Del 7 de junio al 11 de agosto se realizará el Diplomado Anti-Producción para formar en la producción de eventos musicales con clases, conferencias, networking y workshops semanales con agentes de la industria musical peruana y extranjera que nos ayudarán a la profesionalización de la música en el Perú.

La convocatoria ha tenido tal éxito que las vacantes ya se han agotado. Inclusive las de la sesión abierta a todo el público sobre “Uso de la tecnología en producción de eventos” a cargo de Alfonso Muriedas, director artístico del festival NRMAL.

En este marco le hicimos una llamada telefónica al también director general de NODOS, plataforma mexicana de música que gestiona este diplomado junto a Playlizt y El Movimiento, para conversar sobre los retos y las oportunidades que enfrentan los proyectos independientes y las herramientas que podrán aprender en este diplomado que les permitan hacer de un hobbie un trabajo de verdad.

Si bien Afonso estudió en Barcelona el posgrado en Gestión de Empresas en la Industria de la Música de la Universitat Pompeu Fabra, ya tenía cinco años organizando conciertos con bastante éxito. Como muchas personas que trabajan en el arte, tuvieron que abrirse camino de forma empírica en una industria recién en formación.

La importancia de hacer de la música un trabajo como cualquier otro llevó a que muchas escuelas de marketing y negocios empezaran a incorporar la parte de gestión cultural como una veta de su programa. Por otro lado, las escuelas de música se dieron cuenta que el músico tenía que tener esta formación de la gestión y administración.

“Solamente ser músico no funciona para vivir de esto. Tienes que saber manejarte en la industria y en qué negocio te estas metiendo. El tema de formación es súper importante. Definitivamente en la gestión cultural de la música hay poca información en contraste con otros temas. Hay poca información, pocos cursos, pocas carreras.”

Para Alfonso, que esto se haya aprendido de forma empírica tiene un valor y hay que transmitir ese valor. El diplomado ANTI-PRODUCCIÓN tiene que ver con eso, con conectar a los agentes profesionales con muchos años de experiencia con los nuevos emprendedores y así ayudarlos a interpretar la información, sus procesos y convertirlos en una metodología.

“A mí me hubiera servido que hace 10 años alguien con mucha experiencia en festivales se hubiera sentado y explicado cuáles eran las cosas que no debía hacer a la hora de plantear un presupuesto. Me hubiera evitado a mí y a mucha otra gente ciertos descalabros que nadie me dijo y tuve que aprender a la fuerza.”

Lo cierto es que en este siglo XXI, el mundo del arte y de los negocios está cada vez más cerca el uno del otro. Pero, si bien esos dos mundos se han acercado un poco, siguen bastante distantes. Por un lado, hay muchos músicos con bandas interesantes que lo hacen por amor al arte, y del otro lado, están quienes ven la música como un negocio. Muchos gestores de Latinoamérica coinciden en que estos dos mundos no deberían estar enfrentados.

“Tú lo haces por amor al arte pero quieres vivir de eso. ¿Qué tiene de malo hacer dinero de la música? ¿Por qué tienes que tener una profesión para poder así dedicarte a esto por amor al arte y no dedicarle más tiempo a la música?”

Alfonso vio desaparecer muchos proyectos en México porque no generaban los ingresos necesarios y sus gestores tuvieron que dejar sus proyectos para trabajos en lo que sí les pudieran generar las ganancias que no lograron desde el arte. Cuando más responsabilidades tenemos en la vida, esos hobbies por amor al arte ya no pueden seguirlo y son dejados de lado.

“Por ejemplo, en Chile ya vemos proyectos nuevos o independientes de bandas que se lo plantean como una empresa y se encuentran con que hay cierta estructura en las instituciones públicas y en las empresas que les permiten vivir de eso. En México no pasa tanto, solo pasa en el camino de lo más comercial. Pero no es que en México pase más que en Perú.”

Por eso la importante de juntar conocimientos, experiencias y metodologías que permitan a los proyectos independientes lograr el equilibro que necesitan para seguir creciendo en la industria cultural.

“Al final, si lo queremos acotar un poco más, va dirigido a la gente que está en la música. Pueden ser desde medios de comunicación, periodistas, artistas y músicos, gente que ya tiene un festival o quienes quieran empezar y tenga en miras una promotora musical o un festival.”

*Foto del festival: Paola Baltazar

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