Los Fabulosos Cadillacs están de vuelta con un nuevo disco. Se trata de la opera rock La salvación de Solo y Juan (2016), el álbum número doce en la carrera de los argentinos que los trae de regreso a Lima como una de las cabezas de cartel del Vivo X El Rock 8.

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Aprovechamos su regreso para hacerle una llamada a Fernando Ricciardi, el baterista fundador de Los Cadillacs, quien nos contó sobre el proceso que los llevó a desarrollar este álbum conceptual, el show que nos traerán y las influencias que recibieron del Perú en cuanto a salsa y cumbia.

Acá la entrevista por Gerardo Silva.

Comenzaste escuchando mucho punk de The Clash y Dead Kennedys. ¿Qué hubo en el punk que te animó a tocar batería?

La energía y la bronca, supongo. Es una etapa en la que uno se identifica de adolescente con toda esa rebeldía que en seguida me llamó la atención. No era solo punk rock, como músico uno termina escuchando de todo. Pero en esa época éramos más cerrados y escuchábamos punk rock, regge y ska y listo, no mucho más. Después fuimos ampliando los horizontes.

¿A qué otros horizontes te refieres?

La música era una manera de comunicarse y pertenecer a un grupo, sobre todo en la adolescencia que uno está buscando integrarse. Una de las primeras bandas que yo tuve se llamó Los Marginados que pasó a ser Cienfuegos, pudimos sacar tres discos y uno en vivo con Sergio. Lo que yo recuerdo también fue que uno de los primeros viajes que hicimos fue a Perú y nos volvimos con un bagaje muy grande de salsa. A nosotros nos impactó mucho eso. Ya con El Ritmo Mundial la convocamos a Celia Cruz que felizmente aceptó y se animó a grabar “Vasos Vacíos”.

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¿Qué otros referentes tuvieron de fusión de sonido anglosajón con ritmos latinos?

Más que nada fue nuestra curiosidad. Nunca fuimos puristas del género. Siempre mezclamos, hasta de manera irreverente. No recuerdo un referente de esa época. Lo más cercano que se me viene a la memoria podría ser Mano Negra, aunque fue un poquito después. Estaban en ese mismo camino de mezclar géneros y ritmos.

Cuéntame sobre la grabación de La salvación de Solo y Juan (2016), su último disco.

La grabación del disco fue hecha de manera particular porque se grabó gran parte en la casa de Flavio. Justo se tenía que mudar y quedaba la casa vacía, que la acondicionamos como un estudio de grabación. Un cuarto para grabar guitarras, otro para la consola y se fue armando así. El disco se hizo de una manera muy intuitiva y fresca. Se hizo en el estudio y se fueron deformando las maquetas. Por suerte, tuvimos el tiempo para poder hacerlo y a un productor fantástico como Héctor Castillo.

¿Qué música estuviste escuchando durante la grabación que pudo influir en los ritmos del disco?

Con respecto a qué escuchaba yo, en general, cuando estoy grabando un disco tratado de no escuchar nada. Trato de ver qué me sucede a mí con eso nuevo que está apareciendo sin tener algo pre concebido.

Conocen varias partes del Perú como Lima, Cusco y Arequipa. ¿Qué sueles hacer cuando vienen a este país?

Ante todo, como cebiche. Pido un pisco sour y un cebiche, después empezamos a hablar. Recuerdo las primeras épocas, que éramos más salidores, hemos salido mucho y nos llevaron a ver bandas. Me interesa mucho el tema de la cumbia amazónica. Recuerdo Juaneco y su Combo, sobre la cumbia psicodélica de los años 70. Disfrutamos mucho y con los años te diría que más porque estamos más rejalados.

¿Llegaste a conocer la Amazonía peruana?

No, me hubiese encantado. Es algo que lo tengo pendiente. Imagina que todavía no he podido ir a Machu Picchu. Lo tengo agendado y creo que lo haré ahora en esta visita. No puedo creer que no haya podido hacerlo. Lo que sucedía era que de Cusco siempre teníamos que irnos a otro lugar a tocar. Las giras suelen ser muy dictatoriales. No las puedes variar y tienes que acomodarte a las fechas que están.

¿Qué nos traerán en este regreso a Lima?

Van a ver un show totalmente renovado con otro set. Hemos incorporado nuevos integrantes. Están Astor y Florian, que son los hijos de Flavio y Vicentico. Estamos haciendo canciones a dos baterías y otros con dos bajos. Hemos renovado todo el repertorio y sobre todo los temas viejos que los tocamos de otra manera.