Desde México llegaSiddhartha para presentarse por primera vez en el Perú en el marco de la Gira Los Aires. La cita es este jueves 20 de abril en el C.C. Barranco junto a Kanaku & El Tigre, We The Lion, Autobus y Cementerios Inocentes.

Más info del concierto en la Agenda CP

Jorge Siddhartha González Ibarra, mejor conocido por su nombre artístico Siddhartha, fue parte de una nueva generación de indie mexicano que supo ayudarse de las redes sociales como MySpace para demostrar que su música podía llegar a las grandes masas sin el apoyo de la industria tradicional.

Hoy en día lleva una carrera consolidada con cuatro álbumes de estudio: Why You? (2008), Náufrago (2011), El Vuelo del Pez (2014) y Únicos (2016). Sobre su última entrega cuenta que ha sido el disco que más naturalmente ha salido de su discografía.

Acá la conversación que tuvimos con Siddhartha antes de su debut en Lima.

siddhartha

A finales de la primera década de los 2000 tuvimos el resurgimiento de Monterrey con Chetes o Quiero Club, en Guadalajara salías tú y bandas como Tecnicolor Fabric, y Zoé estaba en la cresta de la ola. Cuéntame del contexto en el que comienza tu carrera solista.

Lo primero que yo sentía era que había un cambio a nivel de percepción de cómo se veía a los músicos, por decirles, rockeros solista. México nunca había sido un país donde hubiera solista que se les viera con credibilidad, por lo menos no a los mexicanos. Había un Charly García, un Fito Páez, que vistos desde afuera, eran aprobados. Que yo recuerde, los solistas de rock como Chetes o los que mencionabas, no funcionaban y estábamos en ese punto de cambio.

Por otra parte, ya estaba surgiendo un movimiento independiente de músicos que era consecuencia del trabajo de las redes sociales. Espacios como el MySpace con perfiles para artistas donde podías subir tu música y promocionarla sin la necesidad de tener una major. Fue este boom en México, de bandas como Porter, que empezaron a tener esta repercusión masiva sin estar acompañados de un medio masivo, como una televisora o el apoyo de una disquera.

Grabas de forma independiente tu primer disco y rápidamente llega al Grammy y firmas con Universal. ¿Cómo fue tu salto del indie al mainstream?

Toda mi carrera de solista, con excepción de este último disco, fue bajo este marco independiente. El primer disco lo distribuía Universal pero al final el trabajo que se hacía era más independiente ya que no gozábamos de recursos o de un sponsor grande que nos estuviera empujando. A Universal le interesó el proyecto pero dada las circunstancias del momento no se pudo firmar de manera de consolidarlo en un acuerdo a largo plazo. Únicamente se distribuía el disco en físico y el trabajo se hizo más a nivel humano.

Estos alcances que logró tener al mainstream, como nominaciones al Grammy, lugares donde usualmente no se generaban espacios para un proyecto independiente, fue una de las primeras sorpresas que dio el proyecto. Ahora, después de tres discos, ya estoy con una trasnacional. El paso no ha sido nada brusco ni complicado ya que el proyecto tenía una ruta definida y un camino ya fijo y una forma de trabajar de un público ya más afianzado. La disquera viene a sumarse a este proyecto, meterle pilas y complementar el desarrollo que ya había trazado.

¿Consideras que el indie sea un género musical?

No necesariamente. Honestamente estoy un poco perdido entre tantos géneros. El árbol genealógico de la música ha tenido tantas ramificaciones que etiquetar la música es cada vez más complejo. Está bien si le quieres llamar indie, pero también categorizarla como indie rock te hace pensar que es un proyecto pequeño que solo lo va a escuchar cierto nicho de personas. Yo creo que tiene muchas pinceladas de otras cosas además de rock, elementos electrónicos, orígenes del folk, del bossanova, del pop mismo. Para mí es muy complicado ponerle esta etiqueta además el proyecto ha ido mutando con el tiempo. Decirlo en una sola palabra es un poco encasillarlo. Al final tampoco me importa, creo que la gente tiene la última palabra en decir a que les suena.

Sé que eres fan de Soda Stereo y Cerati. Hace poco le hicieron una entrevista a Tweety Gonzalez donde dice “México en los últimos 7-8 años entró en algo que llamo “retro-sound”, todo suena a reciclado, a música que ya escuchaban tus papás o tus abuelos”. ¿Qué opinas de estas declaraciones?

No sé si es algo que particularmente esté en México y también creo que hay un montón de cosas que han ido surgiendo y cambiando. Sin duda todo es y todos somos y todos serán una especie de reciclaje donde vas tomando música de generaciones anteriores pero creo que no se toma textualmente o literalmente. Se le agregan ingredientes, el sazón de cada quien cambia, la raíz de todo esto se fusiona con otros géneros. Todo esto es una vuelta para atrás de algunos elementos pero también está fusionado con el momento actual y las cosas que están sucediendo en otros países y otros géneros. Respeto mucho a Tweety y lo conozco y seguramente la frase no contextualiza toda la idea porque yo sé que también es difícil categorizar a todo un país con una sola palabra. Hay otras cosas que también están sucediendo que no se consideran en una declaración.

¿Cómo fue participar del disco Memo Rex de Zoé?

Fue mi última etapa como baterista activo y me tocó afortunadamente estar con este proyecto que tuvo una gran repercusión en el rock de los últimos años. Fue muy enriquecedora y una experiencia llena de experiencias, valga la redundancia. Aprendí muchas cosas de hacer la gira, tocar con ellos un disco, participar de proceso creativo de varios temas. Fue una experiencia creativa que fue como el broche de oro cerrar mi faceta activa como baterista y empezar en solitario.

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Dices que Únicos es “ligero y fácil de comunicar” y que lo compusiste en la playa. Cuéntame más sobre tu nuevo álbum.

Es un álbum que compuse en este contexto que mencionas. Estuve trabajando en la playa por un tiempo pero esta fue una de las tantas cedes que tuvo ese disco. Después nos mudamos a Guadalajara, donde hice otra parte de la preproducción. Después grabé en Nueva York todas las baterías y los bajos. Después regresamos a Guadalajara y grabamos acá el resto del disco. Se mezcló en Los Ángeles y se masterizó en Francia.

Fue un disco que fluyó de una manera muy pacífica en todos los sentidos. La composición brotó muy naturalmente. A eso me refería a que es fácil de digerir porque así también fue como se dio. Aterricé muy fácilmente estas ideas y la producción fue muy dócil. No se luchó contra los temas. Lo produje con Didi Gutman, productor de varios artistas e integrante de Brazilian Girls. Fue la primera vez que invité a alguien a compartir este rol en el álbum y eso le dio otra dinámica y obviamente el resultado no sería el mismo de no haberlo trabajado así.

El disco ha tenido un súper buen recibimiento desde que empezamos con el primer sencillo hasta la fecha, que no es mucho. Ya lo presentamos en México, Argentina, Ecuador, Colombia, Estados Unidos y ahora a Perú y España. Es un poco cliché porque se dice que el último disco es el mejor que uno hace. No sé si este sea el mejor de mis discos pero sí creo que tuve más claras las ideas. Entre lo que yo imaginaba al resultado final, hay está más cerca esos dos mundos.

¿Qué tan ligada está tu música a la novela de Hermann Hesse?

Mi música no sé si esté ligada. Así es mi nombre, así me bautizaron mis padres. Fue algo que no decidí pero después adopté como persona y como personaje. Creo que en la manera que está ligado es una manera no planeada. La música se lleva bien con el concepto de Siddartha aunque el proyecto no está necesariamente ligado filosóficamente a la novela. Pero sí inconscientemente y subconscientemente hay algo que nos ha ligado y el nombre de cualquier persona tiene que ver con lo que una persona lleva o algo tendrá que ver.

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