Lucybell está de regreso con un nuevo disco luego de 7 años desde su último larga duración. Se trata de Magnético (2017), su octavo álbum de estudio que salió a la luz el pasado julio y que los traerá de vuelta al Perú para presentarlo en una noche en la que compartirán escenario con los mexicanos de Moenia.

Todo sobre el concierto de Lucybell y Moenia en la Agenda CP

Así que le hicimos una llamada a Cote Foncea, baterista de Lucybell desde el 2005, quien nos conversa camino a su estudio donde se reunirá la banda para coordinar la agenda que los tiene recorriendo Chile con la presentación de Magnético. Se trata del Estudio Foncea, la sala que armó en el 2004 y donde han grabado nombres como Incubus, Justin Bieber, Daddy Yankee, Martin Garix, entre otros.

La carrera musical de Cote inicia con la hoy mítica banda pionera en la fusión de funk, hip hop y reggae en Chile, De Kiruza. Luego en 1996 formaría la banda de nu metal Dracma con la que recorrería toda Latinoamérica gracias al auge de los videoclips y MTV Latino. Tras la disolución de Dracma, Cote se dedicaría a hacer música para la televisión, cine y comerciales hasta que recibió la llamada de Lucybell para ser su nuevo baterista.

Acá la conversación que tuvimos con Cote Foncea:

Lucybell

Viviste la época de bonanza en la industria musical chilena. ¿Cómo fueron esos tiempos?

Chile siempre ha sido un país pequeño de poca venta de discos pero la estabilidad económica y el estereotipo de lo que significaba Chile para Latinoamérica hizo que pusieran las multinacionales acá. Con Dracma y De Kiruza vivimos ese apogeo de una forma súper privilegiada porque pudimos firmar todos nuestros discos, tener adelantos de regalías y los tours supports, que te pagaban todo el viaje. Esas cosas ya no existen literalmente. Nos pudimos relacionar con los ejecutivos de alta gama de las compañías. Con Lucybell tuvimos la energía, la paciencia y la sabiduría de poder adaptarnos al sistema. Muchas bandas murieron porque dependían mucho del sistema de los sellos discográficos. Afortunadamente con Lucybell tuvimos una autogestión importante entonces la supimos hacer en ese sentido.

¿Cuándo empieza a decaer la industria discográfica en Chile?

Creo que a partir del 2000. En el 2003 disolvimos Dracma porque se había pospuesto nuestro segundo disco porque Juanes y Molotov estaban sacando discos en esa época, entonces era o uno u otro. No daban los números para hacer todos los proyectos. Ahí nos dimos cuenta que no estaban funcionado los números para las compañías de discos. Eso generó que empezaran a echar gente. Lo lógico hubiera sido echar a la parte gerencial, porque los sellos se sostienen vendiendo discos y artistas. Pero pensaron que la cuestión era al revés y echaron a la gente que se dedicaba a desarrollar los discos, que eran los a&r. Hoy en día ya no existe ese personaje.

De Kiruza fue pionero en Chile de la fusión del funk, hip hop, reggae y soul con ritmos latinos. ¿Cómo llegaste a esta banda?

Mi hermano mayor era el vocalista y yo estaba en la banda desde que se formó. A los 12 años yo era roadie, armaba y desarmaba el escenario completo junto a un asistente. Tocábamos con Los Prisioneros y hacíamos conciertos multitudinarios en plena época de la dictadura. Era muy subversivo todo lo que pasaba con la música. Además que es un país que ha tenido una influencia súper anglosajona blanca en su música. Nosotros hacíamos fusión de música latinoamericana con hip hop y funk. Para la época era algo muy nuevo. Afortunadamente de ahí nacieron Los Tetas, Tiro de Gracia, Chancho en Piedra, que nos vieron ensayando en esta sala en Bellavista o yendo a los conciertos.

Estamos hablando de una influencia de música negra que llegó a Chile en los 80.

Claro, con películas como Beat Street, Jungle Fever, Do The Right Thing, las de Spike Lee, los videoclips de Stevie Wonder o Chaka Khan. Toda esa influencia afrodescendiente hacía que descubriéramos un sonido. Si bien nos gustaba el funk puro, también había que incluir la música latina que es tan rica. Eso generó esta fusión de De Kiruza. Mis dos hermanos siguen trabajando juntos y me da mucho orgullo ser una banda pionera en lo que hicimos.

¿Por qué en Chile este sonido llegó a ser mainstream en los 90 con Tiro de Gracia y Los Tetas?

Es divertida tu pregunta. En Perú o en Uruguay hay más afrodescendientes que en Chile y uno pensaría que estos ritmos también pegaron allá. Pero lo que pasó con De Kiruza y luego con Tiro de Gracia y Los Tetas fue que hubo un fenómeno que se popularizó porque se adaptaron las letras a la idiosincrasia chilena. Creo que eso es primordial. Esa jerga local hizo que el vínculo sea más fuerte.

¿Cuál es tu relación con la música peruana?

Tuve la suerte de trabajar varios años con Pedro Suarez-Vertiz. Mi hermano menor, Felo, es director de cine y de videos. Es uno de los pocos director latinoamericanos que tiene un MTV Award americano con el video del tema “Hijo de puta” de Dracma. Estuvimos en competencia por El video de la gente junto a La Ley, Paulina Rubio, Chancho en Piedra y Peyote Asesino. Ganamos nosotros con pocos recursos y a Pedro Suarez-Vertiz le gustó mucho ese concepto y trabajamos con él en tres videosclips, entre ellos el de “Cuando pienses en volver”. Le tengo un cariño enorme a Pedro, fue muy amable con nosotros y aprendí muchísimo de él.

Tu carrera tiene mucha variedad. Desde funk con De Kiruza, metal con Dracma, rock con Lucybell… ¿Qué estilo musical es el que te define?

Jamás te podría decir una música que me define. No me define la música, me define el estado de ánimo. Ahora me pasaron un adelanto de Queens of the Stone Age y me gustó muchísimo. Tocamos con ellos en el 2013. Me gusta mucho lo que hace Draco Rosa. Me gusta Stevie Wonder, Miles Davis, Led Zeppelin. Lo que pasa es que mis papás, aunque no eran músicos, era muy melómanos. Me acuerdo que cuando nos despertábamos para ir a la escuela siempre había un vinilo puesto en el tornamesa que podía ser Santana, Led Zeppelin, Queen y luego Stevie Wonder, Marvin Gaye y también música latina como Los Jaivas.