la música vietnamita puede tener tanto en común con la música andina?

En la música andina con la música asiática en general. Hay una similitud que es mágica, sorprendente. Son culturas que en esa época no ha habido ningún contacto como para que haya una influencia directa pero está lo que se llama la pentatonía. La pentatonía es el manejo de estas cinco notas. Por alguna razón, eso me lo estaba contando un neurólogo porque pregunté a un montón de musicologos por qué es que aparecen estas cinco notas que en culturas que nunca se han conocido, y el neurólogo me contaba que el ser humano, en su estado más primitivo, su cerebro maneja cinco elementos de información, nada más. Antes de que tú aprendas nada, el cerebro del hombre primitivo solo recibía cinco elementos de información: cinco colores, cinco todo.

Y a nivel sonoro, también eran cinco elementos de sonido. Eso después se fue transformando. Eso me lo explicó este neurólogo, entonces de pronto estas cinco notas las encuentras en Africa, Asia, y en la música andina. Y de pronto escuchas, y en la combinación de estas notas va a haber una similitud de todas maneras, y tú dices por qué… Nadie sabe, pero esta podría ser una opción.

Felizmente existen estas cinco notas para encontrarnos porque cuando yo trabajé con los músicos asiáticos, no nos entendíamos nada. Entonces cuando empezábamos a tocar encontrábamos esta similitud.

Ququezana-4¿Cuál ha sido el instrumento que más te ha sorprendido al descubrirlo?

El Dàn Bau de Vietnám. Ese es el instrumento más raro. Es una sola cuerda amarrada a un bastón y de esa sola cuerda sacas todos los armónicos que te puede dar la cuerda y con el bastón vas modulando. O sea, es yuquísima porque puedes tocar todo lo que sea con una sola cuerda moviendo el bastón, a parte el sonido es rarísimo.

Dices que la música peruana tiene el mismo potencial que la comida peruana por su diversidad. ¿Qué hace falta para un boom de la música peruana? ¿lo ves venir?

Yo creo que está en camino. A nivel de “insumos”, por decirlo de alguna manera, está todo. La diversidad de ritmos, géneros, instrumentos, danzas, festividades que tenemos en Perú es alucinante. Y al mismo tiempo, yo siempre he dicho que la música peruana no es solamente la música tradicional, la música peruana es la música que hacen los peruanos. El rock, la cumbia, el rap… es rock peruano, es cumbia peruana. Yo creo que lo único que le falta para que despegue como ha pasado con la gastronomía, es que ya no se vea la música peruana dispersa. Es decir, que ya no pienses en que “a ya, estos son los de cumbia, estos son los de rock, estos son los de clásico, estos son los de folclore”. No, todo es música peruana y todos hacemos música peruana. Tú vas a Mistura y sabes que vas a comer comida peruana, no dices “a ya, voy a comer comida de la selva o de la costa”. No, sabes que vas a comer comida peruana. En el momento que encontremos este único concepto de música peruana yo creo que el colectivo de músicos va a estar tan sólido como para pum! sacarlo igual que la comida.

Lucho-quequezana-3Mucha gente dice que no hay rock peruano sino rock hecho en Perú…

No, yo creo que sí. El rock peruano se convierte en música peruana, o el rock se convierte en rock peruano, cuando el peruano lo apropia. Tratar de etiquetar eso porque todos estamos influenciados y porque “esta banda suena a no sé qué y esta suena a no sé cuantos…” o sea es normal, es normal. Nadie ha inventado nada, todos estamos completamente influenciados. La identidad sale cuando dentro de todas esas influencias que te han enseñado o que te han nutrido para expresarte, de pronto sale una voz propia con un estilo distinto, influenciado sí, porque de qué pureza vamos a hablar ahí, eso es una roca. Sale una voz propia, con un estilo con algo que quieras expresar y los peruanos la apropian y te dicen “ah qué paja” y lo escuchan, y van a tus conciertos y no sé qué. ¿Quién no podría decir que eso es rock peruano?

¿Faltará algún Gastón Acurio de la música? Mucha gente dice incluso que tú deberías serlo…

No, no, no… (risas). Acá no hacen falta Gastones ni nada. Lo que hace falta es empezar a tomar la conciencia de que es necesario que haya un colectivo de músicos desprejuiciados que entiendan que lo único que nosotros hacemos es tocar instrumentos diferentes, ritmos diferentes y maneras de expresar diferentes, pero que la música es una sola. Es un error y es una debilidad el estar tan dispersos, el estar pensando “no, no, no tu ándate con los rockeros, tu ándate con los clásicos, a mí no me metan con los no sé quién…”. Yo creo que ese es un error grave en este contexto, donde ya todos nos damos cuenta que todos somos mestizos y que estamos cruzados por todos lados, musicalmente también. Entonces en el momento en que nos demos cuenta que todos tenemos de todo y que todos somos mestizos y todos sonamos a todo, va ser mucho más fácil empujar este carro de la música peruana, creo que es más un colectivo de gente o los músicos que se empiecen a dar cuenta de eso que buscar una persona.

¿Crees en la polarización de música buena y música mala? ¿Existe la música buena y la música mala?

¿Pero existe música buena y música mala para quién? (risas). Yo creo que va un poco por ahí, la música que a mí me gusta fácil a ti no te gusta. Creo que cuestión de gustos es bastante subjetivo. Claro, hay situaciones extremas de una cosa completamente desafinada y tortuosa, me imagino que no le debe gustar a la mayor cantidad de personas, por ahí que a alguien le gusta y si a esa persona le gusta, que escuche pues. ¿Quién te va a venir a decir “oe tu no puedes escuchar eso porque es malo”? Si lo escuchas y te gusta, ponte tus audífonos y ya estás feliz, yo creo que empezar a poner buenos, malos, es demasiado subjetivo.

¿Quién no se ha comido su sanguchón en la tía a las tres de la mañana que te cuesta luca y media? ¡y es increíble! No va a venir Gastón a decirte “no, eso no…”. ¡Fuera! Si es rico, que coma nomás. ¿Quién puede venir a decirte “broder, para tu iPhone porque lo que estás escuchando es una basura”? Fuera, si estoy feliz. Son tonterías.

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