Alex Anwandter tuvo su concierto debut en Lima el pasado 30 de agosto en el Sargento Pimienta de Barranco. El cantautor chileno llegó a pocos días del lanzamiento oficial del que será su cuarto disco como solista y que llevará el título de Latinoamericana.

Días antes de su presentación en Lima, nos juntamos con Alex Anwandter para conversar sobre su nuevo trabajo, el cual busca ser un cambio frente a su discos antecesores, tanto en lo musical como en lo discursivo. Latinoamericana recoge distintas influencias musicales de toda la región con un sonido que muestre esta diversidad desde el electropop característico del chileno.

Respecto al título del disco que busca englobar “lo latino”, Alex Anwandter nos comenta en la entrevista:

Me aproximo a lo latino desde la diversidad que percibo en ese concepto. Hay una especie de paradoja en llamarme como me llamo y venir de un país que no calza con el estereotipo o imaginario de lo que es latino y la música que hago. Sin embargo, soy latino. Lo soy, es un hecho. Me gusta explorar los márgenes de las cosas que me interesan. Desde ahí me aproximo a ese concepto, por lo menos desde la música que estoy haciendo”.

Los discursos políticos y de género han estado presentes en las canciones de Alex Anwandter, convirtiéndolo en un abanderado de diversas luchas sociales. Sin embargo, con este nuevo disco pretende tener un giro en su propuesta. ¿Qué denuncias plasmas en este nuevo disco?, a lo que responde:

“Eso es justo lo que intenté no hacer en este disco. Por un lado, sentía que lo que yo pienso, mis valores, eso ya está súper claro. Sobre todo el Rebeldes y más todavía el Amiga se preocupaban mucho de manifestar esas ideas. Y por otro lado, no quiero ni se reiterativo. Siento que los tiempos son más inciertos. No hacer manifiestos, por ser autorreferente, puede ser una actitud más humilde en un tiempo donde estamos que puede ser interpretado como un fracaso. Hubo décadas de avance progresista o liberal que no han conducido a lo que nosotros esperábamos que iban a suceder, como una sociedad más abierta, más tolerante, más justo, más equitativa. Estando justo en este momento de fracaso o incertidumbre me hizo inclinarme hacia el refugio de lo poético y conectarme con la gente de otras maneras, más que haciendo discursos o hablando de temas específicos.”

Hoy en día Alex radica en la costa oeste de Estados Unidos, desde donde viene trabajando en este disco, así que le pedimos que nos cuente sobre su experiencia como latino viviendo en Estados Unidos en la era de Donald Trump.

“Conmigo sucede un concepto que se llama pasar, que es pasar como blanco. Yo paso como blanco hasta que abro la boca y tengo un acento como Björk para hablar el inglés. Pero eso ya te da una especie de privilegio de que no te miren feo o te sigan por una tienda pensando que vas a robar. (…) No me siento capacitado a hablar de la experiencia latina en Estados Unidos en la medida que vivo algo relativamente distinto a lo que vive la mayoría.”

También fue una grata sorpresa enterarnos que Alex Anwandter tiene una especial relación con el Perú, pues de chico venía a Lima para visitar a su familia:

“Cuando chico vine 20 veces porque son mi familia. La primera vez que vine debe haber sido el año 90. (…) Mi experiencia en Perú cuando chico era estar en la casa de mi tía, la hermana de mi mamá, e ir al chifa o unos centro comerciales y no entender nada porque era muy chico. Me obligaban a jugar con mi prima y nos llevábamos pésimo. Esos son mis recuerdos de Lima, solo que se trata muy poco de la cultura y más de mi familia.”

Sobre sus referentes de artistas que asuman una postura crítica con el sistema pero desde las canteras de la música pop, Alex nos comenta que tiene dos corrientes principales de influencias.

“Pienso en los Pet Shop Boys que tienen canciones prácticamente marxistas. Por otro lado, en mi país tenemos a Jorge González que él hizo varios discos que son esencialmente eso: mezcla el lenguaje del electropop con ideas políticas. (…) Por otro lado está lo más performativo. Estoy pensando en artistas que no verbalizan quizás tanto las temáticas pero las en actúan como David Bowie que era súper queer en su performarce o Grace Jones”.

Otra cosa que notamos es que en sus canciones juegas con el género sus personajes y a veces asumen un género masculino y otras veces femenino. ¿Por qué haces esto en tus canciones? ¿Son autobiográficos tus temas?, le preguntamos a Alex:

“He hecho el ejercicio de cambiar géneros solo porque me parece muy aburrido a veces. Hay canciones que he escrito que todos piensan que son de amor pero en realidad son de algo que vi. Estoy pensando en una canción que se llama “Tormenta”, todos piensan que es una canción de desamor, que se trata de mí. Se trata de dos amigos, hombres, que se pelearon y tenían una relación muy larga, profunda, pero de amistad solamente. Se me hace más interesante hacer esos pequeños juegos que en verdad solo yo entiendo.”

Finalmente le preguntamos si considera que asumir las posturas políticas que tanto lo caracterizan puede llegar a ser un obstáculo para el desarrollo de su carrera. Pero Alex está bastante cómodo en el lugar que ocupa en el panorama de la industria musical y no pretende sacrificar sus creencias con tal de llegar a la masividad.

“Estoy pensando en Troye Sivan, por decirte cualquier cosa. Él es ultra gay pero también está de cierta manera suscrito a la narrativa ultra capitalista y está completamente cómodo con eso y yo, por ejemplo, no. Eso medio que te va restando puntos de cuan transversal puedes ser en relación a la hegemonía. Él que es ultra joven, bonito, blanco, canta en inglés. Son elementos que te pueden hacer digerible, consumible, marketeable.”

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